Trump dice que Chris Wright, el secretario de Energía, “está dirigiendo Venezuela”
El mandatario republicano no escatimó en halagos para el titular de Energía al referirse a la nueva dinámica bilateral entre Washington y Caracas
Las declaraciones del mandatario reflejan el rol decisivo que Wright ha adquirido desde febrero de 2026, cuando viajó a Venezuela para reunirse con la presidenta interina, Delcy Rodríguez. Crédito: Ariana Cubillos | AP
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que el secretario de Energía, Chris Wright, desempeña un papel central en la estrategia de Washington hacia Venezuela, al afirmar que “está dirigiendo Venezuela”, una declaración con la que volvió a respaldar públicamente al funcionario encargado de coordinar la política energética estadounidense respecto al país sudamericano.
Durante un acto celebrado en la sede de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el mandatario elogió el desempeño de Wright y sostuvo que su gestión ha sido determinante dentro del nuevo enfoque adoptado por la Casa Blanca.
“Está dirigiendo Venezuela”, expresó Trump. Acto seguido añadió: “Está dirigiendo mejor que nadie nunca antes. Creo que podemos decir que Chris Wright está haciendo un gran trabajo. ¡Gracias!”. Al ser cuestionado sobre los resultados de la participación de Estados Unidos en Venezuela, el presidente respondió: “Nosotros también estamos ganando mucho. Y creo que tenemos derecho a ello. Fue una guerra de un solo día”, sin ofrecer mayores detalles sobre el alcance de esa afirmación.
Wright encabeza la estrategia energética de Washington
Las declaraciones del mandatario llegan varios meses después de que Wright viajara a Venezuela, el 11 de febrero de 2026, como parte de la nueva política impulsada por la administración Trump tras la flexibilización de las sanciones al sector energético venezolano.
Durante esa visita, el secretario de Energía sostuvo reuniones con la presidenta interina, Delcy Rodríguez, además de recorrer instalaciones petroleras para evaluar las condiciones operativas de la industria y analizar proyectos dirigidos a incrementar la producción de crudo.
El objetivo del viaje fue impulsar la recuperación del sector petrolero venezolano, avanzar en acuerdos de cooperación energética y revisar sobre el terreno la capacidad de los principales yacimientos del país.
Dos días después de esa visita, el Departamento del Tesoro emitió las licencias generales 49 y 50, autorizaciones que permitieron a compañías internacionales como Chevron, BP, Eni, Shell y Repsol reactivar operaciones en Venezuela bajo un esquema regulado por el gobierno estadounidense.
Desde entonces, Wright ha asumido un papel relevante en las negociaciones con las empresas petroleras y en la supervisión del nuevo modelo de comercialización del petróleo venezolano, considerado una de las principales apuestas económicas de la administración Trump.
Inversiones, reconstrucción y nuevo escenario político
La Casa Blanca sostiene que la recuperación de la industria energética venezolana podría atraer inversiones cercanas a los $100,000 millones de dólares durante los próximos años, con prioridad para compañías estadounidenses interesadas en ampliar su presencia en el mercado petrolero.
Al mismo tiempo, Washington mantiene un esquema de supervisión sobre los ingresos derivados de las exportaciones de crudo, dentro de una estrategia que busca combinar la apertura económica con mecanismos de control financiero.
Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela también han cambiado tras la captura del expresidente Nicolás Maduro. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha explicado ante el Congreso que la política estadounidense se centra en la contención institucional, la denominada “cuarentena petrolera”, la implementación de reformas económicas y la consolidación de un nuevo marco democrático.
A ese panorama se suma el desafío de la reconstrucción nacional tras los terremotos registrados el pasado 24 de junio. Este jueves, el Banco Mundial estimó en $19,600 millones de dólares los daños físicos directos ocasionados por los sismos y advirtió que una recuperación lenta podría afectar el crecimiento económico venezolano durante la próxima década, mientras el gobierno estadounidense mantiene su apuesta por convertir al sector energético en el principal motor de la recuperación del país.
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