Kristen Stewart busca alejarse de EE.UU. por desacuerdo con la administración de Trump
En reiteradas oportunidades, Kristen Stewart ha dicho que no está de acuerdo con las políticas del presidente Donald Trump
Kristen Stewart está pensando en vivir en Europa y trabajar desde allí. Crédito: Richard Shotwell/Invision | AP
En un movimiento que refleja una tendencia creciente, la actriz y nominada al Oscar Kristen Stewart se unió a la lista de celebridades que declaran su intención de alejarse de Estados Unidos durante la segunda presidencia de Donald Trump.
En una entrevista con ‘The Times of London’, Stewart no solo expresó su deseo de trabajar principalmente en Europa, sino que lanzó una crítica contundente: “La realidad se está desmoronando por completo con Trump”.
Y después de eso, añadió: “Deberíamos inspirarnos en él y crear la realidad en la que queremos vivir“.
La actriz, que tiene una historia personal con Trump desde que él tuiteara sobre su vida privada en 2012, planea un acto de “resistencia cultural”: hacer cine en Europa para luego “imponérselo al pueblo estadounidense”.
Otras estrellas que viven fuera de Estados Unidos
Stewart no está sola. Su declaración se enmarca en un éxodo notable de figuras del entretenimiento que han optado por cambiar su residencia. Comediantes como Ellen DeGeneres y Rosie O’Donnell ya han hecho el movimiento. O’Donnell fue explícita al hablar con Variety: “Con el clima político actual, ¿cuándo sería seguro regresar con mi hijo?”, añadió que no considera volver hasta que el gobierno actual “rinda cuentas por sus crímenes”.
Quizás el caso más paradigmático sea el del cineasta James Cameron. Aunque inicialmente se trasladó a Nueva Zelanda por razones logísticas para su franquicia Avatar, ahora justifica su permanencia allí por motivos de “cordura”.
En el podcast ‘In Depth with Graham Bensinger’, Cameron elogió la gestión sanitaria y la cohesión social neozelandesas, contrastándolas con la extrema polarización y el rechazo a la ciencia que percibe en Estados Unidos. “¿Dónde preferirías vivir?”, se preguntó retóricamente, “¿en un lugar que realmente cree en la ciencia… o en un lugar… que se sumiera en un caos total?”
La declaración de Kristen Stewart, por lo tanto, no es solo la opinión personal de una actriz. Es un síntoma de un malestar más amplio dentro de una industria que tradicionalmente ha sido un termómetro cultural. El mensaje subyacente es claro: para una parte de Hollywood, el sueño americano ya no se filma necesariamente en Estados Unidos.
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