Beneficio alterno: nuevas inyecciones para perder peso también disminuyen el deseo de consumir alcohol

Medicamentos con semaglutida o tirzepatida, que imitan la hormona GLP-1, llevan a disminuir antojos de alcohol y nicotina, hasta incluso aborrecer su consumo

Beneficio alterno: nuevas inyecciones para perder peso también disminuyen el deseo de consumir alcohol

Dama pone coto al vino. Crédito: Brian A Jackson | Shutterstock

Investigaciones recientes indican que algunos medicamentos para bajar de peso, como Wegovy y Mounjaro, pueden alterar los hábitos de consumo de alcohol. Pacientes han reportado disminuciones significativas en su deseo de beber.

Casos como los de Lisa Rees y Warren Thomas, expuestos por BBC Mundo, testimonian que han experimentado una reducción en su tolerancia hacia el alcohol. Esto ha llevado a algunos usuarios, como Lisa, a reducir su ingesta de vino de entre seis y ocho botellas a menos de la mitad.

Lisa tomó su primera dosis del medicamento para bajar de peso en abril, y esperaba perder algunos kilos, pero además tuvo un efecto secundario: además de comer menos, también ha estado bebiendo mucho menos alcohol, declaró a la BBC.

Cuenta el medio británico que Lisa solía beberse dos botellas de vino en una salida nocturna, pero que después de tomar un par de copas, esta mujer de 46 años, originaria del sur de Gales, en Reino Unido, descubrió que físicamente no podía beber “ni una gota más”.

Así, de beber entre seis y ocho botellas de vino a la semana con sus amigas, ahora en cada salida no pasa de la segunda copa, y hasta las aborrece. “Todavía me siento involucrada en las cosas porque sigo bebiendo, pero bebo mucho menos”, dijo.

“Simplemente no quiero beber”

Otro caso registrado por la BBC es el de Warren Thomas, de 45 años y residente de la localidad inglesa Colchester, quien ocasionalmente disfrutaba de una cerveza ocasional con su familia después del trabajo, así como de una o dos reuniones con sus amigos cada mes, en las que se bebía mucho alcohol.

Warren afirma que, a las 24 horas de su primera dosis de Mounjaro a mediados de junio, notó el efecto beneficio alterno del medicamento: “Simplemente no quiero beber”. No tengo ningún deseo de hacerlo”.

“Mi tolerancia al alcohol ahora es cero”, remató.

Causas y mecanismos de acción

Los medicamentos que contienen semaglutida o tirzepatida imitan la hormona GLP-1, afectando la respuesta de recompensa en el cerebro. Esto podría disminuir los antojos de alcohol, según expertos como el Dr. Christian Hendershot, investigador de la Universidad del Sur de California.

Señala que las primeras investigaciones sugieren tal efecto; no solo sobre el alcohol, también disminuye el deseo de otras sustancias como la nicotina.

Hendershot publicó en 2025 un estudio a pequeña escala en el que los participantes con trastorno por consumo de alcohol experimentaron menos ganas de beber mientras tomaban Ozempic.

Del mismo modo, un estudio de la Universidad de Colorado Anschutz sugirió que los medicamentos GLP-1 en forma de pastillas reducían los días de consumo excesivo de alcohol en personas con trastorno por consumo de alcohol de leve a moderado.

Menos alcohol, menos calorías

Igual es de entenderse, una verdad de Perogrullo, que a menor consumo de alcohol también se reduce la ingesta de calorías.

“El alcohol tiene muchas calorías y, si su objetivo es perder peso, beber menos sin duda le ayudará, además de cambiar su dieta mientras esté tomando un GLP-1”, afirma el profesor Russell Hearn, médico de cabecera y catedrático de Medicina en el King’s College de Londres.

Tenemos entonces que, sin querer subirlo a la instancia de panacea, los medicamentos GLP-1 pueden, además de controlar la diabetes tipo 2 y hacer bajar de peso, también reducir los deseos de consumir alcohol y nicotina, entre otros beneficios.

Consideraciones médicas y sociales

A pesar de los beneficios, también vemos la otra cara de la moneda. BBC Mundo relata el caso Faye Goodwin, que ha enfrentado dificultades sociales debido a los efectos secundarios de estos medicamentos en su capacidad para disfrutar de actividades relacionadas con el alcohol.

Faye señala que, ahora cuando bebe alcohol, siente náuseas muy rápidamente y que a veces vomita o sufre de reflujo ácido severo. Ella lleva tomando Mounjaro desde los 18 años y no sabe realmente lo que es beber alcohol sin los efectos de la medicación para bajar de peso, contó.

Lo considera contraproducente. Afirma que, a su edad, el alcohol es una parte importante de su vida, en lo que se refiere a la interacción social.

Finalmente, es de destacar que la falta de recomendaciones claras sobre el consumo de alcohol durante el tratamiento es una preocupación para los profesionales de la salud.

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