El empleo múltiple crece entre la clase media, los universitarios y las mujeres

Cada vez más estadounidenses tienen un segundo empleo para aumentar sus ingresos y contar con mayor seguridad ante la incertidumbre laboral

Más estadounidenses recurren a un segundo empleo para reforzar sus ingresos.

Más estadounidenses recurren a un segundo empleo para reforzar sus ingresos. Crédito: Shutterstock

Tener un solo empleo ya no parece suficiente para una parte cada vez mayor de los trabajadores en Estados Unidos. El fenómeno que durante años estuvo asociado principalmente con personas que necesitaban complementar salarios bajos ahora se extiende entre empleados de ingresos medios, profesionales con estudios universitarios y mujeres jóvenes.

Los datos recientes muestran un cambio en el perfil de quienes tienen más de un trabajo. La búsqueda de ingresos adicionales ya no responde únicamente a la necesidad de llegar a fin de mes, sino también al deseo de contar con una mayor protección económica frente a un mercado laboral que se ha vuelto menos predecible.

Un análisis de la Reserva Federal de Richmond encontró que la distribución de trabajadores con múltiples empleos era mucho más uniforme antes de la pandemia. En ese momento, las personas de ingresos bajos, medios y altos presentaban tasas relativamente similares de empleo múltiple. La situación comenzó a cambiar en los años posteriores.

La clase media busca más ingresos

Los trabajadores de ingresos medios se han convertido en uno de los grupos que más está recurriendo a una segunda fuente de ingresos. Según el análisis de la Reserva Federal de Richmond, actualmente tienen una mayor probabilidad de contar con varios empleos que los trabajadores de menores ingresos y se encuentran cerca de los niveles observados entre quienes tienen ingresos más altos.

El cambio resulta significativo porque rompe con la idea tradicional de que tener dos o más trabajos es principalmente una estrategia utilizada por los hogares con menores recursos.

Para una parte de la clase media, el segundo empleo puede representar una forma de acumular dinero adicional, reducir la dependencia de un único salario o contar con una fuente alternativa de ingresos en caso de perder el trabajo principal.

Más universitarios tienen varios empleos

Otro cambio importante aparece en el nivel educativo. Durante la década de 1990, las personas con estudios universitarios representaban aproximadamente el 35% de los trabajadores con múltiples empleos. Para 2024, ese grupo ya superaba la mitad de quienes tenían más de un trabajo, de acuerdo con el análisis de la Reserva Federal de Richmond.

El dato apunta a una transformación en el perfil del trabajador que busca ingresos adicionales. Tener un título universitario y ocupar un puesto profesional ya no significa necesariamente depender de una sola fuente de ingresos.

En algunos casos, el segundo trabajo puede estar relacionado con las habilidades adquiridas en la carrera profesional; en otros, puede tratarse de actividades completamente diferentes destinadas a generar un ingreso adicional.

Las mujeres ganan terreno en el mercado laboral

El fenómeno también tiene una dimensión de género. Los datos más recientes de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) muestran un incremento en la cantidad de mujeres que tienen más de un empleo. Como consecuencia, la diferencia entre hombres y mujeres dentro del mercado laboral de múltiples empleos se ha ampliado.

Las mujeres jóvenes destacan especialmente en esta tendencia. Entre las personas de 20 a 24 años, el empleo múltiple ha ganado presencia en los últimos años.

Este comportamiento coincide con otros cambios registrados en el mercado laboral. Las mujeres ya superan a los hombres en cantidad de personas con títulos universitarios y, en determinados sectores y grupos de edad, algunas trabajadoras jóvenes han llegado a obtener ingresos superiores a los de sus pares masculinos.

El segundo trabajo también puede ser una estrategia de seguridad

La decisión de tener dos empleos no necesariamente significa que una persona esté atravesando dificultades económicas inmediatas. Para algunos trabajadores, la motivación puede estar relacionada con la incertidumbre sobre lo que pueda suceder con su empleo principal.

El mercado laboral ha experimentado despidos y cambios importantes en determinados sectores, mientras que la inteligencia artificial está generando preocupación entre trabajadores de oficina por el impacto que podría tener sobre algunos puestos.

En este contexto, depender de un solo salario puede sentirse como un riesgo mayor.

Tener otra actividad remunerada permite distribuir ese riesgo. Si desaparece el empleo principal, una segunda fuente de ingresos podría funcionar como un respaldo mientras el trabajador busca una nueva oportunidad.

Más trabajos secundarios de lo que reflejan los datos

El crecimiento también aparece en las encuestas sobre trabajos secundarios. Una medición de Bankrate señala que el porcentaje de estadounidenses que reportan tener un trabajo secundario pasó del 19% en 2017 al 27% en 2025.

Sin embargo, las estadísticas oficiales pueden no captar completamente la magnitud del fenómeno.

Una de las razones es que la medición de la BLS sobre trabajadores con múltiples empleos se concentra en personas que tienen al menos un empleo asalariado tradicional. Actividades ocasionales, trabajos independientes, pequeños negocios o determinadas tareas realizadas por cuenta propia pueden quedar fuera de ese cálculo.

Por ello, el número real de personas que generan ingresos mediante más de una actividad podría ser superior al que reflejan las estadísticas laborales tradicionales.

Encontrar un nuevo empleo tampoco es una decisión sencilla

La tendencia también puede entenderse a partir de la percepción que tienen los trabajadores sobre el mercado laboral.

Cambiar de empleo implica asumir un riesgo. Una persona que abandona su puesto actual para aceptar otra oportunidad puede encontrarse con mayores dificultades si el nuevo trabajo no funciona como esperaba.

Al mismo tiempo, los trabajadores perciben que convencer a alguien para que abandone un empleo estable se ha vuelto más complicado. En un escenario de incertidumbre, mantener el trabajo principal y sumar una actividad adicional puede parecer una alternativa menos arriesgada.

Así, en lugar de apostar todo a un cambio laboral, algunos empleados optan por conservar su puesto y construir una segunda fuente de ingresos de manera paralela.

Una tendencia que está cambiando el perfil del trabajador con dos empleos

El crecimiento del empleo múltiple muestra que tener una segunda fuente de ingresos está dejando de ser una práctica asociada exclusivamente con los trabajadores de menores salarios.

Los datos apuntan a una participación creciente de trabajadores de ingresos medios, personas con estudios universitarios y mujeres, grupos que buscan nuevas formas de fortalecer su situación financiera.

La estrategia puede responder a diferentes objetivos: ganar más dinero, ahorrar, pagar gastos, aumentar la independencia económica o simplemente contar con una alternativa ante una eventual pérdida del empleo principal.

En un mercado laboral marcado por despidos, cambios tecnológicos y mayor incertidumbre, el segundo empleo está adquiriendo una función diferente. Para muchos trabajadores, ya no representa únicamente una manera de ganar más, sino también una forma de reducir la dependencia de un solo ingreso y construir un mayor colchón financiero.

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