Gilberto Mora se viste de héroe y salva el debut de Márquez como DT de México
El Niño Maravilla de 17 años sacó la magia en el segundo tiempo con un golazo espectacular para rescatar el empate definitivo ante Colombia
Gilberto Mora en el momento de disparar con total calma para lograr el empate de México contra Colombia. Crédito: Stephanie Scarbrough | AP
El debut de Rafael Márquez en el banquillo tricolor arrancó con el agua hasta el cuello porque Colombia no vino a pasear y puso a parir, cuates, a los mexicanos desde los primeros nueve minutos con un gol de Luis Javier Suárez.
El colombiano madrugó a la zaga azteca y vacunó al Tri con el primero de la tarde para ponerle de inmediato los puntos sobre las íes a todo el equipo nacional con un remate de cabeza ganándole la espalda a Israel Reyes para aprovechar el gran centro de Richard Ríos desde la banda derecha.
Ese golpazo obligó a los pupilos del Káiser a despertar y meterle más sensatez al juego, mostrando una cara mucho más ofensiva que lo visto con el Vasco Aguirre, aunque la delantera sudamericana comandada por Arias y Gómez seguía complicando la existencia a las espaldas de una zaga central mexicana que sufrió de lo lindo durante toda la tarde.
A Israel Reyes y Johan Vásquez el tiro les salió por la culata porque creyeron que tendrían el rancho controlado con la ayuda de Lira por el centro, mientras que por las bandas la marca de Jorge Sánchez y Jesús Gallardo nomás no encontraba la fórmula para frenar los embates de los colombianos que entraban a nuestra área como Pedro por su casa.
Durante los primeros 45 minutos, México pareció atado de manos y con la pólvora muy mojada debido a que la Hormiga González y el Chucky Lozano andaban perdidos sin lograr conectar con el Piojo Alvarado, al grado de que la opción más clara terminó con un balón estrellado en el poste por la Hormiga y con Luis Chávez estrellando el rebote en el larguero.
Para el complemento, las cosas cambiaron porque Colombia pecó de soberbia y se tiró por completo a la hamaca al creer que con dos o tres contragolpes tendrían en un puño a los mexicanos, pero cometieron un craso error, ya que el cuadro de Rafa Márquez fue ganando metros en la cancha y ahí apareció la magia del chamaco de los Xolos.
Gilberto Mora, con apenas 17 primaveras, bajó el balón en el área como auténtico crack y recortó con una clase tremenda a Jhon Lucumí, el estelar del Bologna de la Serie A de Italia, que se fue con la finta completa mientras el Niño Maravilla lo dejó sentado buscando su credencial de elector antes de fusilar con rencor al arquero Álvaro Montero.
Ese golazo de antología desató la locura en la tribuna y aunque Colombia quiso responder con orgullo, la escuadra mexicana mantuvo la presión con el ingreso del veloz Isaías Violante, quien por poquito hace la gran diablura de darle la vuelta completa al marcador para evitarle un dolor de cabeza gigante al estratega argentino Néstor Lorenzo.
Al final, el Káiser Márquez pasó el examen en su primera prueba de fuego oficial al frente de este proceso que apenas va calentando motores con la firme intención de componer el camino de cara al futuro, buscando que todo este esfuerzo desemboque en una actuación histórica para el esperado Mundial de 2030 en España, Portugal y Marruecos.
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