iPhone Duo vs Samsung Galaxy Z Fold8: similitudes y diferencias entre los nuevos plegables premium

Apple y Samsung apuestan por pantallas gigantes, diseño tipo libro, potencia de última generación y precios que confirman su lugar en la gama más alta.

El Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra cuentan con una gran cantidad de similitudes pese a ser rivales directos

El Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra cuentan con una gran cantidad de similitudes pese a ser rivales directos Crédito: Shutterstock

Apple acaba de entrar al territorio de los móviles plegables con el iPhone Duo y la comparación con el Samsung Galaxy Z Fold8 resulta inevitable. Más que una batalla de marcas, ambos representan una misma idea de producto premium, un smartphone que se abre para dar espacio a tareas, videos, lectura, juegos y multitarea con una pantalla cercana a la de una tableta.

iPhone Duo y Galaxy Z Fold8 comparten el mismo concepto plegable

Lo primero que salta a la vista es que el iPhone Duo y el Galaxy Z Fold8 se mueven dentro de una fórmula muy parecida. Los dos usan un diseño plegable tipo libro, también conocido como estilo pasaporte, con una pantalla exterior para el uso rápido y un panel interno grande que aparece al abrir el equipo. La misión es sencilla y bastante ambiciosa, llevar en el bolsillo un teléfono convencional que pueda convertirse en una pequeña estación de trabajo cuando haga falta.

La similitud se nota especialmente en las dimensiones de las pantallas. El iPhone Duo incorpora una pantalla interna de 7.6 pulgadas y una externa de 5.4 pulgadas. El Galaxy Z Fold8 repite las 7.6 pulgadas en el interior y sube apenas a 5.5 pulgadas en el panel de cubierta. En el día a día, esa diferencia es prácticamente imperceptible. En ambos casos hay espacio suficiente para revisar documentos, responder mensajes mientras se consulta una web, editar una imagen o ver una serie sin sentir que todo ocurre dentro de una ventana demasiado pequeña.

También coinciden en una característica que ya es indispensable en la gama alta. Sus pantallas llegan a una tasa de refresco adaptativa de 120 Hz y a un brillo máximo de 3,000 nits. Eso se traduce en desplazamientos más fluidos, animaciones rápidas y una lectura más cómoda bajo el sol. Son detalles que importan mucho en un plegable porque la pantalla interior invita a pasar más tiempo navegando, leyendo y haciendo scroll.

La filosofía de productividad es otra zona de encuentro. Ambos equipos permiten ejecutar aplicaciones en paralelo y dividir el espacio de pantalla para realizar varias acciones a la vez. Ese formato sirve tanto para abrir una hoja de cálculo junto al correo como para tener un chat activo mientras se consulta un mapa o se prepara una publicación para redes. La gran coincidencia está en que los dos quieren reemplazar momentos de uso que antes pedían un teléfono y una tableta por separado.

En fotografía, la base también es similar. Apple utiliza una cámara principal y una ultra gran angular de 48 megapíxeles. Samsung monta una cámara principal y una ultra gran angular de 50 megapíxeles. Las cifras no cuentan toda la historia, aunque dejan claro que las dos compañías han evitado convertir estos plegables en teléfonos centrados exclusivamente en el zoom óptico. El foco está puesto en la cámara principal, el gran angular y la versatilidad de tomar fotos con el dispositivo abierto o cerrado.

Diseño, pantallas y resistencia marcan matices

Aunque el concepto se parece muchísimo, el tacto físico y los materiales marcan una distancia interesante. El iPhone Duo usa un marco de titanio pulido y suma Ceramic Shield 2 en el frontal junto con Ceramic Shield en la parte trasera. El Galaxy Z Fold8 apuesta por aluminio mate, Gorilla Glass Ceramic 3 al frente y Gorilla Glass Victus 2 en la parte posterior. Son dos interpretaciones de un plegable ultraprémium, con Apple buscando una sensación más densa y Samsung priorizando un cuerpo más ligero.

