Comunicación constante entre el cerebro y el estómago: casi la totalidad de la serotonina se produce en el tracto intestinal

Evitar el tabaco, reducir el consumo de azúcar y alcohol y adoptar una alimentación equilibrada pueden prevenir la necesidad de intervenciones cardiovasculares

Comunicación constante entre el cerebro y el estómago: casi la totalidad de la serotonina se produce en el tracto intestinal

La importancia del equilibrio digestivo en el bienestar emocional.  Crédito: PeopleImages | Shutterstock

“Existe una comunicación constante entre nuestro cerebro y nuestro estómago. Por eso, desequilibrios pueden causar cambios en el estado de ánimo, aumentar la respuesta al estrés, la ansiedad e incluso la depresión“, señala el cirujano cardíaco Jeremy Londo, uno de los más reconocidos en Estados Unidos.

En declaraciones recogidas por el medio Clarín, London afirma que “el 90% de la serotonina se produce en nuestro tracto gastrointestinal”. Esta sustancia está relacionada con el estado de ánimo, la motivación y la sensación de calma.

Sostiene que el intestino está conectado con el cerebro a través de una red de comunicación conocida como eje intestino-cerebro. Por eso, lo que ocurre en el sistema digestivo tiene un impacto directo en lo emocional. Recalca que “el 70% de la función inmune de nuestro cuerpo vive en nuestro intestino”, de allí lo vital de mantener un sistema digestivo sano, que ayuda digerir mejor y a protegernos de la acción de virus, bacterias y toxinas.

El especialista enfatiza la importancia de la prevención en la salud cardiovascular. A través de su página web, podcast y redes sociales, comparte información vital para promover estilos de vida saludables y la reducción de factores de riesgo.

Hábitos saludables para evitar el quirófano

London aconseja evitar el tabaco, reducir el consumo de azúcar y alcohol, y adoptar una alimentación equilibrada. Estos cambios pueden prevenir la necesidad de intervenciones quirúrgicas.

Asimismo, recomienda incorporar prebióticos y probióticos en la dieta para reforzar la salud intestinal, así como realizar ejercicio aeróbico regular para fortalecer el corazón y minimizar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Desequilibrio en la comunicación cerebro-estómago

Los síntomas que indican un desequilibrio en la comunicación entre el cerebro y el estómago (eje intestino-cerebro) se dividen en síntomas digestivos y síntomas neuropsiquiátricos/emocionales, ya que la alteración es bidireccional:

Síntomas digestivos principales:

  • Dolor o molestias abdominales. Dolor crónico, hinchazón y gases persistentes.
  • Alteraciones del tránsito. Diarrea, estreñimiento o alternancia entre ambos.
  • Dispepsia funcional. Indigestión, pesadez estomacal, dificultad para vaciar el estómago.
  • Náuseas. Sensación de náuseas sin causa orgánica clara.
  • Hipersensibilidad visceral. Perception de molestias por estímulos que otras personas no notan (distensión, peristalsis).

Síntomas emocionales y cognitivos:

  • Ansiedad y estrés. Frecuente en personas con trastornos digestivos; la angustia emocional altera la digestión.
  • Depresión. Estado de ánimo bajo asociado a desequilibrios intestinales.
  • Fatiga mental. Cansancio prolongado y niebla mental.
  • Cambios de ánimo inexplicables. Alteraciones emocionales sin causa aparente.

Trastornos relacionados:

El desequilibrio más común es el síndrome del intestino irritable (SII), que afecta a muchos pacientes y se caracteriza por hipersensibilidad visceral y alteración de la motilidad. Otros incluyen dispepsia funcional, estreñimiento funcional y síndrome de vómitos cíclicos.

Si experimentas molestias digestivas persistentes combinadas con cambios de ánimo o cansancio prolongado, es recomendable consultar a un profesional.

Cómo afecta la salud intestinal a la cardiovascular

Enfermedades cardiovasculares relacionadas:

  • Aterosclerosis: Se han identificado 5 especies bacterianas protectoras (Eubacteria, Anaeroplasma, Roseburia, Oscillospira, Dehalobacteria) que previenen lesiones de placa aterosclerótica.
  • Hipertensión: Presenta aumento de la relación Firmicutes/Bacteroidetes y disminución de bacterias productoras de acetato y butirato.
  • Insuficiencia cardíaca: Pacientes tienen más bacterias patógenas (Candida, Campylobacter, Shigella) correlacionadas con mayor gravedad.

Evidencia a largo plazo:

Un estudio de 7 años de seguimiento confirmó que la composición de la microbiota intestinal predice la probabilidad de desarrollar nuevos eventos cardiovasculares, incluso en pacientes que ya han sufrido un infarto.

Cómo proteger ambos sistemas:

Una microbiota sana se logra con dieta rica en fibraactividad física regular y evitando el exceso de alimentos procesados, lo que puede reducir inflamación, mejorar la presión arterial y regular el colesterol.

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