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El Tesla espacial de Elon Musk ahora viaja como “asteroide”

El Tesla Roadster lanzado por Elon Musk en 2018 ya no es solo una curiosidad. Hoy viaja alrededor del Sol y hasta fue confundido con un asteroide

El Tesla Roadster

El Tesla Roadster. Crédito: Tesla. Crédito: Cortesía

Lo que empezó como una jugada mediática difícil de igualar terminó tomando un rumbo inesperado. Aquel deportivo rojo que Elon Musk decidió enviar al espacio en 2018 ya no es solo una postal extravagante flotando en el vacío. Hoy es, literalmente, parte del vecindario del sistema solar.

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Muchos todavía imaginan ese Tesla Roadster girando alrededor de la Tierra como un satélite más. Pero la realidad es otra, bastante más interesante.

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Apenas horas después del lanzamiento del Falcon Heavy de SpaceX, el auto quedó liberado en una órbita alrededor del Sol, alejándose definitivamente de nuestro planeta.

Un viaje que no se detiene

Desde entonces, el Roadster sigue un recorrido elíptico que lo lleva a cruzar regiones cercanas tanto a la órbita terrestre como a la de Marte. No está quieto, ni mucho menos. Es un objeto en constante movimiento, completando vueltas alrededor del Sol cada 557 días, lo que equivale a poco más de 1.5 años.

En estos ocho años, ha acumulado una distancia que supera los 6,500 millones de kilómetros. Una cifra que deja claro que ya no hablamos de una simple anécdota tecnológica, sino de un objeto que realmente se mueve como cualquier otro cuerpo menor del sistema solar interior.

Cuando lo confundieron con un asteroide

La historia dio un giro curioso en enero de 2025. El Minor Planet Center llegó a registrar un supuesto nuevo objeto cercano a la Tierra bajo la designación 2018 CN41. Todo parecía indicar el hallazgo de un pequeño asteroide.

Pero la sorpresa duró poco. Tras analizar su trayectoria, se confirmó que coincidía con la de la etapa superior del cohete que llevó el Tesla al espacio. Es decir, no era una roca espacial, sino parte del mismo conjunto lanzado años atrás.

Interior del Tesla Roadster
Interior del Tesla Roadster. Crédito: Tesla.
Crédito: Cortesía

Más allá de lo anecdótico, el episodio muestra algo interesante. Los sistemas de vigilancia del cielo están diseñados para detectar objetos que sigan patrones orbitales similares a los naturales. Y este Tesla, junto a su cohete, ya se mueve de forma tan coherente que puede pasar por uno de ellos, al menos por unas horas.

De excentricidad a objeto de estudio

Lo que en su momento fue visto como una acción publicitaria extravagante ha terminado ganando una dimensión inesperada. El Roadster ya no depende de cámaras ni transmisiones en vivo para existir en el imaginario colectivo. Ahora se sigue mediante modelos matemáticos como los desarrollados por la NASA, que permiten ubicarlo con bastante precisión.

Actualmente, su posición lo sitúa a cientos de millones de kilómetros de la Tierra, desplazándose en silencio por el espacio. No hay riesgo inmediato de impacto con nuestro planeta, pero a largo plazo su destino sigue abierto.

Algunas simulaciones sugieren que podría acercarse nuevamente a la Tierra o incluso a Venus. Otras plantean escenarios más extremos, como una eventual caída hacia el Sol.

Tesla Roadster
Tesla Roadster. Crédito: Tesla.
Crédito: Cortesía

Un símbolo que se escapó de la Tierra

Quizás lo más llamativo de toda esta historia es cómo cambió su significado con el tiempo. Lo que nació como una campaña de marketing terminó convirtiéndose en algo más difícil de encasillar.

Ese Tesla rojo ya no es solo un ícono de una era tecnológica. Es un objeto con trayectoria propia, que comparte espacio con asteroides reales y que, por momentos, incluso logra confundirse con ellos.

En un universo donde casi todo responde a leyes físicas predecibles, resulta curioso que una de las ideas más extravagantes de la industria automotriz haya terminado encontrando su lugar entre planetas y órbitas.

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