Redadas migratorias de Trump han separado al menos a 11,000 niños de sus padres: ProPublica
Además, las deportaciones de mujeres con hijos ciudadanos estadounidenses se han incrementado a una tasa cuatro veces mayor que con la administración anterior
Para miles de niños estadounidenses, el "Sueño Americano" se ha transformado en una pesadilla, marcando a una generación que hoy crece en la orfandad institucional. Crédito: U.S. Customs and Border Protection | AP
Al menos 11,000 niños ciudadanos de Estados Unidos han quedado separados de sus padres como consecuencia de las detenciones migratorias registradas durante los primeros siete meses del segundo mandato del presidente Donald Trump, iniciado en enero de 2025, según una investigación publicada por ProPublica.
El análisis, considerado el más detallado hasta la fecha sobre este fenómeno, revela el impacto directo de las políticas de control migratorio en familias con hijos nacidos en territorio estadounidense. De acuerdo con los datos, más de 50 menores pierden diariamente el contacto con uno de sus progenitores debido a arrestos ejecutados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La investigación se basa en registros oficiales conocidos como formularios I-213, obtenidos por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Washington, que documentan información sobre la ciudadanía y el número de hijos menores de las personas detenidas. El estudio abarca desde finales de 2021 hasta mediados de 2025 y se centra exclusivamente en arrestos realizados por ICE.
Impacto desproporcionado en familias latinas
El informe destaca que las familias latinas son las más afectadas por estas acciones. Además, señala que el 75% de los padres detenidos no cuenta con antecedentes penales graves, lo que evidencia un cambio en las prioridades de aplicación de la ley migratoria.
Otro de los hallazgos relevantes es el aumento en la detención de madres. Durante el actual mandato, las deportaciones de mujeres con hijos ciudadanos estadounidenses se han incrementado a una tasa cuatro veces mayor en comparación con la administración anterior, encabezada por Joe Biden.
Los datos también muestran que, bajo la nueva política, las madres tienen menos probabilidades de ser liberadas tras su arresto. Mientras que en el periodo previo cerca de un tercio de los casos terminaba en deportación, actualmente esa proporción se ha elevado a casi el 60%.
Especialistas citados en el reporte atribuyen este cambio a una política más estricta que prioriza metas de detención masiva, incluyendo objetivos de miles de arrestos diarios, por encima de consideraciones relacionadas con la unidad familiar.
Historias que reflejan la crisis
Más allá de las cifras, la investigación documenta casos concretos que ilustran el impacto humano de estas medidas. En Florida, una madre hondureña fue detenida junto con su pareja, dejando a sus hijas, incluida una bebé de cuatro meses, ciudadana estadounidense, bajo el cuidado de un pastor local para evitar que fueran enviadas a un sistema de acogida.
En otros casos, padres deportados han optado por enviar a sus hijos nacidos en Estados Unidos a vivir con ellos en sus países de origen, ante el temor de ser detenidos y dejar a los menores sin protección. También se reportan situaciones en las que adolescentes y jóvenes ciudadanos han tenido que asumir la manutención de sus familias tras la detención de sus padres.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), las autoridades sostienen que no separan familias de manera deliberada y que los padres tienen la opción de organizar el cuidado de sus hijos o salir del país con ellos. Sin embargo, organizaciones civiles cuestionan esta postura y advierten sobre las consecuencias sociales y emocionales de estas separaciones.
La directora ejecutiva de Voto Latino, Beatriz López, calificó la situación como un “ataque calculado contra las familias latinas trabajadoras” y pidió rendición de cuentas por el impacto de estas políticas.
El informe de ProPublica pone en evidencia un aumento significativo en la separación de familias mixtas, donde los hijos son ciudadanos estadounidenses, y abre un nuevo debate sobre el alcance y las consecuencias de la actual estrategia migratoria en Estados Unidos.
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