¡7 millones de retiros! Ford enfrenta un 2026 de récord
La marca acumula millones de vehículos en revisión en 2026 y enciende alarmas sobre su calidad y procesos internos
La súper poderosa Bronco Raptor 2025 está en descuento. Crédito: Ford. Crédito: Cortesía
Las alarmas se encendieron fuerte dentro de Ford en este 2026. No es para menos. La cantidad de vehículos que tuvieron que volver al taller por fallas de fábrica creció a un ritmo que sorprende incluso a los más experimentados del sector.
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En apenas los primeros cuatro meses del año, la marca lanzó 27 campañas de revisión que alcanzan a más de 7,400,000 unidades. Es un volumen difícil de ignorar y que deja en evidencia que algo se está desajustando en la cadena de producción o en los controles de calidad.
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La comparación con el año pasado ayuda a entender la dimensión del problema. En todo 2025 se registraron 153 recalls que involucraron 12,900,000 vehículos. Si el ritmo actual se mantiene, 2026 podría cerrar con cifras todavía más altas.
Problemas recientes en modelos clave
Uno de los episodios más recientes vuelve a poner el foco en modelos muy populares. Una nueva campaña afecta a cerca de 180,000 unidades de Ford Bronco y Ford Ranger fabricadas entre 2024 y 2026.
El origen del inconveniente está en un componente del asiento delantero. Un tornillo del sistema puede aflojarse con el uso, lo que en caso de accidente incrementa el riesgo para los ocupantes. Es un fallo puntual, pero con implicancias importantes en seguridad.
Detrás de este problema aparece un detalle inesperado. Un cambio en el adhesivo utilizado por un proveedor impidió que esa pieza quedara correctamente fijada. La solución llegará en dos etapas, primero con una notificación a los propietarios y luego con una reparación definitiva prevista para julio.
Más controles, más exposición
El aumento de recalls no se explica solo por fallas nuevas. También hay un contexto regulatorio más exigente. A fines de 2024, Ford fue sancionada por deficiencias en la gestión de campañas anteriores y quedó bajo supervisión federal durante tres años.
Ese seguimiento más estricto obliga a revisar procesos y a actuar con mayor rapidez ante cualquier posible defecto. En consecuencia, salen a la luz más casos que antes podían pasar desapercibidos o resolverse de otra manera.
Desde la compañía defienden esta postura. El CEO Jim Farley sostiene que el crecimiento en los llamados a revisión refleja una política más transparente y un refuerzo en los equipos de seguridad. Sin embargo, no todos lo ven igual, sobre todo cuando los problemas aparecen en vehículos muy recientes.
Un contraste que no pasa inadvertido
Mientras Ford enfrenta este escenario, otros grupos automotrices lograron reducir significativamente sus cifras de recalls. Eso deja a la marca en una posición incómoda frente a sus competidores directos.
Algunos estudios recientes refuerzan esta percepción. Varios modelos del grupo aparecen entre los que tienen mayor probabilidad de sufrir campañas de revisión a lo largo de su vida útil, lo que suma presión sobre la imagen de la marca.
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