Dormir con tu perro o gato puede ofrecer beneficios, pero también destroza tu descanso: esto dice la ciencia
Dormir con mascotas ofrece apoyo emocional y puede mejorar el bienestar general de los dueños, siendo considerados miembros importantes de la familia
Niña durmiendo en la cama blanca con dos adorables cachorros blancos, shiba inu y maltés. Crédito: Dollydoll29 | Shutterstock
Más de diez años después de una encuesta a 23,000 dueños de mascotas, se ha constatado que el 50% de los encuestados duerme con sus animales. Esto refleja un cambio cultural significativo en la convivencia entre humanos y animales.
La investigación sobre el colecho humano-animal ha ganado atención en años recientes, desmitificando teorías populares sobre la dominancia de mascotas.
Estudios sugieren que las interacciones nocturnas con perros y gatos pueden ser beneficiosas, a pesar de algunos problemas potenciales relacionados con la salud y el sueño.
Beneficios del sueño compartido
Dormir con mascotas ofrece apoyo emocional y puede mejorar el bienestar general de los dueños, siendo considerados miembros importantes de la familia. No obstante, los beneficios dependen de la salud y el comportamiento del animal.
Parte de la investigación indica preocupaciones sanitarias y de comportamiento, tales como alergias, problemas de sueño y agresividad en animales. Los riesgos son generalmente bajos, pero deben ser considerados, especialmente entre grupos vulnerables.
Detalles a destacar del estudio, recogidos por el portal tecnológico Xataka, son que el tamaño de la mascota tiene mucho que ver con el compartir con sus dueños. Por ejemplo, en perros, el 76.85% de los Yorkshire Terriers o el 62.96% de Chihuahuas duermen con sus dueños frente al 18.18% de los San Bernardos o el 30.27% de los labradores. Otros factores que intervienen son el número de niños en la familia (más probabilidad donde no hay niños) o el género (más probable con mujeres).
El fenómeno del colecho puede afectar las relaciones interpersonales, generando conflictos en parejas. Aunque la ciencia sugiere que los beneficios pueden superar los inconvenientes, la realidad puede variar según las circunstancias particulares de cada hogar.
La evidencia sugiere que, si las mascotas son saludables y bien cuidadas, compartir la cama puede tener más beneficios que inconvenientes. El estudio continúa arrojando luz sobre un tema que ha sido históricamente subestimado en el ámbito científico.

Problemas puntuales de compartir cama con animales
Riesgos para la salud. Incluyen algunas respuestas inmunológicas, alergias, asma o neumonitis por hipersensibilidad. También se pueden producir mordeduras y arañazos.
Problemas del sueño. Los principales problemas relacionados con la calidad del sueño involucran a compañeros (patadas, ronquidos) y niños, pero las mascotas también tienen un papel importante. Un estudio de la Clínica Mayo encontró que el 53% de los dueños de mascotas que dormían con ellas tenía problemas derivados. Aunque es difícil saber el impacto real de estas interrupciones, porque son muy cortas, afectan. Incluso, las interrupciones pueden estar relacionadas con desajustes entre temperaturas entre los humanos y las mascotas.
Problemas con la conducta de los animales. La publicación The Domestic Dog recoge que perros a los que se les permite dormir con sus dueños pueden experimentar un aumento en la agresividad y problemas relacionados con la separación.
Efectos en las relaciones interpersonales. Adicionalmente, los animales pueden ser una importante fuente de conflicto y estrés en las relaciones de pareja. Llegando a generar problemas de intimidad.
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