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Lloran y celebran el regalo de la vida  

Miles de personas caminan y corren en la clausura del Mes de la Donación de Órganos de OneLegacy  

Familiares de donadores y receptores se unen en una caminata.

Familiares de donadores y receptores se unen en una caminata. Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia

Las familias y los amigos de Francisco “Frankie” Jesús Sotelo Jr., Gerry Flores Jr., y de Alejandra “Alex” Flores no se conocen entre sí, pero todos ellos compartieron la agridulce experiencia de sus fallecimientos a temprana edad, pero también la alegría de saber que siguen viviendo en sus corazones y en la humanidad de alguien más que haya sido receptor de sus órganos.  

En el estado de California, más de 20,000 personas esperan recibir un trasplante de corazón, hígado, pulmones, riñones o páncreas que les salve la vida; sin embargo, no hay suficientes donantes para satisfacer esta creciente necesidad.  

La familia de Frankie Sotelo inicia la caminata durante el festejo de OneLegacy, en honor a los donantes y receptores de órganos.
Crédito: Impremedia

Entre familias de donantes, receptores de trasplantes de órganos y tejidos, personal de hospitales locales y socios comunitarios y otros 3,000 participantes se dieron cita en la clausura el Mes de la Donación de Vida de OneLegacy, en el campo de futbol de Azusa Pacific University.  

“Le di gracias a Dios por los 24 años que tuve a mi hijo”, expresó Estela González Sotelo, la madre de Francisco Jesús Sotelo Jr. o Frankie Sotelo, de Santa Ana. “Era un muchacho bien trabajador. A los 16 años ya trabajaba en una tienda Ralphs”.  

Estela, su esposo Francisco y amigos de “Frankie” armaron una carpa para recordarlo y compartir la fruta y la comida que le gustaba, entre ellos una gran bolsa de Doritos.  

Francisco Jesús Sotelo Jr., de 24 años, residente de Santa Ana, falleció el 2 de noviembre tras recibir múltiples puñaladas en el pecho durante una pelea en una fiesta de disfraces de Halloween.  

El presunto asesino, Ezequiel Jauregui González, de 21 años y residente de Anaheim tenía que presentarse a corte, pero se dio a la fuga y se cree que, probablemente se esconde en algún lugar de Jalostotitlán, Jalisco, en México.  

Según la policía de Santa Ana, la pelea se produjo cuando la fiesta estaba por concluir, momento en el que González y otras personas que no habían sido invitadas intentaron llevarse un barril de cerveza del patio trasero. Sotelo confrontó al presunto asesino por intentar llevarse el barril de cerveza y fue entonces —según la policía— cuando González lo apuñaló en varias ocasiones.  

La novia de Sotelo, Alyssa Avalos, de 24 años y residente de Santa Ana, también sufrió una puñalada en el abdomen al intentar intervenir para detener la pelea. Ella sobrevivió.  

Vanessa Sotelo, casada con Víctor Mejía y madre de cuatro hijos, relató que, tras la muerte de su hermano, salvo varias vidas, gracias a la donación de los dos riñones, los pulmones y algunas válvulas del corazón.  

“Mi hermano siempre ayudaba a otros y que la decisión de donar sus órganos fue una forma de continuar su legado de generosidad”, dijo Vanessa.  

Aumentan los donantes de órganos y los trasplantes  

En 2024, OneLegacy hizo posible el trasplante de 1,941 órganos provenientes de 740 donantes de órganos, lo que refleja diez años consecutivos de aumentos récord en la donación y el trasplante de órganos que salvan vidas y brindan sanación.  

A nivel nacional, en 2024 se realizaron los Estados Unidos una cifra récord de 48,137 trasplantes de órganos provenientes de más de 24,000 donantes, lo que representa un aumento del 5.5 % con respecto al número de trasplantes realizados en 2023.  

Al terminar la caminata de tres millas, Gerry Gutiérrez Sr. y su esposa María se mostraron satisfechos de haber honrado la memoria de su hijo, Gerry Jr., quien murió a los 36 años, víctima de un accidente al caer de su bicicleta en agosto 27 de 2019, durante la carrera Eldo Race en El Dorado Park, en Long Beach, y sufrir una lesión cerebral.  

Gerry Gutiérrez, su esposa María y su nieto oran ante la fotografía de su hijo, Gerry Jr.
Crédito: Impremedia

“Mi hijo era un ser humano maravilloso. De hecho, era maestro de escuela para niños con necesidades especiales”, dijo el señor Gutiérrez, quien, junto con su esposa se hincó para orar frente a la fotografía de su hijo, la cual había sido colocada en el “Jardín del Círculo de la Vida” de OneLegacy.  

Gerry Gutiérrez Jr., ejerció como maestro durante unos tres o cuatro años. Trabajó en Beverly Hills y, más tarde, en Garden Grove.  Quienes lo conocían, sabían lo apasionado que era por el ciclismo. Falleció haciendo lo que amaba.   

“La lección más importante que Gerry me enseñó fue a nunca pasar de largo ante alguien en silla de ruedas, o ante cualquier persona que, tal vez, sea menos afortunada”, recordó el padre.  

