El error al usar el lavaplatos que puede disparar tu factura de luz
Hay un hábito muy común en el uso del lavaplatos que aumenta el consumo eléctrico. No solo es fácil de desterrar sino que te ahorrará trabajo
Prelavar los platos antes de usar el lavaplatos puede hacer que consumas más luz (y agua) cada mes. Crédito: Imagen creada con AI | Impremedia
Muchas personas creen que el lavaplatos siempre ahorra energía frente al lavado a mano. En general es cierto, pero cómo lo usas marca la diferencia. Un hábito muy común —y poco visible— puede estar elevando tu factura eléctrica sin que lo notes: prelavar los platos bajo el grifo antes de meterlos al lavavajillas.
Parece mentira y hasta contradictorio, pero no. Te explicamos por qué debes evitar este error frecuente en el uso cotidiano del dishwasher (un error que no solo afecta tu cuenta bancarias sin que te des cuenta sino que te agrega trabajo sin necesidad).
Por qué ese error te hace gastar más: no hagas esto con el dishwasher
El problema no es solo el agua. Cuando enjuagas los platos antes, la máquina de lavar platos pierde eficiencia porque sus sensores detectan menos suciedad y ajusta ciclos menos intensos, pero igualmente largos. Esto hace que use energía sin necesidad real y que sume consumo extra por el agua caliente previa.
Además, muchos equipos modernos están diseñados justamente para trabajar con suciedad normal, no con platos “ya limpios”.

Otro hábito que encarece la factura
Usar programas largos o de alta temperatura “por si acaso”. En la práctica, los ciclos intensivos consumen más electricidad y no siempre mejoran el resultado si la carga no lo requiere.
El programa largo de la máquina, si se activa frecuentemente, aumenta el gasto acumulado a fin de mes. ¡Y muchas veces no es necesario!
Cómo usar el lavaplatos de forma eficiente
Aunque no lo creas, pequeños cambios pueden hacer una diferencia real en el uso de tu lavadora de platos:
- Cargar bien, sin saturar: Si está demasiado lleno, lava peor y puede requerir repetir ciclos.
- Elegir el programa adecuado: El modo “eco” suele ser suficiente para la mayoría de usos y consume menos energía.
- Evitar el prelavado: Basta con retirar restos grandes de comida.
- Usarlo lleno, pero no sobrecargado: Ponerlo a media carga de forma constante es menos eficiente.
- Aprovechar horarios más baratos: En muchos estados de EE.UU., la electricidad es más económica por la noche.
¿Realmente consume mucho un lavavajillas? Depende del modelo y uso, pero, en general, un ciclo estándar puede consumir entre 1 y 2 kWh. El modo eco reduce ese consumo pero es importante tener en cuenta que el uso diario con malos hábitos puede aumentar significativamente la factura mensual.
El error que más se repite al usar la lavadora de platos
Como dijimos, hay un error frecuente que debes desterrar: pensar que “más limpieza previa = mejor resultado”. Ya queda claro que, en realidad, es lo contrario: hace que el lavavajillas trabaje peor y gastes más.
El lavavajillas puede ser un aliado para ahorrar tiempo y energía, pero solo si se usa bien. Evitar el prelavado, elegir programas adecuados y optimizar la carga son decisiones simples que, repetidas cada día, terminan marcando la diferencia en la factura.
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