Aumento de peso en la juventud: un indicador de mortalidad temprana
El proyecto Obesity and Disease Development Sweden subraya la importancia de los cambios de peso en las décadas claves de la vida adulta
Joven con sobrepeso. Crédito: Pixel-Shot | Shutterstock
Un estudio publicado en eClinical Medicine revela que el aumento de peso durante la juventud, especialmente antes de los 30 años, se asocia con un mayor riesgo de muerte por enfermedades crónicas y cardiovasculares. La investigación se centra en el análisis de trayectorias de peso a lo largo de la vida.
Las tendencias de aumento de peso difieren según la edad. El estudio muestra que los hombres tienden a aumentar de peso más rápidamente en la adultez temprana, en contraste con las mujeres, quienes mantienen un aumento de peso más constante hasta los 29 años.
Este hallazgo, del proyecto Obesity and Disease Development Sweden, subraya la importancia de los cambios de peso en las décadas claves de la vida adulta.
Asociación entre aumento de peso y enfermedades crónicas
El aumento de peso en la adultez temprana se ha vinculado significativamente con enfermedades como la diabetes tipo 2 y ciertas formas de cáncer.
Se informa que aquellos con un aumento de peso acelerado presentan un riesgo peyorativo de mortalidad superior al 69% en comparación con sus contrapartes normales.
Implicaciones y necesidades futuras
Estos resultados destacan la urgencia de implementar estrategias de prevención de la obesidad desde la juventud.
Las formas de obesidad en la adultez temprana parecen tener repercusiones más graves que las que se desarrollan en la vida adulta tardía, lo que sugiere la necesidad de futuros estudios que aborden los factores influyentes y cambios en la composición corporal.
“El hallazgo más consistente es que el aumento de peso a una edad temprana está relacionado con un mayor riesgo de muerte prematura en la edad adulta, en comparación con las personas que aumentan menos de peso”, señaló Tanja Stocks, profesora de la Universidad de Lund y una de las investigadoras responsables del estudio, en un comunicado de prensa.

Cómo afectan los factores genéticos
Los factores genéticos influyen, pero no determinan por sí solos la obesidad ni las enfermedades crónicas en la adultez temprana. En general, la genética aporta una susceptibilidad que puede potenciarse o atenuarse según la alimentación, la actividad física, el sueño, el estrés y el entorno.
La obesidad suele ser una enfermedad multifactorial: intervienen variantes genéticas junto con factores ambientales y psicosociales. Algunas variantes afectan la regulación del apetito, el gasto energético, la distribución de grasa y la respuesta metabólica, lo que hace que ciertas personas ganen peso con más facilidad o tengan más dificultad para perderlo.
Relación con enfermedades crónicas
El exceso de peso en edades tempranas aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares antes de lo esperado en la vida adulta. Cuando existe predisposición genética, ese riesgo puede aparecer antes o con mayor intensidad si se suman sedentarismo, dieta poco saludable u otros factores de riesgo.
Lo importante en la adultez temprana
En la adultez temprana, la genética no suele actuar como destino, sino como predisposición. Esto significa que dos personas con una carga genética parecida pueden tener trayectorias de salud muy distintas si sus hábitos y su entorno cambian.
En la práctica
- Mayor susceptibilidad a acumular grasa corporal.
- Más probabilidad de desarrollar resistencia a la insulina, hipertensión o alteraciones lipídicas si hay obesidad.
- Riesgo más alto de que problemas metabólicos aparezcan temprano, especialmente cuando la obesidad viene desde la adolescencia.
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