Ese punto se ve claramente en el peso. El Galaxy Z Fold8 pesa 201 gramos, mientras el iPhone Duo llega a 254 gramos. La diferencia de 53 gramos no es menor cuando el móvil se sostiene durante varios minutos para leer, grabar, jugar o mirar video. Samsung también queda por delante en grosor con 4.5 milímetros desplegado frente a 5.2 milímetros del modelo de Apple. Cerrado, la distancia se mantiene y confirma que el Fold8 está diseñado para sentirse algo más cercano a un móvil convencional.

La pantalla interior de ambos tiene la misma diagonal, pero cada fabricante toma un camino distinto frente a reflejos y al pliegue central. El Duo usa un acabado nanotexturizado de apariencia mate pensado para dispersar la luz y disimular la marca del doblez. El Z Fold8 utiliza un tratamiento antirreflejos más brillante. Los dos buscan que una pantalla plegable deje de sentirse como una tecnología delicada o experimental y se comporte como un panel de gama alta.

Hay otro detalle que llama la atención. Apple utiliza una cámara bajo la pantalla interna del Duo, una solución que mantiene el panel más limpio visualmente. Samsung conserva una cámara interna de 10 megapíxeles alojada en un recorte visible. En el exterior, el iPhone suma una cámara frontal de 12 megapíxeles. Son decisiones de diseño que afectan más a la experiencia visual que al concepto central de ambos móviles.

La resistencia también los acerca porque ambos cuentan con protección frente al agua y partículas. Sin embargo, el iPhone Duo llega con certificación IP68 y el Galaxy Z Fold8 ofrece IP48. En términos prácticos, el modelo de Apple declara una protección más alta frente al polvo, un asunto especialmente relevante en equipos con bisagras y piezas móviles.

Potencia, batería y precio del iPhone Duo y Galaxy Z Fold8

Por dentro, el iPhone Duo estrena el chip A20 Pro, mientras el Galaxy Z Fold8 funciona con el Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy. Los dos procesadores están orientados a tareas pesadas, inteligencia artificial, edición multimedia, juegos y trabajo con varias aplicaciones abiertas. Aun así, cualquier conclusión seria sobre rendimiento deberá esperar pruebas independientes y comparables, porque las especificaciones no sustituyen la experiencia real con temperatura, batería y optimización de software.

Samsung ofrece configuraciones de 12 GB y 16 GB de RAM. Apple parte de 12 GB de RAM en el Duo. En almacenamiento, ambos llegan con opciones de 256 GB, 512 GB y 1 TB, mientras que Apple añade una variante de 2 TB para quien piensa usar el teléfono como archivo de video, fotos en alta resolución o documentos pesados.

La batería también refleja la apuesta de ambos por un uso intensivo. Samsung incorpora una batería de 4,800 mAh y promete hasta 26 horas de reproducción de video. Apple no comunica la capacidad en mAh, aunque asegura hasta 31 horas de reproducción con la pantalla interior y hasta 44 horas con la pantalla exterior. Son datos oficiales obtenidos bajo métodos propios, por lo que todavía falta ver cómo responden ambos plegables en una jornada real con cámara, GPS, datos móviles, redes y multitarea.

El precio confirma que los dos juegan en una categoría muy exclusiva. En Estados Unidos, el iPhone Duo parte de $1,999 dólares y el Galaxy Z Fold8 de $1,899 dólares, ambos con 256 GB de almacenamiento.  

Al final, la semejanza más importante no está solo en sus pantallas de 7.6 pulgadas o en sus chips de última generación. Está en la ambición. El iPhone Duo y el Galaxy Z Fold8 son dos móviles pensados para que el formato plegable deje de ser una rareza y se convierta en una herramienta cotidiana para consumir, crear y trabajar desde cualquier lugar.

Sigue leyendo:
iPhone 18 Pro y Pro Max ya son oficiales, precio, cámaras y fecha de lanzamiento
Apple entra al mercado de los plegables con el iPhone Duo: pantalla de 7.6’, cuerpo de titanio y un precio exorbitante
iPhone 18 Pro, Pro Max y Duo con Apple Upgrade, cuánto pagarás al mes

En esta nota

iPhone Samsung Galaxy
Contenido Patrocinado