Qué alimentos son más propensos a estar contaminados con Salmonella

Los alimentos contaminados con Salmonella generalmente tienen un aspecto y un olor normal. Te decimos cuáles son las fuentes principales de la bacteria y cómo disminuir el riesgo de infección

Aproximadamente 1 de cada 25 paquetes de pollo en el supermercado están contaminados con Salmonella, según los CDC.
Aproximadamente 1 de cada 25 paquetes de pollo en el supermercado están contaminados con Salmonella, según los CDC.
Foto: Jéshoots / Pexels

La Salmonella es una bacteria que puede provocarte una infección y hacerte enfermar. Las enfermedades producidas por Salmonella pueden ser graves y más peligrosas para algunas personas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que la Salmonella causa más enfermedades transmitidas por los alimentos que cualquier otra bacteria.

Si bien la Salmonella se puede encontrar en una variedad de alimentos, algunas fuentes son más importantes que otras y se han relacionado con los brotes recientes.

1. Pollo

pechugas de pollo
Foto: Olya Kobruseva/Pexels

El pollo es una de las fuentes más importantes de enfermedad por Salmonella. Los CDC señalan que aproximadamente 1 de cada 25 paquetes de pollo en el supermercado están contaminados con Salmonella.

Las personas pueden enfermar de salmonelosis si el pollo contaminado si no se cocina completamente así como al consumir alimentos contaminados con los jugos del pollo. Evita lavar la carne del pollo antes de cocinarla y cocina hasta que su temperatura interna sea de 165 °F.

2. Huevos

Huevos
Foto: Roman Odintsov 

Aunque la parte interior de huevos tenga una apariencia normal puede tener Salmonella. Las personas pueden enfermar si los huevos se comen crudos o poco cocidos. Los huevos son seguros de consumir si se cocinan y se manipulan de manera apropiada. Cocina los huevos hasta que las yemas y las claras estén firmes.

3. Embutidos y carnes frías

Jamón
Foto: Adonyi Gábor/Pexels

Las bacterias infecciosas pueden contaminar las carnes procesadas listas para comer, como salchichas y fiambres (tanto paquetes sellados de fábrica como productos vendidos en mostradores de fiambres).

Tanto la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) como los CDC señalan que las carnes frías y las salchichas se deben calentar antes de comerse a una temperatura interna de 165 ° F o hasta que estén muy calientes.

4. Carne de res y de cerdo

Carne molida
Foto: Congerdesign/Pixabay

La carne cruda o poco cocida puede enfermarte por Salmonella. No se puede saber si la carne está bien cocida al observar su color o jugos, por ello resulta conveniente usar un termómetro de alimentos para verificar hayan alcanzado la temperatura interna segura.

La carne molida debe tener una temperatura interna de 160 °F, los bistecs y chuletas carne de cerdo o de res una temperatura de 145 °F  y deja que la carne repose 3 minutos antes de cortarla o comerla

5. Pescados y mariscos

Sushi
Foto: Valeria Boltneva/Pexels

Los pescados deben cocinarse hasta alcanzar los 145 ° F o hasta que la carne esté opaca y se separe fácilmente con un tenedor; camarones, langosta, cangrejo y vieiras deben cocinarse hasta que la carne blanca y opaca; almejas, ostras, mejillones deben cocinarse hasta que las cáscaras se abran durante la cocción.

Nunca coloques alimentos cocidos en un plato que antes haya tenido carne de res, carne de ave, pescados y mariscos o huevos crudos.

6. Leche cruda, quesos blandos de leche cruda y otros productos lácteos crudos

Quesos
Foto: Engin Akyurt/Pexels

La leche cruda (no pasteurizada)  y los productos elaborados con ella, incluidos los quesos blandos (como el queso fresco, el queso azul, el queso feta, el brie y el camembert), los helados y el yogur pueden transportar Salmonella. No debes consumir leche cruda o quesos blandos y otros productos elaborados con leche cruda.

7. Brotes

Huevo y brotes de alfalfa
Foto: Miroro/Pixabay

Las condiciones cálidas y húmedas necesarias para cultivar brotes son ideales para que crezcan los gérmenes. Cocinar los brotes reduce el riesgo de intoxicación alimentaria.

Las frutas y verduras frescas también pueden contaminarse, en ocasiones por contaminación cruzada en la cocina. Lavar bien las frutas y verduras y cocinar aquellas que sea posible las hace más seguras. Se deben evitar los productos frescos sin lavar.

La Salmonella también se puede encontrar en los alimentos procesados, como las mantequillas de frutos secos, los pasteles de carne congelados, los trocitos de pollo empanizado y los platos de pollo relleno.

El clima más cálido y los alimentos no refrigerados crean las condiciones ideales para que se multiplique la Salmonella. Por ello los alimentos perecederos, preparados y las sobras se deben de refrigerar dentro de 2 horas o 1 hora si el clima es cálido (de 90 °F o más).

Lava con agua caliente y jabón los utensilios, las tablas de cortar, los platos y las superficies con agua jabonosa caliente.

Cuáles son los síntomas de la salmonelosis

Los síntomas de infección generalmente aparecen entre 6 horas y 6 días después de comer un alimento contaminado, aunque pueden demorarse más tiempo en aparecer. Estos síntomas incluyen diarrea, fiebre y calambres estomacales. La enfermedad suele durar de 4 a 7 días.

Algunas personas podrían tener diarrea grave y quizás tengan que ser hospitalizadas. Entre las personas con más riesgo de sufrir una infección por Salmonella más grave se encuentran los niños menores de 5 años, los adultos de 65 años o más y las personas con sistemas inmunitarios debilitados.

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