El café no altera el sueño tal como se cree popularmente, revela estudio
Una investigación en Suecia pone en duda la creencia común de que el café interfiere significativamente con el sueño
Científicos emprenden camino a derrumbar la leyenda negra del café. Crédito: cristovao | Shutterstock
El café, la bebida más consumida en el mundo, solo superada por el agua, es conocido por su componente de cafeína y sus efectos estimulantes, una de las sustancias psicoactivas más utilizadas; hoy vuelve a estar sobre la palestra.
Una investigación en Suecia, divulgada en la revista PLOS ONE, pone en duda la creencia común de que el café interfiere significativamente con el sueño. Investigadores de una amplia cohorte de adultos de mediana edad encontraron escasas correlaciones entre el consumo de cafeína y la calidad del sueño, sugiriendo cambios adaptativos en la respuesta del cerebro a la cafeína.
Este estudio transversal analizó a 25,381 participantes de entre 50 y 64 años, considerando su frecuencia de consumo de café. Los científicos utilizaron cuestionarios para evaluar hábitos de sueño y somnolencia diurna, y realizaron análisis genéticos para validar la precisión de los datos autoinformados sobre el consumo de café.
Los hallazgos revelaron que el consumo habitual de café se asociaba débilmente con la calidad del sueño. Curiosamente, los bebedores de café con ingesta baja reportaron peor calidad de sueño en comparación con los no bebedores, mientras que aquellos con alta ingesta mostraron ciertas mejoras. Sin embargo, el impacto práctico en el sueño se consideró mínimo.

Implicaciones biológicas
Los autores proponen que la exposición prolongada a la cafeína podría conducir a una adaptación biológica en el sistema de adenosina del cerebro, especialmente en adultos mayores.
Aunque se identificaron marcadores genéticos relevantes, los autores recalcan la necesidad de estudios adicionales que analicen cómo el envejecimiento y otros factores influyen en la relación entre el café, el sueño y la fatiga diurna.
Adicción a la cafeína
Además de los aportes del reciente estudio, es harto conocido por antecedentes que la cafeína genera adicción al interferir con la adenosina, una sustancia que promueve el sueño y el descanso en el cerebro, lo que inicialmente produce alerta, pero lleva a adaptaciones con el tiempo.
Mecanismo inicial. La cafeína actúa como antagonista de los receptores de adenosina, bloqueándolos y evitando que esta molécula induzca fatiga. Esto permite que neurotransmisores como la dopamina funcionen mejor, aumentando la energía, la concentración y liberando adrenalina y cortisol para mayor alerta.
Adaptación cerebral. Con el consumo regular, el cerebro compensa creando más receptores de adenosina (regulación al alza) para restaurar el equilibrio, lo que reduce los efectos estimulantes de la cafeína y genera tolerancia entre siete y 10 días. También disminuyen receptores de noradrenalina, haciendo que se necesite más cafeína para el mismo efecto.
Síndrome de abstinencia. Al dejar la cafeína, los receptores extras de adenosina ahora hiperactivos causan fatiga intensa, irritabilidad y dolores de cabeza, ya que el cerebro está adaptado a su presencia constante.
Papel de la genética y el metabolismo
La genética y el metabolismo determinan cómo cada persona procesa la cafeína, explicando diferencias en sensibilidad y efectos. El gen principal involucrado es el CYP1A2, que codifica una enzima hepática clave en su degradación.
Rol del gen CYP1A2
- El gen CYP1A2 produce la enzima citocromo P450 1A2, responsable de metabolizar hasta el 95% de la cafeína en el hígado.
- Variantes como CYP1A2*1F clasifican a las personas en metabolizadores rápidos (mayor actividad enzimática, efectos cortos) o lentos (menor actividad, cafeína persiste más).
- Esto influye en riesgos como insomnio o ansiedad, más comunes en metabolizadores lentos.
Tipos de metabolizadores
- Rápidos: Eliminan cafeína en cuatro a conco horas; toleran más dosis sin efectos adversos.
- Lentos: Tardan hasta 9 horas; mayor sensibilidad a estimulantes y posibles taquicardias.
- Intermedios: Respuesta media, combinando ambos alelos.
Influencia del metabolismo general
- Factores como edad, tabaquismo o dieta inducen/inhiben CYP1A2, modulando la velocidad metabólica junto a la genética.
- Pruebas genéticas permiten personalizar el consumo para evitar efectos negativos.
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