La menor demanda de vino hunde el precio de las uvas y pone en aprietos a los agricultores de California
El gasto total en vino se redujo en los últimos cinco años de los $94,000 millones de dólares a $74,000 millones de dólares, según datos de First Citizens Bank
Según la Organización Internacional de la Viña y el Vino, desde el 2018 se ha reportado una disminución del consumo mundial de vino de hasta el 14%. Crédito: Justin Sullivan | Getty Images
Tras una pronunciada caída del 20% de las ventas de vino en los últimos cinco años, debido principalmente a un cambio en las preferencias de los consumidores afectados además por el alto costo de vida, la llegada de la temporada de cosecha está acompañada de una pregunta cada vez más difícil de responder para los productores de California: ¿quién comprará las uvas?
Según datos de First Citizens Bank sobre la industria vitivinícola del país, en los últimos años, las ventas de cajas de vino en Estados Unidos disminuyeron de los 427 millones en 2020 a los 329 millones registrados el año pasado, lo que representa una caída de hasta 23%.
De acuerdo con el informe de la entidad bancaria, el gasto total en vino se redujo de $94,000 millones de dólares a $74,000 millones de dólares; esto indica una caída del 22%, y es que este pronunciado descenso responde a varios factores, entre ellos, un cambio en los hábitos de consumo, sobre todo entre las generaciones más jóvenes, que optan por otro tipo de bebidas. El alto costo de vida también ha frenado las compras del promedio de la población, quienes en los últimos años han reducido sus gastos discrecionales.

Por otro lado, la elevada producción de los últimos años ha dejado excedentes en las bodegas, lo que ha provocado que actualmente los productores reciban ofertas más bajas, las cuales no logran cubrir los altos costos de cultivo, cosecha, mano de obra y maquinaria, y está obligando a muchos viticultores a arrancar viñedos que llevan años cultivando con sus familias y sustituirlos por otros cultivos de mayor demanda.
Pero, el problema actual no se limita solo a los propietarios de estos cultivos; los trabajadores temporales para las cosechas, contratistas agrícolas, transportistas, empacadores, plantas de procesamiento, bodegas y restaurantes también se están viendo afectados.
Podría decirse que una de las soluciones sería exportar el excedente del inventario; sin embargo, Estados Unidos no es el único país que ha registrado una caída en el consumo de vino. Según la Organización Internacional de la Viña y el Vino, desde el 2018 hasta el 2025 se ha reportado una disminución del consumo mundial de hasta 14% en países de Europa y Asia.
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