Texas pierde miles de estudiantes en escuelas públicas: familias hispanas, las más afectadas

Texas registra una fuerte caída de matrícula pública: más de 76,000 alumnos menos en un año y 8 de cada 10 eran hispanos. Las causas

Familia hispana sin acceso a escuela pública en Texas

Un nuevo informe revela que la matrícula pública de Texas cayó en más de 76,000 estudiantes en un año.  Crédito: Imagen creada con AI | Impremedia

Texas enfrenta una señal de alerta en sus escuelas públicas. Después de décadas marcadas por el crecimiento demográfico y la expansión escolar, el estado registró una caída de más de 76,000 estudiantes en un solo año, una baja inusual que ya preocupa a distritos, familias y autoridades educativas.

El dato más sensible está en quiénes concentran esa pérdida: los estudiantes hispanos representaron 81% de la caída estatal de matrícula pública entre los ciclos escolares 2024-25 y 2025-26, según un informe de Texas 2036, una organización de política pública que analizó datos de inscripción escolar en el estado. En números concretos, Texas perdió 76,613 alumnos en escuelas públicas, de los cuales 61,781 eran hispanos.

La magnitud del cambio no es menor. El reporte describe la baja como la segunda mayor caída anual de matrícula en la historia moderna del sistema escolar público de Texas y la más grande fuera del período de la pandemia de COVID-19. También marca la primera caída interanual no pandémica en casi cuatro décadas.

La tendencia golpea especialmente a una población que ya es central para el sistema educativo texano. Los estudiantes hispanos representan más de la mitad de la matrícula pública del estado: 53.1% en el ciclo 2025-26, de acuerdo con el informe. Por eso, cualquier cambio en ese grupo tiene consecuencias directas en el financiamiento escolar, la planificación de maestros, los programas bilingües y la organización de los distritos.

Los hispanos explican 8 de cada 10 alumnos menos

El dato que más preocupa es la concentración de la caída. Aunque la matrícula pública bajó en distintos grupos, la pérdida entre estudiantes hispanos fue desproporcionada. Según Texas 2036, la inscripción de alumnos hispanos cayó 2.1% en un año, mientras que el sistema público completo retrocedió 1.4%.

Ese punto es clave: no se trata solo de una baja general distribuida de manera pareja. La mayor parte de los estudiantes que dejaron de aparecer en la matrícula pública estatal pertenecen a familias hispanas, un grupo que incluye tanto hogares nacidos en Estados Unidos como familias inmigrantes, estudiantes bilingües y comunidades de bajos ingresos.

El informe también muestra un descenso fuerte entre los llamados estudiantes bilingües emergentes, es decir, alumnos que están aprendiendo inglés y reciben apoyo lingüístico en la escuela. Esa población cayó 4.1% en el ciclo 2025-26, una baja muy superior al promedio estatal. Texas 2036 señala además que, en el ciclo anterior, 86% de esos estudiantes también eran hispanos.

Ese cruce permite entender por qué el tema preocupa especialmente a las familias latinas: cuando baja la matrícula hispana y bilingüe, no solo se reducen números administrativos. También puede resentirse la demanda de maestros bilingües, programas de apoyo lingüístico, recursos para familias recién llegadas y servicios diseñados para estudiantes que necesitan acompañamiento adicional en inglés.

La primaria, otro foco de preocupación

La caída también tiene una marca clara por edad. De acuerdo con Texas 2036, casi 60% de la pérdida de matrícula ocurrió en los grados de primaria, especialmente entre kindergarten y quinto grado. El informe registró 46,180 estudiantes menos en K-5, un dato que puede anticipar efectos de arrastre en escuelas intermedias y secundarias durante los próximos años.

Para los distritos, esto importa mucho. Si entran menos niños en los primeros grados, las escuelas pueden enfrentar menos fondos por asistencia, aulas con menor ocupación, reorganización de personal y, en algunos casos, debates sobre cierres o consolidaciones de planteles.

Ese escenario ya se observa en algunos distritos. En el área de Houston, Spring Branch ISD aprobó el cierre de Northbrook Middle School en medio de una caída pronunciada de matrícula y un déficit presupuestario. La decisión generó rechazo de comunidades que advierten que los cierres afectan de manera desproporcionada a zonas trabajadoras e hispanas.

No todos los casos responden a la misma causa, pero muestran el tipo de presión que puede crecer si la matrícula sigue bajando: menos estudiantes pueden significar menos dinero, menos programas y decisiones difíciles para comunidades que ya enfrentan desigualdades.

Qué puede estar detrás de la baja

Texas 2036 no atribuye la caída a una sola causa. El informe apunta a una combinación de factores: cambios demográficos, menor natalidad, mudanzas, crecimiento de opciones educativas fuera del sistema tradicional, homeschooling, escuelas charter, educación privada y posibles efectos de políticas migratorias o del clima de temor en algunas comunidades.

Ese matiz es importante. Sería impreciso afirmar que la caída se debe únicamente a la inmigración o a las redadas. Pero también sería incompleto ignorar que, en distritos con alta población inmigrante, el miedo puede tener impacto en la asistencia y la inscripción escolar.

El Texas Tribune informó que estudiantes que aprenden inglés y alumnos de familias de bajos ingresos estuvieron entre los grupos con caídas más fuertes, y citó el contexto de mayor presión migratoria y temor en comunidades escolares.

En Houston, el Houston Chronicle reportó meses atrás una baja fuerte de estudiantes inmigrantes en HISD en medio de un clima de preocupación por acciones migratorias federales. Esa experiencia no explica por sí sola toda la caída estatal, pero sí ayuda a entender por qué algunos educadores y familias observan el fenómeno con alarma.

Qué significa para las familias hispanas

Para muchas familias, la matrícula escolar puede parecer un dato lejano, pero sus efectos se sienten en la vida cotidiana. Si una escuela pierde alumnos, puede perder fondos. Si pierde fondos, puede reducir personal, fusionar grupos, ajustar servicios, recortar programas o cambiar rutas y zonas escolares.

En comunidades hispanas, el impacto puede ser mayor cuando los programas afectados son bilingües, de apoyo académico, orientación familiar o servicios para estudiantes recién llegados. También puede aumentar la presión sobre padres que ya deben navegar formularios, cambios de escuela, transporte, empleo y dudas sobre estatus migratorio.

La caída de matrícula no significa que todos esos estudiantes hayan abandonado la educación. Algunos pudieron pasar a escuelas charter, privadas, educación en casa u otros distritos. Otros pudieron mudarse. Pero el hecho de que el sistema público pierda tantos alumnos hispanos en un año obliga a mirar de cerca qué está ocurriendo y dónde están quedando esos niños.

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Una señal de cambio para el sistema escolar de Texas

Texas sigue teniendo uno de los sistemas escolares públicos más grandes del país, con cerca de 5.5 millones de estudiantes. Pero el informe de Texas 2036 advierte que la tendencia puede continuar: sus proyecciones estiman que, hacia 2030, el sistema podría tener alrededor de 100,000 estudiantes menos si se mantienen las condiciones actuales.

La pregunta de fondo no es solo cuántos alumnos perdió Texas, sino qué comunidades están quedando más expuestas. Y, en ese punto, los datos son claros: las familias hispanas aparecen en el centro de una caída que puede reconfigurar escuelas, presupuestos y programas educativos en los próximos años.

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