Gerry Gutiérrez Sr. y su esposa María tuvieron la fortuna de conocer de conocer personalmente a la persona receptora del corazón de su hijo, aunque, de hecho, fue su viuda, Stephanie Gutiérrez quien tomó la decisión de dar ese paso.  

“Me quedaré con un legado”, fueron las palabras de Stephanie. Su esposo era un donante completo de páncreas, hígado, pulmones, corazón y otros órganos.  

“Es abrumador y, a la vez, agridulce; porque ya no tienes a tu hijo aquí contigo, pero, al mismo tiempo, él salvó la vida de alguien”, expresó la madre. “Aunque éramos unos desconocidos, cuando nos encontramos, cuando nos reunimos, nos sentimos como si fuéramos todos una misma familia”.  

Los esposos Gutiérrez tienen otros tres hijos y varios nietos.  

De acuerdo con directivos de OneLegacy, un solo donante de órganos puede salvar la vida de hasta ocho personas mediante la donación de su corazón, pulmones, riñones, hígado, páncreas e intestino delgado.  

En promedio, un donante de tejidos puede mejorar la calidad de vida de hasta 75 personas mediante la donación de sus córneas, piel, huesos y válvulas cardíacas, entre otros.  

Los pacientes son asignados a un donante en función de la gravedad de su enfermedad, su tamaño corporal, su tipo de tejido, su grupo sanguíneo y otra información médica relevante.  

Además, cerca de 50,000 pacientes recuperaron la vista en 2024 gracias a trasplantes de córnea.  

Alejandra “Alex” Flores, quien falleció a los 42 años, desde que nació tuvo problemas pulmonares. Además, tenía una condición genética de Síndrome Down.  

“Tenía problemas respiratorios, y cuando se enfermó, decidimos desconectarla”, dijo Martha Flores, la afligida madre, quien no pudo contener las lágrimas, al igual que sus hijas Sonia Ruiz y Paulina Franco, además de sus nietos, particularmente Julien.  

“No tener a mi hermana es doloroso y alegre a la vez”, dijo Sonia. “Era traviesa; se reía siempre que nos lanzaba vasos de agua con agua o cuando nos quitaba las ligas del pelo. Le encantaba jugar”.  

Crédito: Impremedia

Con la muerte de “Alex”, el 5 de febrero de 2025, al menos tres vidas se salvaron, gracias a la donación de un riñón, la córnea y piel.  

Y, entre los mensajes en la fotografía de “Alex”, como le conocían de cariño, su sobrino Julien escribió: “Me hubiera gustado pasar más tiempo juntos. Tía, te amo mucho”.  

Latinos y la necesidad de trasplantes  

Aunque la comunidad latina tiene una alta necesidad de trasplantes, especialmente de riñón, existen desafíos culturales, religiosos, educativos para la donación de órganos.  

“La mejor manera de educar a los hispanos sobre la donación de órganos es cuando escuchan o leen la historia de quienes han pasado por la experiencia de un trasplante de órganos”, dijo a La Opinión, Tania Llavaneras, portavoz de OneLegacy, la organización de adquisición de órganos (OPO) más grande de Estados Unidos, dedicada a salvar y sanar vidas mediante la donación de órganos, ojos y tejidos en el sur de California.  

De hecho, embajadores y voluntarios de OneLegacy acuden a eventos comunitarios, ferias de salud y están en el Consulado General de México en Los Ángeles invitando a las personas a considerar la donación de órganos como “un acto de bondad para dar vida al prójimo”.  

Llavaneras informó que, en Estados Unidos hay más de 100,000 personas que necesitan trasplante de algún órgano. De ellos, 20,884 viven en California, y, entre estas personas, 10,350 son hispanos, de los cuales 9,177 esperan por un riñón, 731 un hígado y 134 un corazón.  

Con relación a las barreras religiosas, la Iglesia Católica considera la donación de órganos como “un acto noble, meritorio y una expresión de generosa solidaridad”.  

Se ve como un “acto de amor al prójimo” y de caridad suprema, no como pecado. El fallecido Papa Francisco enfatizó que la donación de órganos debe ser un gesto gratuito, desinteresado y voluntario.  

Lucyndi Ramírez, vicepresidente sénior de Alianzas Externas y Servicios Familiares de OneLegacy, narró a La Opinión la historia de su suegra, María, quien tardó varios meses para decidir someterse a cirugía de trasplante de válvulas del corazón.  

“Mi esposo [Juan Ramírez, originario de Sonora, Mexico] trabajaba en OneLegacy y se dedicaba a la recuperación de válvulas cardíacas para trasplantes”, contó. “Y hace unos años, su madre necesitó un trasplante de válvula cardíaca”.  

La mujer que había inmigrado desde México se negaba a someterse a la cirugía. Inclusive, no quería hablar del tema.  

Cientos de familias participaron en el evento.

Y su propio hijo le decía: “Mamá, tienes que operarte; es un procedimiento seguro”. Pero ella respondía: “¡No!”. Al final terminó operándose, porque, ya sabe, existe mucho miedo”, dijo Lucyndi Ramírez, quien es enfermera.   

Hace tres o cuatro años, Elena Ramírez, -ahora de 82 años- se sometió al trasplante y, de acuerdo con Lucyndi y Juan Ramírez, “¡Ella está de maravilla! Se encuentra bien. ¡Está estupenda!”. 

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Trasplante de órganos
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