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¿Toyota se apoya en Huawei y Xiaomi para su nuevo sedán?

El Toyota bZ7 será una berlina eléctrica con hasta 710 km de autonomía, software de Huawei, integración con Xiaomi y un precio por debajo de los $28,000

Así es el Toyota bZ7

Así es el Toyota bZ7. Crédito: Toyota. Crédito: Cortesía

Toyota está preparando uno de los movimientos más llamativos de su historia reciente en el mercado chino. En lugar de competir únicamente con su propio músculo tecnológico, el fabricante japonés ha optado por una estrategia poco habitual en su cultura corporativa: apoyarse de forma abierta en gigantes locales del mundo digital para desarrollar su nuevo sedán eléctrico insignia.

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Ese modelo se llama bZ7 y llegará oficialmente a los concesionarios en marzo de 2026. No se trata de un vehículo global, al menos por ahora, sino de un producto concebido específicamente para China, el mayor mercado de autos eléctricos del planeta y también uno de los más exigentes en términos de conectividad, software y ecosistema digital.

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El bZ7 no solo busca competir con modelos consolidados como el BYD Han o el Tesla Model S. Su verdadero objetivo es demostrar que Toyota puede adaptarse al ritmo tecnológico que imponen las marcas chinas, integrando sistemas operativos, inteligencia artificial y servicios conectados que hoy son casi tan importantes como la autonomía o la potencia.

Un sedán grande, pensado para el confort

Desde el punto de vista físico, el Toyota bZ7 se sitúa en el segmento E, es decir, el de las berlinas grandes. Sus dimensiones lo confirman: 5.13 metros de largo, 1.96 metros de ancho y 1.50 metros de alto, con una distancia entre ejes de 3.02 metros.

Estas cifras se traducen en un interior especialmente amplio, con prioridad absoluta para el espacio en las plazas traseras, un factor clave para el público chino. Toyota y su socio local GAC han puesto el acento en la habitabilidad, el aislamiento acústico y la sensación de “salón rodante” que hoy demandan muchos compradores de sedanes eléctricos de gama media y alta.

El diseño exterior sigue un estilo fastback muy aerodinámico. En el frontal destaca la firma “Hammerhead”, ya vista en otros modelos recientes de la marca, mientras que en el techo se integra un sensor LiDAR que anticipa sus ambiciones en materia de asistencia a la conducción. En la parte posterior, una franja luminosa de ancho completo refuerza visualmente la anchura del vehículo y le da una presencia imponente en carretera.

Huawei pone el cerebro y el motor

Aunque Toyota aporta la plataforma y la experiencia industrial, gran parte del atractivo del bZ7 reside en su tecnología de origen chino. El sistema multimedia estará basado en HarmonyOS 5.0, el sistema operativo de Huawei, y se mostrará en una pantalla central de 15.6 pulgadas.

Interior del Toyota bZ7
Interior del Toyota bZ7. Crédito: Toyota.
Crédito: Cortesía

La colaboración no se limita al software. El motor eléctrico también procede de Huawei, concretamente del sistema DriveONE, con una potencia de 207 kW, equivalentes a 278 caballos de fuerza. Este conjunto sitúa al bZ7 en un nivel de prestaciones más que suficiente para su categoría, priorizando la suavidad de marcha y la eficiencia.

En materia de conducción asistida, el modelo incorporará el sistema de inteligencia artificial Momenta R6 Flywheel AI, apoyado por un total de 27 sensores repartidos por toda la carrocería. El objetivo es ofrecer funciones avanzadas de asistencia en autopista y tráfico urbano denso, un apartado donde los fabricantes chinos han marcado el paso en los últimos años.

Integración total con el ecosistema Xiaomi

Uno de los aspectos más diferenciadores del Toyota bZ7 será su compatibilidad completa con el ecosistema inteligente de Xiaomi. El vehículo formará parte del concepto conocido como “Human-Car-Home”, que permite conectar el automóvil con dispositivos del hogar y con el smartphone del usuario.

En la práctica, esto significa que desde el tablero se podrán controlar electrodomésticos, sistemas de climatización doméstica o cámaras de seguridad, y que el coche podrá preparar automáticamente el entorno del hogar al detectar que el conductor se aproxima. Este tipo de funciones, todavía marginales en muchos mercados occidentales, se han convertido en un argumento de venta muy potente en China.

Para Toyota, esta integración supone un cambio profundo de mentalidad: pasar de ofrecer un vehículo “cerrado” a uno que actúa como nodo dentro de un ecosistema digital más amplio.

Autonomía elevada y baterías LFP

El apartado energético también juega un papel central. El bZ7 utilizará baterías de tipo LFP (litio-ferrofosfato) suministradas por CATL, con dos capacidades disponibles: 71.35 kWh y 88.13 kWh.

Pronto llega el Toyota bZ7
Pronto llega el Toyota bZ7. Crédito: Toyota.
Crédito: Cortesía

Según el ciclo de homologación chino CLTC, estas baterías permitirán autonomías que irán desde los 600 hasta los 710 kilómetros, una cifra muy competitiva dentro de su segmento. Toyota aún no ha revelado datos oficiales sobre tiempos o potencias de carga, pero se espera que el modelo sea compatible con carga rápida en corriente continua para facilitar los viajes largos.

Un precio que apunta a ser su gran ventaja

Si sus especificaciones técnicas ya resultan llamativas, el precio estimado es, probablemente, el elemento más disruptivo. En China se habla de una tarifa inicial cercana a los 200,000 yuanes, lo que equivale aproximadamente a $27,800 dólares al cambio actual.

De confirmarse esta cifra, el Toyota bZ7 quedaría muy por debajo de sedanes eléctricos de tamaño similar y con aspiraciones premium, ofreciendo una relación entre tamaño, tecnología y autonomía difícil de igualar.

Este posicionamiento agresivo forma parte de la estrategia conjunta entre Toyota y GAC para ganar volumen rápidamente y recuperar protagonismo en un mercado dominado por fabricantes locales.

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