A 10 años de su muerte, siguen buscando al asesino de “Chavita”

Autoridades aumentan a $85,000 la recompensa por información que lleve a la aprehensión de quien le arrancó la vida al niño de 4 años

Coral Salvador, la madre de “Chavita”, llora al recordar a su hijo.

Coral Salvador, la madre de “Chavita”, llora al recordar a su hijo. Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia

“Mire… tengo otros hijos pequeños por los que debo seguir viva. No es fácil, de verdad. Si no fuera por mis hijos, hoy no estaría aquí. No lo estaría, porque no es fácil. Estaría donde está mi hijo ahora mismo”, son las palabras de Coral Salvador, madre de Salvador “Chavita” Esparza III, el niño de 4 años que murió, víctima inocente, de una bala perdida hace una década. 

En el décimo aniversario del asesinato ocurrido en el bloque 300 de West Figueroa Drive, en la intersección con la calle Olive de Altadena, la supervisora del condado,  Kathryn Barger y el jefe del Departamento del Alguacil (LASD), Robert Luna, anunciaron que la recompensa por información que conduzca a la detención y/o condena de la persona o personas responsables de su asesinato aumento a de 85,000 dólares. 

Durante la fatídica noche del 5 de julio de 2016, el menor fue abatido de un disparo proveniente desde un automóvil en movimiento. 

Los disparos no estaban dirigidos hacia el niño, sino contra un adulto de 27 años que era perseguido por pandilleros, y que sobrevivió a la balacera en el área residencial. 

Aumenta la recompenza para dar con los responsables de la muerte del menor.

“Se cumplen 10 años desde que Salvador, de cuatro años, fue arrebatado de su familia por un acto de violencia armada sin sentido”, expresó el alguacil Luna, “Diez años después, seguimos comprometidos a encontrar a los responsables y asegurar que rindan cuentas”. 

Flanqueado por Coral Salvador, madre del niño, la abuela, Juana Esparza y otros familiares aún afectados por el impacto de la tragedia, Luna dijo que, como padre sus pensamientos estaban con la familia. 

Enfatizó que, aunque ha pasado una década, el compromiso del LASD por encontrar al culpable o culpables nunca ha desistido.  

“Seguimos decididos a identificar a los responsables, llevarlos ante la justicia y brindar a la familia de Salvador las respuestas y la rendición de cuentas que han merecido durante demasiado tiempo”, dijo en rueda de prensa en el lugar donde ocurrió la tragedia, y en donde, además, animó a cualquier persona que tenga información —aunque sea mínima— a presentarse ante las autoridades, incluso de forma privada. 

Aproximadamente a las 10:40 p.m. del 5 de julio, un hombre adulto estaba siendo perseguido a través de una propiedad en la cuadra 300 de West Figueroa Drive, en Altadena, por individuos que se cree eran miembros de pandillas.  

Durante la persecución, los sospechosos abrieron disparos, alcanzando al hombre en la pierna, pero él sobrevivió.  

“Chavita” estaba cerca de la puerta de su casa cuando fue alcanzado por los disparos. 

“Él no era el objetivo previsto. Era un niño inocente de cuatro años a quien un acto de violencia sin sentido le arrebató la vida”, relató el alguacil Robert Luna. 

El menor fue trasladado a un hospital local, donde más tarde falleció a causa de sus heridas.  

“Hoy, Salvador tendría 14 años. Debería estar disfrutando del verano con sus amigos, preparándose para el próximo año escolar y soñando con su futuro. En cambio, su familia ha pasado los últimos 10 años lamentando una pérdida que ningún padre o familia debería experimentar jamás’, expresó. 

“Salvador era un niño alegre y cariñoso de cuatro años que llevaba felicidad a todos los que le rodeaban; le encantaba pasear en el “lowrider” de su abuelo, ir al preescolar, montar en su cuatrimoto y ver películas de terror —aunque, según me dicen, “Toy Story” era su favorita— y pasar tiempo con su familia. Como tantos niños de su edad, soñaba con lo que quería hacer de mayor: Salvador decía a su familia que quería ser bombero o ayudante del sheriff”. 

El jefe del Departamento del Alguacil del Condado de Los Ángeles, Robert Luna, afirmó que buscan a los responsables de la muerte de Salvador Esparza, quien fue asesinado por una bala perdida la noche del pasado 5 de julio de 2016.

Aunque los investigadores han recibido información valiosa a lo largo de los años, las autoridades creen que todavía hay personas que saben exactamente qué ocurrió aquella noche.  

“Creemos que alguien sabe quién apretó el gatillo. Alguien sabe quién estuvo involucrado. Alguien sabe la verdad. Y pedimos a esas personas que den un paso al frente y hagan lo correcto, ya sea que hayan presenciado algo, escuchado algo o tengan información que nunca hayan compartido. Es el momento de presentarse. Incluso el detalle más pequeño podría ser la pieza que falta para resolver finalmente este caso”, dijo Luna. 

Cuestionado sobre la persona adulta sobreviviente a la balacera y cualquier información que les haya proporcionado sobre los posibles sospechosos que intentaron matarlo, Luna respondió: “No vamos a proporcionar detalles sobre la investigación y debemos de proteger la identidad de nuestras víctimas y testigos”. 

“No podemos dar información; la tenemos que proteger en este momento, pero buscamos la ayuda de cualquier persona que tenga información”, añadió. 

El detective Daniel Machuca, uno de los líderes en la investigación mencionó que, a través de los años han recibido información útil, pero creen que hay personas que saben más sobre lo ocurrido la noche del asesinato. 

La abuela de Salvador “Chavita” Esparza no puede contener las lágrimas al recordar a su nieto.

“Es difícil contactar a testigos que probablemente ya no viven en la zona”, dijo Machuca. “Para nosotros, alguna información como detalles como edades y otros aspectos se retienen por la integridad de la investigación, pero esperamos obtener información de personas que recientemente pueden haber salido con datos relevantes”. 

La investigación sigue buscando nuevas pistas y la recompensa se espera que motive a alguien a proporcionar información crucial. 

“Justicia para Chavita” 

La supervisora del condado, Kathryn Barger (Distrito 5) declaró a La Opinión que la mente no alcanza a comprender el dolor de una madre que ha perdido a su hijo pequeño que fue asesinado. 

“Es algo inimaginable”, dijo. “Cuando escucho que, de no ser por sus otros hijos, probablemente ella estaría con su hijo fallecido, eso me demuestra lo difícil que ha sido sobrellevar esta situación; sobre todo considerando que esta casa era donde él vivía y que la abuela —que estaba aquí— se atormenta pensando: “Debería haberlo tenido conmigo”.  

Barger refirió que el proceso de duelo es muy duro y conlleva mucha culpa. 

“Les he dicho que deben ser compasivos consigo mismos y seguir adelante con sus vidas, aunque nada ni nadie puede borrar ese recuerdo, pero al mismo tiempo hay otros hijos y no quieres que crezcan marcados por esto”. 

Por lo anterior, explicó que es importante proporcionar los recursos necesarios al Departamento del Alguacil para lograr la captura de él o los asesinos de “Chavita”. 

“Estoy convencida y no me cabe la menor duda de que alguien sabe algo. Espero que esta recompensa de 85,000 dólares sirva de incentivo para hacer lo correcto”, sostuvo. “Lo ideal sería actuar por convicción moral y no por dinero. Así que espero que esto motive a alguien a llamar y aportar información. Y diré algo que, aunque suene duro, es cierto: no hay honor entre ladrones”. 

En esta nota

Departamento del Sheriff de Los Ángeles (LASD) Los Angeles
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