Una sola ración de jamón, salchicha o tocineta al día se relaciona con un mayor riesgo de cáncer de estómago
Un reciente estudio se centró más en los cánceres en el tracto digestivo superior, donde históricamente la relación ha sido menos clara
Diferentes tipos de embutidos. Crédito: Lightspring | Shutterstock
El consumo de carnes procesadas, como el jamón y las salchichas, puede estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, especialmente en el tracto digestivo superior, indica un estudio reciente.
Es harto conocido que la carne procesada puede contribuir al cáncer de colon, sin embargo, este estudio se centró más en los cánceres en el tracto digestivo superior, donde históricamente la relación ha sido menos clara, observa Fox News Digital.
La investigación, liderada por el European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (EPIC), involucró a 450,112 personas en Europa y tuvo una duración promedio de 14 años.
Durante el seguimiento, se reportaron 876 casos de cáncer de estómago y 215 de adenocarcinoma esofágico. Se encontró un aumento del 9% en el riesgo de cáncer de estómago por cada 30 gramos de carne procesada consumida diariamente. Los investigadores rastrearon la ubicación de los cánceres de estómago, separándolos en la parte superior del estómago, cerca de la garganta, y la parte inferior del estómago.
Riesgo por género
Los hallazgos mostraron que los hombres tenían un vínculo más significativo entre la carne procesada y el cáncer de estómago. En contraste, las mujeres también mostraron un riesgo aumentado con el consumo de carne blanca.
A pesar del vínculo encontrado, los investigadores subrayan que es necesaria una mayor investigación para confirmar estos resultados y evaluar otros factores de riesgo subyacentes que podrían influir en la relación entre la dieta y el cáncer.

Otros factores que contribuyen al riesgo de cáncer digestivo
Además de la carne procesada, la organización Roswell Park apunta que los principales factores que aumentan el riesgo de cáncer en el tracto digestivo superior (boca, faringe, laringe, esófago y estómago) son:
Factores químicos y de estilo de vida
- Consumo de alcohol. Asociado directamente a tumores en boca, faringe, laringe y esófago; beber ≥3 bebidas/día duplica el riesgo.
- Tabaquismo. Los fumadores tienen el doble de riesgo de cáncer gástrico que los no fumadores; también afecta a esófago, boca y laringe.
- Alcohol + tabaco combinados. El efecto sinérgico multiplica el riesgo (hasta 30 veces mayor para cáncer de esófago).
Factores infecciosos
- Helicobacter pylori. Bacteria que causa inflamación crónica y úlceras; es el principal factor de riesgo para cáncer gástrico.
- Virus de Epstein-Barr. Vinculado a algunos cánceres gástricos (aunque el vínculo directo aún no está completamente claro).
- VPH (virus del papiloma humano). Factor de riesgo para cáncer de orofaringe y esófago.
Factores dietéticos y metabólicos
- Dieta alta en alimentos salados/ahumados. Carnes saladas, asadas a la parrilla o al carbón aumentan el riesgo gástrico.
- Obesidad/sobrepeso. Produce estado proinflamatorio y reflujo crónico, que conecta con cáncer de esófago.
- Baja ingesta de frutas y verduras. Deficiencia de antioxidantes y vitaminas protectoras.
Factores médicos y genéticos
- Reflujo gastroesofágico crónico (ERGE). Principal factor para cáncer de esófago de células escamosas y adenocarcinoma.
- Gastritis atrófica/anemia perniciosa. Inflamación estomacal de larga duración que aumenta el riesgo gástrico.
- Antecedentes familiares. Hasta el 10% de los casos tienen un familiar de primer grado afectado.
- Síndromes hereditarios. Lynch, pólipos adenomatosos familiares, CDH1 (cáncer gástrico difuso hereditario).
- Cirugía gástrica previa. El riesgo aumenta años después por inflamación por reflujo de bilis.
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