Tras críticas, la F1 anuncia cambios de cara al GP de Miami
Los cambios serán sometidos a votación electrónica en el Consejo Mundial del Deporte del Motor antes de su implementación
Sergio 'Checo' Pérez durante las prácticas del GP de Australia. Crédito: Heath McKinley | AP
El desarrollo de la temporada 2026 de F1 obligó a introducir ajustes técnicos en pleno calendario. Luego de tres carreras iniciales marcadas por cuestionamientos de pilotos y preocupaciones relacionadas con la seguridad, la FIA acordó una serie de modificaciones que comenzarán a aplicarse desde el Gran Premio de Miami, programado para el primer fin de semana de mayo.
Las decisiones fueron tomadas tras reuniones entre responsables técnicos, directores de equipos, fabricantes de unidades de potencia y la organización del campeonato. El objetivo principal apunta a corregir situaciones detectadas en Australia, China y Japón, donde el comportamiento de los monoplazas generó observaciones tanto por rendimiento como por condiciones en pista.
Entre los cambios más relevantes figura una reducción en la recarga máxima de energía durante la clasificación, que pasa de 8 a 7 megajulios. Esta medida busca disminuir la recuperación excesiva y favorecer una conducción más constante a alta velocidad. También se introducen ajustes en el denominado ‘superclipping’, con una duración estimada entre dos y cuatro segundos por vuelta.
Ajustes técnicos y nuevas medidas de seguridad en pista
El reglamento también contempla modificaciones en la potencia eléctrica. El límite máximo del sistema en carrera se reduce en algunos aspectos, mientras que el ‘boost’ queda restringido a +150 kilovatios o al nivel de potencia existente en el momento de activación si resulta superior. La intención es evitar variaciones bruscas en el rendimiento entre los autos.
En cuanto al sistema MGU-K, se mantendrá en 350 kilovatios en zonas clave de aceleración, pero se limitará a 250 en el resto del circuito. Este cambio pretende reducir velocidades de aproximación elevadas sin eliminar las oportunidades de adelantamiento.
Otro de los puntos incorporados es un sistema de detección de salida con baja potencia. Esta herramienta permitirá identificar vehículos con aceleración anormal tras la largada y activará automáticamente el despliegue del MGU-K para garantizar un mínimo de rendimiento, sin otorgar ventaja competitiva. A su vez, se implementará una señal visual mediante luces intermitentes para advertir a los pilotos que circulan detrás.
El paquete de medidas incluye además ajustes en el uso del ERS, con el fin de mejorar el control del monoplaza en condiciones de baja adherencia. También se elevaron las temperaturas de las mantas térmicas para neumáticos intermedios, buscando optimizar el agarre en superficies mojadas.
Otro cambio técnico se centra en la simplificación de las luces traseras, ahora con señales más claras para facilitar la visibilidad en situaciones adversas. Asimismo, se corregirá una inconsistencia detectada mediante el reinicio del contador de energía al inicio de la vuelta de formación.
Estas modificaciones serán sometidas a votación electrónica en el Consejo Mundial del Deporte del Motor antes de su implementación definitiva en Miami, carrera que pasará a ser la cuarta del calendario tras la cancelación de las pruebas en Baréin y Arabia Saudí por el conflicto en Oriente Medio.
Sigue leyendo:
· Verstappen vuelve a criticar su auto: “Me cuesta hasta dar una vuelta”
· Falleció el piloto Juha Miettinen en trágico accidente en las 24 Horas del Nürburgring
· Pato O’Ward terminó en el quinto lugar en Long Beach