Denuncian condiciones “inhumanas” en centro migratorio de Nueva Jersey; DHS desmiente

La controversia ocurre en medio de crecientes tensiones nacionales sobre la política migratoria y el uso de centros privados de detención

Demócratas acusan falta de atención médica y condiciones de vida degradantes.

Demócratas acusan falta de atención médica y condiciones de vida degradantes. Crédito: Olga Fedorova | AP

El centro de detención migratoria Delaney Hall, ubicado en Newark, Nueva Jersey, se convirtió en el epicentro de una confrontación política entre autoridades estatales demócratas y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), luego de denuncias sobre condiciones inhumanas y una huelga de hambre protagonizada por cientos de migrantes detenidos.

Durante el fin de semana, legisladores federales y estatales de Nueva Jersey visitaron las inmediaciones del centro de detención para conocer las denuncias realizadas por los internos. Entre ellos estuvieron el senador demócrata Andy Kim y el congresista Robert Menendez Jr., quienes señalaron que los testimonios recogidos dentro de la instalación describen comida en mal estado, falta de atención médica y condiciones de vida degradantes.

“Hablaron de trato inhumano, la mala comida y que el agua sabía desagradable”, declaró Kim tras recorrer el centro. El senador aseguró haber conversado con decenas de detenidos, quienes denunciaron “comida podrida, atención médica negada y un proceso judicial demasiado rápido para ser significativo”.

La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, respaldó las denuncias y exigió el cierre de Delaney Hall. En un comunicado afirmó que las condiciones reportadas son “inseguras, inhumanas e inconstitucionales”, y reiteró su oposición a los centros de detención privados.

Sherrill también denunció que el lunes le fue negado el acceso al recinto, lo que, dijo, “plantea serias preguntas sobre lo que intentan ocultar de la vista pública”. La gobernadora acudió acompañada de otros legisladores demócratas, entre ellos los representantes Nellie Pou y LaMonica McIver, quienes participaron en protestas frente al centro.

Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional rechazó las acusaciones. En un comunicado, el DHS sostuvo que “no existe ninguna huelga de hambre en Delaney Hall” y afirmó que los detenidos reciben tres comidas diarias, agua potable, ropa, camas, duchas, jabón y atención médica.

La subsecretaria interina del DHS, Lauren Bis, calificó las críticas de los políticos demócratas como “un truco político” y acusó a los llamados “políticos santuario” de desacreditar a los agentes migratorios.

“El centro no presenta condiciones deficientes ni abusos”, aseguró Bis. “ICE tiene estándares de detención más altos que muchas prisiones estadounidenses”. Además, defendió las operaciones migratorias argumentando que muchas de las personas arrestadas por ICE en Nueva Jersey enfrentan antecedentes por homicidio, tráfico de drogas, robo agravado y delitos sexuales.

El DHS también señaló que algunos detenidos podrían abandonar voluntariamente el centro mediante programas de “autodeportación”, insistiendo en que “estar en detención es una elección”.

Pese a ello, organizaciones defensoras de derechos humanos y legisladores estatales continúan exigiendo una investigación independiente sobre las condiciones dentro de Delaney Hall.

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