La Opinió Hoy: ONU advierte que la guerra podría empobrecer a 30 millones de personas
El conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán podría tener consecuencias devastadoras a nivel global.
Un hombre, cargando sus pertenencias, cruza a pie un puente destruido tras un ataque aéreo israelí en Qasmiyeh, cerca de la ciudad costera de Tiro, en el sur del Líbano, el jueves 16 de abril de 2026. Crédito: Mohammed Zaatari | AP
Nuevas proyecciones del programa de las Naciones Unidas para el desarrollo advierten que el conflicto armado entre los Estados Unidos, Irán e Israel podría tener consecuencias devastadoras a nivel global, impulsando a más de 30 millones de personas a la pobreza.
Un informe de 27 páginas en el que se estima que hasta 32.5 millones de personas podrían caer por debajo del umbral de la pobreza debido a la crisis de disponibilidad y asequibilidad de energía, el aumento de los precios de los alimentos y la caída del producto interno bruto.
El informe resalta que las regiones más vulnerables a estos impactos incluyen el Golfo Pérsico, Asia, África subsahariana y los pequeños estados insulares en desarrollo de la zona. Se estima que Irán ha perdido el equivalente a un año y medio de progreso en desarrollo humano solo en el primer mes de conflicto. Impresionante. Esto apenas con el conflicto iniciado a finales de febrero cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán.
A medida que la guerra avanza, las consecuencias humanas son graves, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, al 7 de abril al menos 1,701 civiles en Irán han muerto desde el inicio de este conflicto, incluyendo a 254 niños. Mientras tanto, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán continúan sin llegar a una solución definitiva.
Funcionarios de ambos países se reunieron en Pakistán durante el fin de semana con el objetivo de frenar el programa nuclear de Irán y poner fin a las hostilidades. Sin embargo, los esfuerzos no han dado frutos.
Trump pide anular condenas del asalto al Capitolio y cerrar el caso definitivamente
El gobierno de Donald Trump solicitó a una Corte federal de apelaciones la anulación de las condenas contra varios líderes de grupos de extrema derecha implicados en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 en un movimiento que podría cerrar definitivamente uno de los casos más emblemáticos del sistema judicial estadounidense.
De acuerdo con documentos judiciales presentados por el Departamento de Justicia, el gobierno pidió anular las condenas y devolver el caso a un tribunal inferior con la instrucción de desestimarlo con perjuicio, lo que impediría que pueda reabrirse en el futuro.
La solicitud incluye a figuras clave del grupo ultraderechista Proud Boys, entre ellos Ethan Nordean, Joseph Briggs, Zachary Rehl y Dominic Pezzola, quienes fueron condenados por su participación en la planificación y ejecución del ataque contra el Capitolio.
Según información de la agencia AP, el Departamento de Justicia pidió a la Corte anular las condenas por conspiración sediciosa contra líderes de Proud Boys y Oath Keepers, responsables de coordinar acciones para impedir la certificación electoral de 2020. El escrito judicial sostiene que la medida responde a criterios de política penal del propio gobierno. En ese sentido, los fiscales argumentaron que la desestimación de un caso penal es de interés de la justicia, una práctica que, según indicaron, ha sido respaldada previamente por tribunales superiores.
Cabe recordar que, en enero del 2025, al regresar a la Casa Blanca, el mandatario otorgó indultos y conmutaciones a más de 100 implicados en el asalto al Capitolio, incluyendo a varios miembros de estos grupos. Sin embargo, las condenas de algunos líderes, aunque sus penas fueron reducidas, permanecían vigentes. La nueva solicitud busca eliminar completamente sus antecedentes judiciales.
Los hechos del 6 de enero de 2021 marcaron un punto crítico en la historia reciente de los Estados Unidos, cuando una turba irrumpió en el Capitolio para intentar impedir la certificación de la victoria electoral de Joe Biden. Los líderes de Proud Boys fueron condenados en 2022 y 2023 por conspiración sediciosa y otros delitos relacionados con la coordinación del ataque, considerado por fiscales como un intento de frenar la transferencia pacífica del poder.
Seguir leyendo: