Utilizar hisopos para limpiar los oídos no es lo más recomendable
La mejor manera de mantener la higiene de los oídos es permitir que el proceso natural de limpieza funcione sin interrupciones
Hisopos, bastoncillos, cotonetes o copitos. Crédito: David Arquimbau | EFE
Aunque el uso de hisopos con punta de algodón es extendido, la comunidad médica, especialmente los otorrinolaringólogos, desaconseja su uso.
La doctora María José Lavilla, presidenta de la Comisión de Audiología de la SEORL-CCC, detalló a EFE Salud las razones por las cuales esta práctica no es segura.
Recordemos que el conducto auditivo externo es como un tubo que comunica el pabellón de la oreja con el tímpano. Este conducto está recubierto de piel que tiene un Ph ligeramente ácido (de 6.1 en personas normales) que le confiere un gran poder de protección para evitar el crecimiento de bacterias y hongos. Por eso tenemos que tener mucho cuidado con lo que introducimos.
Consecuencias de la utilización de hisopos
Lesiones en el conducto auditivo: El frotamiento con bastoncillos puede dañar el manto ácido del oído, dejando la piel expuesta a infecciones.
Infecciones frecuentes: Estas lesiones aumentan la posibilidad de infecciones como la otitis externa, especialmente en ambientes acuáticos contaminantes.
Función del cerumen: El cerumen actúa como barrera natural contra bacterias y es fundamental para la salud del oído. Su eliminación puede llevar a problemas serios de salud auditiva.
Lo más grave es que lo que se consigue con los hisopos o bastoncillos es compactar la cera y empujarla más adentro, pudiendo perforar el tímpano e incluso dañar la cadena de huesecillos internos del oído.

Prácticas seguras para la higiene auditiva
La mejor manera de mantener la higiene de los oídos es permitir que el proceso natural de limpieza funcione sin interrupciones. Según la experta, los movimientos de la mandíbula ayudan a mover el cerumen y las células muertas hacia el exterior.
Consejos de limpieza: Se recomienda limpiar suavemente el pabellón auricular y detrás de las orejas con un paño suave después de la ducha. Esto asegura una higiene adecuada sin interferir con la protección natural del oído.
Frecuencia de limpieza del pabellón auricular
La limpieza del pabellón auricular (la parte externa del oído) suele ser suficiente hacerla con la higiene diaria de la cara y el cabello, es decir, al ducharse o lavarse el cuerpo, sin necesidad de hacerlo de forma intensa ni todos los días.
Frecuencia recomendada
- En la mayoría de las personas basta con limpiar suavemente el pabellón con agua y jabón o una toalla húmeda durante la ducha, 2–3 veces por semana o según la rutina de baño.
- No se recomienda una limpieza profunda diaria porque puede irritar la piel o alterar la protección natural que ofrece el cerumen.
Cuándo aumentar la frecuencia
- Se puede limpiar con más frecuencia si hay sudor excesivo, uso de audífonos, auriculares o práctica frecuente de natación, siempre solo en la parte externa, sin introducir hisopos ni objetos en el canal.
- Si aparecen síntomas como tapón de cera, dolor, zumbidos o sensación de oído tapado, la limpieza debe hacerla un profesional y no en casa.
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