¿Te vas a casar de nuevo? Así puede cambiar tu beneficio del Seguro Social

Volver a casarse puede cambiar los beneficios del Seguro Social. Conoce quiénes podrían perder pagos y cómo influyen la edad y el tipo de prestación

Los cambios en el Seguro Social si te casas nuevamente.

Los cambios en el Seguro Social si te casas nuevamente. Crédito: Shutterstock

Si recibes dinero del Seguro Social y estás pensando en casarte nuevamente, hay una cuestión que conviene resolver antes de dar el “sí”: tu nuevo matrimonio podría cambiar algunos de los beneficios que cobras actualmente.

La consecuencia depende principalmente de tres factores: qué tipo de prestación recibes, si está basada en tu propio historial laboral o en el de otra persona, y qué edad tienes cuando vuelves a casarte.

No todas las personas perderán dinero. De hecho, quienes cobran una jubilación calculada a partir de sus propias contribuciones al Seguro Social generalmente pueden continuar recibiéndola después de contraer matrimonio. El problema puede aparecer cuando el pago depende del historial laboral de un ex cónyuge.

Si cobras por el historial de tu expareja, presta atención

Una persona divorciada puede tener derecho a beneficios de jubilación calculados con base en el historial laboral de su ex cónyuge.

Para acceder a esta prestación, generalmente debe haber estado casada con esa persona durante 10 años o más, tener al menos 62 años y no estar casada nuevamente.

Cuando se cumplen los requisitos, el beneficio puede alcanzar aproximadamente el 50% de lo que le correspondería al excónyuge a su plena edad de jubilación. Además, solicitarlo no reduce el beneficio que recibe la antigua pareja.

Pero hay una condición que puede cambiarlo todo: volver a casarse. La Administración del Seguro Social generalmente deja de pagar este beneficio cuando el beneficiario contrae un nuevo matrimonio. Por eso, una persona que recibe dinero gracias al historial de su ex pareja debe informar a la agencia si vuelve a casarse.

Tu propia jubilación no desaparece por casarte

Hay una diferencia importante entre ambos casos. Si recibes una prestación porque tú mismo acumulaste los créditos y contribuciones necesarios durante tu vida laboral, casarte nuevamente no significa que perderás automáticamente ese beneficio.

También puede ocurrir que una persona tenga derecho a recibir dinero tanto por su propio historial como por el de un ex cónyuge. En ese escenario, la SSA determina qué cantidad corresponde de acuerdo con las reglas aplicables; no se pagan automáticamente las dos prestaciones completas.

Por eso, antes de casarse es importante saber exactamente qué beneficio se está recibiendo.

Si tu excónyuge murió, la edad del nuevo matrimonio importa

Las reglas son diferentes cuando se trata de beneficios para sobrevivientes. En estos casos, la edad que tenía la persona cuando volvió a casarse puede determinar si conserva o no el derecho a recibir una prestación basada en el historial de un cónyuge fallecido.

Antes de los 50 años: generalmente no se tiene derecho a determinados beneficios como cónyuge sobreviviente o cónyuge divorciado sobreviviente si se contrae un nuevo matrimonio. Si ese matrimonio termina posteriormente por divorcio o anulación, podrían existir opciones para recuperar el beneficio.

Entre los 50 y 59 años: las personas con una discapacidad que les impida trabajar pueden tener derecho a determinadas prestaciones como sobrevivientes discapacitados. Las condiciones dependen de cada caso.

Después de los 60 años: una persona que vuelve a casarse puede conservar la posibilidad de recibir beneficios de sobreviviente basados en el historial de un cónyuge fallecido, incluido un ex cónyuge, siempre que reúna los demás requisitos.

Por eso, en los beneficios para sobrevivientes, la edad del nuevo matrimonio puede ser determinante.

El SSI se calcula de otra manera

Quienes reciben Ingreso de Seguridad Suplementario (SSI) enfrentan reglas diferentes. Este programa toma en cuenta los ingresos y recursos disponibles, por lo que el matrimonio puede modificar la cantidad que recibe una persona.

Incluso si ambos integrantes de la pareja reciben SSI, el cambio en la situación económica del hogar puede afectar el monto de los pagos.

La Administración del Seguro Social recomienda informar inmediatamente el matrimonio o cualquier cambio en la situación de vivienda. Si la agencia continúa enviando una cantidad superior a la que corresponde, posteriormente podría reclamar ese dinero.

Los beneficiarios pueden comunicarse con la SSA al 1-800-772-1213 para informar cambios y consultar su situación.

También hay que actualizar el nombre

Si después de casarte decides cambiar tu apellido, tendrás que actualizar tus datos ante la Administración del Seguro Social y solicitar una nueva tarjeta.

También debes informar el cambio a tu empleador para que el nombre registrado en la nómina coincida con el que figura en los registros oficiales.

Antes de casarte, revisa qué beneficio estás cobrando

La pregunta más importante no es simplemente si estás recibiendo Seguro Social, sino qué tipo de beneficio recibes y de quién proviene.

Si el pago se basa en tu propio historial laboral, el matrimonio generalmente no lo elimina. Si depende del historial de un ex cónyuge, un nuevo matrimonio puede provocar la suspensión de la prestación.

Y si se trata de beneficios para sobrevivientes, la edad en la que vuelves a casarte puede cambiar tus derechos.

La SSA permite realizar en línea solicitudes de jubilación, Medicare, beneficios conyugales y beneficios para cónyuges divorciados. Aun así, debido a que las condiciones pueden variar de una persona a otra, la recomendación es consultar directamente con la agencia antes de casarse nuevamente.

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