Trump viaja a China acompañado de Elon Musk, Tim Cook y otros líderes de Wall Street para reunirse con Xi Jinping
La Casa Blanca confirmó que el mandatario no viajará solo, sino que lo hará flanqueado por diecisiete de los ejecutivos más poderosos del país
Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping se dan la mano antes de su reunión en el Aeropuerto Internacional de Gimhae en Busan, Corea del Sur, el 30 de octubre de 2025. Crédito: Mark Schiefelbein/ Archivo | AP
El presidente Donald Trump viajará esta semana a China acompañado por algunos de los empresarios más influyentes de Estados Unidos, entre ellos Elon Musk, Tim Cook y altos ejecutivos de Wall Street, en una visita que busca reforzar los lazos económicos entre Washington y Pekín en medio de tensiones comerciales y geopolíticas.
La delegación estadounidense incluye a más de una docena de directivos de grandes corporaciones tecnológicas, financieras, industriales y agrícolas. Entre los nombres confirmados destacan Kelly Ortberg, de Boeing; David Solomon, de Goldman Sachs; Larry Fink, de BlackRock; Jane Fraser, de Citigroup; y Dina Powell McCormick, representante de Meta Platforms.
También figuran ejecutivos de compañías como Qualcomm, Mastercard, Visa, Micron, GE Aerospace y Cargill, en una señal del interés de la Casa Blanca por impulsar acuerdos comerciales y de inversión con el gobierno chino.
La visita oficial se realizará del 13 al 15 de mayo tras una invitación del presidente chino Xi Jinping. Será la segunda cumbre presencial entre ambos mandatarios desde el inicio del segundo mandato de Trump.
Musk reaparece junto a Trump tras meses de distanciamiento
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es la participación de Elon Musk, cuya relación con Trump se había deteriorado después de abandonar la administración republicana en 2025 tras desacuerdos sobre el paquete fiscal impulsado por la Casa Blanca.
Sin embargo, en meses recientes ambos retomaron contacto político y empresarial. Analistas en Washington consideran que Musk podría desempeñar un papel clave como interlocutor informal con China debido a los fuertes intereses de Tesla en ese país.
La planta de Tesla en Shanghái se ha convertido en una de las operaciones más importantes de la compañía a nivel global, y el propio Musk ha descrito anteriormente la relación empresarial con China como un “ejemplo exitoso de cooperación económica”.
La ausencia más notoria en la comitiva será la del director ejecutivo de NVIDIA, Jensen Huang, pese a que las discusiones incluirán temas relacionados con tecnología e inteligencia artificial. Funcionarios estadounidenses señalaron que las conversaciones estarán enfocadas principalmente en sectores agrícolas, financieros y de aviación.
Taiwán y comercio marcarán la agenda bilateral
Además de los acuerdos económicos, Trump adelantó que abordará directamente con Xi Jinping el tema de la venta de armas estadounidenses a Taiwán, uno de los puntos más sensibles en la relación entre ambas potencias.
“Voy a tener esa discusión con el presidente Xi”, declaró Trump desde la Casa Blanca, al reconocer que Pekín se opone a que Washington continúe suministrando armamento defensivo a la isla.
China considera a Taiwán una provincia rebelde y ha reiterado que no descarta el uso de la fuerza para tomar control del territorio. Estados Unidos, por su parte, mantiene desde hace décadas apoyo militar y político a Taipéi bajo acuerdos estratégicos históricos.
En paralelo, funcionarios de ambos países sostendrán reuniones económicas en Corea del Sur para consolidar la tregua arancelaria alcanzada el año pasado y explorar nuevos mecanismos de inversión bilateral.
La administración Trump también busca impulsar la creación de una junta comercial y otra de inversión conjunta con China, pese a las restricciones que ambos gobiernos mantienen sobre sectores estratégicos como semiconductores, inteligencia artificial y tecnología avanzada.
El viaje ocurre en un momento de alta tensión internacional marcado por la guerra en Medio Oriente, la competencia tecnológica global y el intento de Washington y Pekín por evitar un deterioro mayor en sus relaciones económicas.
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