Becas para estudiantes de L.A. que construyen esperanza
“Pathways to Hope” entrega ayuda económica a 180 jóvenes que residen en proyectos de vivienda de HACLA para salir de la pobreza generacional
Barclay Reyes y sus padres, Gustavo y Ana Reyes. El estudiante obtuvo una beca de $4.000. Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia
Una beca de $4.000 para asistir a la Universidad de Berkeley es el principio del gran futuro que le espera en la industria fílmica a Barcley Reyes, un joven de 18 años e hijo de padres inmigrantes.
Ataviado con su toga y birrete blancos, Barcley fue uno de los 180 estudiantes residentes de viviendas públicas y del programa de la Sección 8 que cursarán estudios superiores.
“Quiero estudiar filmación y estudios de medios de comunicación”, dijo el joven. “Necesito una computadora para trabajar en programas visuales”.
Como premio al esfuerzo académico, Build Hope Inc., otorgó $345,000 en becas a estudiantes residentes en hogares administrados por la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Los Ángeles (HACLA) durante la ceremonia de entrega de becas “Pathways to Hope” [Caminos hacia la esperanza] de 2026.
Barcley, es uno de los cinco hijos de Gustavo y Ana Reyes: Barcley, Ashley, Matthew, Kalyn y Gustavo Jr. Los esposos son originarios de Retalhuleu, Guatemala. Barcley es el mayor de los hermanos y el primero que irá a la universidad.
“Mi hijo tiene muchas habilidades en computación y le gusta la filmación”, describió Gustavo Aníbal Reyes, de 55 años, un orgulloso electricista del Valle de San Fernando. “Doy gracias por la oportunidad que le están brindando”.

Aunque no pasó del primer grado de primaria, Gustavo Aníbal Reyes primero aprendió inglés y después español, y con la ayuda de su esposa, que se graduó de la preparatoria, juntos pudieron ayudar a Barcley a solicitar becas.
De hecho, aparte de la beca “Pathways to Hope” ya ha obtenido otra ayuda por $15.000.
“Desde que tenía un año y ocho meses le asignaron una maestra en casa, porque aprendía todo muy rápido”, dijo Ana Reyes.

de “Pathways to Hope” para salir de la pobreza generacional
Aunque vivir en las viviendas públicas de Los Ángeles —administradas por la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Los Ángeles (HACLA)— conlleva grandes desafíos, las familias han aprendido a sortear la falta de fondos para enviar a sus hijos a la universidad, a servicios limitados y una histórica actividad de pandillas.
Build Hope, Inc. (BHI) fue creada en 2002 bajo el nombre de Kids Progress Inc. (KPI) por la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Los Ángeles (HACLA). Su objetivo era garantizar que los residentes de los complejos de vivienda pública de la ciudad recibieran todas las oportunidades sociales, sanitarias, educativas y laborales a las que tienen derecho, así como mejorar su calidad de vida mediante el éxito académico y económico a largo plazo.
En 2019, KPI pasó a llamarse Build Hope, Inc. y amplió sus servicios para abarcar la creciente cartera de propiedades de HACLA, incluyendo a residentes de viviendas asequibles y hogares beneficiarios del programa Sección 8.
“Gracias a las salas de computación que tenemos en los 14 complejos de vivienda pública de HACLA, podemos llevar a cabo programas de mentoría, apoyo para estudios universitarios, talleres, capacitación laboral, colocación en empleos y becas directamente a la puerta de los residentes; y eso realmente marca la diferencia”, dijo Jasmine Taylor, directora ejecutiva y fundadora de Build Hope Inc., donde surgen las becas “Caminos hacia la Esperanza” (Pathways to Hope).

Desde el podio donde fueron premiados los casi 200 estudiantes en el auditorio de la Universidad Estatal de California, Los Ángeles (Cal State LA), Taylor se regocijó al mencionar que los líderes cívicos, institucionales y patrocinadores se encontraban rodeados de los líderes del futuro más brillantes y resilientes de Los Ángeles.
“Estos estudiantes son personas que construyen esperanza”, expresó Taylor. “Nosotros construimos esperanza. No nos quedamos de brazos cruzados esperando un cambio económico; nosotros lo diseñamos, lo financiamos y lo construimos junto a todas nuestras comunidades mediante cada ayuda económica y beca, cada mejora en las salas de tecnología y cada programa de pasantías que establecemos. Estamos construyendo un camino definitivo para salir de la pobreza generacional”.

En honor a su padre fallecido
Jade Martínez, de 18 años, se dirigirá hacia Los Angeles Trade Tech porque quiere convertirse en una enfermera registrada.
“Lo haré para honrar la memoria de mi padre [Álvaro Martínez]”, dijo la chica, residente en el proyecto de vivienda pública “Pueblo del Río”, ubicado entre las calles 55 y Compton. “Mi papá estaba enfermo y yo no le pude ayudar a aliviarse”.
De acuerdo con Rocío Ramírez, la viuda de Álvaro, el hombre comenzó a sentir un dolor intenso en el brazo izquierdo y su estado de salud se agravó debido a problemas en el hígado y en los pulmones. Falleció en 2024.

Rocío Ramírez manifestó sentirse orgullosa de Jade y de sus otros hijos: Jissele (23), Álvaro (22) y Kimberly (17), a quienes ha inculcado muchos valores para enfrentar la vida.
“Muchas personas me decían que mis hijos terminarían siendo borrachos o drogadictos, y les demostré que podía sacarlos adelante porque fui estricta con su educación”.
“¡Y con la chancla de los Dodgers!”, bromeó su hija, quien expresó: “Quiero ser enfermera porque me gusta ayudar a los niños; también quisiera ser cardióloga”.

En la ciudad de Los Ángeles, aproximadamente 6,300 familias residen en los 14 grandes complejos de vivienda pública propiedad de HACLA. En conjunto, estas propiedades albergan a más de 19,000 residentes de bajos ingresos, con un tamaño familiar promedio de 2.9 personas por unidad.
“Las becas otorgadas son una inversión no solo en los hijos, sino en toda la familia”, valoró Cielo Castro, quien preside la junta directiva de HACLA. “Es el fruto de todo el sacrificio que han hecho las familias”.
En efecto, los sacrificios rindieron fruto en adultos como Claudia Vera, de 55 años, quien vive en el proyecto de vivienda pública Ramona Gardens. Ella fue beneficiaria de una beca de $1,000 para sus estudios en el Programa de Planificación Comunitaria y Desarrollo Económico (CPED), en colaboración con CDTech y el Departamento de Trabajo de Los Ángeles. Esa misma carrera seguirá Miguel González, residente en Avalon Gardens y la puertorriqueña Ashydee Rivera, quien vive en William Mead Homes de Chinatown, también acreedores de una beca de $1,000.