Alivia el dolor de muelas mientras recibes atención

Un analgésico de venta libre, frío sobre la mejilla y enjuagues con agua salada pueden hacer soportable la espera a la atención de tu dolor de muela

Alivia el dolor de muelas mientras recibes atención

Intenso dolor de muela. Crédito: Bits And Splits | Shutterstock

Son las tres de la madrugada, el consultorio está cerrado y la muela late. Internet ofrece decenas de remedios, desde ajo hasta perejil, casi siempre con la misma advertencia final: hay que ir al dentista. La pregunta útil es otra: qué funciona de verdad durante esas horas o días, y qué puede empeorar las cosas.

Las caries, los abscesos, los dientes rotos, los empastes flojos y las encías enfermas figuran entre las causas habituales. Por eso el alivio en casa es solo un puente. El Servicio de Salud Británico (NHS) aconseja ver a un dentista si el dolor dura más de dos días o no cede con analgésicos.

El primer recurso está en la farmacia

Los antiinflamatorios como el ibuprofeno o el naproxeno, solos o con acetaminofén (paracetamol), son el tratamiento de primera línea para el dolor dental agudo a partir de los 12 años. Así lo establece la guía publicada en febrero de 2024 por la Asociación Dental Americana (ADA) y las universidades de Pittsburgh y Pensilvania. La recomendación incluye expresamente el dolor de muelas cuando no hay atención dental inmediata.

La condición es usarlos según las indicaciones. La dosis y el máximo diario están en el prospecto de cada producto. El ibuprofeno no es adecuado para todas las personas, de modo que quien tenga dudas, otra enfermedad o tome otros medicamentos debe consultar al farmacéutico. Los menores de 16 años no deben tomar aspirina.

Los opioides quedan para circunstancias limitadas. La guía pide evitar las recetas “por si acaso” y extremar la cautela con adolescentes y adultos jóvenes. Marta Sokolowska, de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), resumió la expectativa: “Esperamos que esta guía reduzca el riesgo de adicción a opioides, sobredosis y desvío”.

Tampoco el antibiótico es el atajo que muchos imaginan. Según un folleto para pacientes del programa escocés SDCEP, los antibióticos por sí solos no eliminan la infección ni quitan el dolor, y suele hacer falta tratamiento dental. Es el dentista quien decide si son necesarios.

4 medidas sencillas en casa

Estas medidas complementan al analgésico y su efecto es pasajero.

Enjuague con agua salada. Media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia; enjuagar y escupir.

Frío sobre la mejilla. Compresa fría 20 minutos, descanso de 20 si hay hinchazón.

Comida blanda. Yogur o huevos revueltos, masticando por el otro lado.

Higiene suave. Cepillo blando y sin hilo dental junto a la muela adolorida.

El NHS también incluye los geles analgésicos bucales, de venta en farmacias. Antes de usarlos, conviene leer los ingredientes, por lo que se explica a continuación.

Lo natural y cotidiano también tienen riesgos

El aceite de clavo tiene cierto respaldo científico, pero limitado. Contiene eugenol, un anestésico, y un ensayo de 2006 con 73 adultos lo halló tan eficaz como la benzocaína. Faltan estudios más grandes.

  • Aceite de clavo: su uso repetido puede dañar encías y pulpa dental. Debe diluirse y no tragarse. No se recomienda en niños, embarazo ni lactancia.
  • Benzocaína: algunos geles y líquidos la contienen. La FDA advirtió en 2018 que puede causar metahemoglobinemia, un trastorno potencialmente mortal que reduce el oxígeno en la sangre. No debe usarse en menores de dos años. Piel o labios azulados, falta de aire o mareo requieren atención inmediata.
  • Pastillas sobre la encía: el analgésico se traga. Colocarlo junto al diente puede quemar el tejido.

Cuando la espera deja de ser una opción

La hinchazón que dificulta respirar o tragar es una emergencia, porque la infección puede estar extendiéndose. Un absceso dental sin tratar puede tener complicaciones potencialmente mortales, según Mayo Clinic.

  • Dificultad para respirar, tragar o hablar por hinchazón en la boca o el cuello: emergencia inmediata; no conducir: pedir que te lleven o llamar a una ambulancia.
  • Hinchazón alrededor del ojo o en el cuello: emergencia inmediata.
  • Fiebre e hinchazón en la cara, sin poder contactar al dentista: emergencia.
  • Dolor intenso y palpitante, fiebre, mal sabor o dolor al morder: dentista de inmediato o cita urgente.
  • Mejilla o mandíbula hinchada: dentista cuanto antes.
  • Dolor que dura más de dos días o no cede con analgésicos: pedir cita con el dentista.

Un alivio repentino tampoco garantiza nada. Si un absceso se rompe, la boca puede llenarse de un líquido salado y de mal sabor, y el dolor puede mejorar mucho. Mayo Clinic advierte que aun así se necesita tratamiento dental.

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