Niños y familias en peligro por cierre de unidad pediátrica
La administración de Dignity Health - California Hospital Medical Center (CHMC) decide cerrar operaciones en el área pediátrica y despedir a 82 trabajadores
Enfermeras y trabajadores se manifestaron contra las decisiones del hospital. Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia
Las personas por encima de las ganancias y la asignación de personal necesario para cumplir con la demanda de atención fueron algunas de las demandas, a través de las cuales decenas de enfermeras registradas y empleados del hospital Dignity Health – California Hospital Medical Center (CHMC) condenaron las acciones de la administración por pretender cerrar la unidad de pediatría y despedir a casi un centenar de trabajadores.
Ante la mirada de varios guardias de seguridad, las enfermeras, empleados y maestros que se unieron a la protesta frente al hospital ubicado en el 1401 S Grand Ave, Los Angeles, los manifestantes gritaron: ¡Díganme cómo se ve la democracia! ¡Así se ve la democracia! Si no lo conseguimos, ¡que lo cierren!”.
El 1 de junio, la gerencia anunció un despido masivo de 82 empleados, incluyendo a todas las enfermeras de la unidad pediátrica, a todas las secretarias de la unidad y demás personal sanitario. El cierre del departamento de pediatría está programado para el 31 de agosto de 2026.
Los manifestantes notificaron el 18 de junio a su empleador que realizarían una protesta informativa, mediante la cual pidieron a las familias de la comunidad latina y afroamericana que se unan a su lucha para evitar “cualquier peligro para la atención de los niños”.

“Cada enfermera atiende por turno a cuatro pacientes diariamente, lo que genera estrés y dificultad para proporcionar el cuidado adecuado”, dijo a La Opinión, Ariana Gómez, representante de la Asociación de Enfermeras de California/Enfermeras Unidas Nacionales (CNA/NNU). “La falta de personal afecta la atención y puede poner en peligro la vida de los pacientes. Su trabajo es muy estresante si no hay suficiente personal”.
Los manifestantes aseguraron que la administración del hospital no ha atendido las constantes preocupaciones sobre el impacto de la disminución de recursos en la atención y la seguridad del paciente, incluyendo la falta de personal, la escasez de personal auxiliar, el aumento de la violencia en el lugar de trabajo y la falta de descansos adecuados.
“Avaricia corporativa”
Ariana Gómez indicó que para muchas enfermeras es difícil tomar un descanso, porque no tienen nadie que las cubra para asignar los pacientes a alguien más, sobre todo cuando tienen que correr al laboratorio por resultados médicos, ir por medicinas, abrir una puerta o algo tan simple como contestar el teléfono.
“Los niños necesitan nuestra ayuda”, expresó, mientras sus compañeros marchaban en circulo frente al hospital con pancartas y mensajes como “Even heroes need backup” (Hasta los héroes necesitan respaldo); “Little kids Matter” (Los niños importan); “Fund care, not bilionaires” (financia el cuidado médico, no a los multimillonarios) o Why are executives still making millions of dollars during record-breaking layoffs? Make it sense! ¿Por qué los ejecutivos siguen ganando millones de dólares en medio de despidos masivos sin precedentes? ¡Que alguien me lo explique!”.

Tras señalar la “avaricia” de la corporación católica sin fines de lucro, los manifestantes dieron a conocer que, en los últimos cinco años los ejecutivos han obtenido $1,400 millones y describieron que a unas pocas docenas de ejecutivos de SommonSpirit les pagaron más de $595 millones; a los de Providence, $371 millones; a los de Ascension, $166 millones; Trinity $142 millones y SSM, $156 millones, incluyendo $50 millones al retirado director ejecutivo de CommonSpirit, Lloyd Dean.
Guadalupe Torijano, enfermera en el Dignity Health – California Hospital Medical Center desde hace un año, expresó su preocupación por la decisión de cerrar la unidad de pediatría, donde se atiende a aproximadamente 3,000 niños al año.
“Dicen que es por ahorrar dinero, que no vienen muchos niños aquí”, expresó.

¿Qué pasará con los bebés?
Laura Topete, enfermera de Jalisco con 14 años de experiencia, destacó que la decisión de querer despedir a 82 trabajadores y desaparecer el departamento de pediatría es injusto.
“Me encanta mi trabajo, pero no me gusta que quieran desaparecer el cuidado [pediátrico] aquí y luego mandar a los niños a otro lado”, subrayó. “El director ejecutivo [Brian Smolskis] ganó $14 millones el año pasado. Eso es muchísimo dinero y están buscando hacer negocio con la salud”.
Supuestamente, la vocación que define y une a CommonSpirit Health, -de la que Dignity Health – California Hospital Medical Center es parte- es el cuidado “con pasión a las personas más vulnerables”
“Nuestra misión, visión y valores guían cada aspecto de nuestro trabajo diario y nos recuerdan que servimos a nuestros pacientes, sus familias, nuestras comunidades y entre nosotros”, manifiesta por escrito. “Nuestros programas de salud comunitaria, investigación y atención domiciliaria nos ayudan a abordar las principales barreras para lograr comunidades más saludables”.
“Es increíble que CHMC haya decidido cerrar la unidad pediátrica”, declaró Laura Topete, enfermera de la unidad de posparto de CHMC. “¿Qué pasará con nuestros bebés que necesitan cuidados adicionales después del nacimiento? Nuestra población de pacientes es limitada, y el departamento de pediatría ayuda a que las madres y los bebés permanezcan juntos. ¿Qué sucederá con estas familias cuando cierre esta unidad?”.

Consideró que es un “pecado” que una institución católica no cumpla con su misión, la cual indica que está en el mercado de la salud para beneficiar a los pobres.
“Nuestra misión dice que estamos aquí para servir a los pobres, pero en realidad ellos usan el título de que son una organización sin fines de lucro para agarrar mucho dinero y no pagan impuestos”, explicó Topete.
Una portavoz de Dignity Health – California Hospital Medical Center, respondió que “la seguridad de nuestro personal sanitario y pacientes es nuestra máxima prioridad”.

“Reconocemos y respetamos el derecho de nuestros empleados a participar en piquetes informativos, y quienes participan son valiosos miembros de nuestro equipo de atención médica. Es importante destacar que las operaciones del hospital no se verán afectadas”.
“Entorno laboral inseguro”
Las enfermeras han presentado numerosas solicitudes de baja laboral a pesar de haber recibido formularios de objeción para denunciar la falta de personal y la omisión de descansos.
Afirman que la dirección del CHMC no ha garantizado un entorno laboral seguro, simplemente diciéndoles a las enfermeras registradas que hagan más con menos.
La dirección del CHMC también ha invertido en servicios de monitorización virtual en lugar de auxiliares de enfermería certificados, modificando los modelos de atención para ahorrar dinero en vez de invertir en personal suficiente y seguro.

Yvonne Printers, enfermera titulada del Hospital de California durante 38 años, quien recibió un aviso de despido expresó su preocupación por la comunidad, en particular por los residentes afroamericanos y latinos que enfrentarán dificultades para acceder a la atención pediátrica hospitalaria.
Ella, quien forma parte del departamento pediátrico enfatizó que la notificación tuvo un gran impacto, “porque, a nivel personal, las enfermeras no sabemos si conservaremos nuestro trabajo en otra unidad o si tendremos que buscar empleo en otro lugar”.
“Pero el verdadero impacto es para nuestros pacientes vulnerables de la zona que tendrán que viajar más lejos con recursos limitados para recibir atención pediátrica especializada hospitalaria”, dijo. “Ellos están priorizando las ganancias sobre las personas”.