EE.UU. se consolida como epicentro de los autos de lujo
El mercado estadounidense de autos de lujo y exóticos se encamina a una expansión histórica. Este segmento crecería en valor durante la próxima década
El gran Lamborghini Pregunta. Crédito: Broad Arrow Auctions. Crédito: Cortesía
El automóvil de lujo en Estados Unidos ya no se mide únicamente por cifras de ventas anuales o lanzamientos de nuevos modelos. Se ha convertido en un mercado sofisticado, resiliente y profundamente conectado con la evolución del consumo premium.
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Según un reciente informe elaborado por Boston Consulting Group (BCG) en colaboración con duPont Registry Group, este sector pasará de un valor estimado actual cercano a $110 mil millones de dólares a situarse entre $180 mil millones y $215 mil millones de dólares en 2035.
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Más allá del crecimiento proyectado, el estudio apunta a un cambio estructural: los vehículos de alta gama han dejado de ser simples bienes de consumo para transformarse en activos aspiracionales, emocionales y, en muchos casos, financieros. La compra ya no responde solo a especificaciones técnicas o prestigio de marca, sino a la experiencia completa que rodea al producto.
Crecimiento sostenido impulsado por compradores de alto patrimonio
El informe señala que el mercado estadounidense de vehículos con precios iguales o superiores a $100,000 dólares crecerá a una tasa anual compuesta de entre 5% y 7% durante los próximos diez años. Este ritmo supera al de otros segmentos de la industria automotriz y se explica por varios factores estructurales.
Entre ellos destaca la acumulación de riqueza en los hogares de alto poder adquisitivo, así como la naturaleza duradera de los autos de lujo. A diferencia de los vehículos del mercado masivo, estos modelos mantienen su atractivo durante décadas y suelen cambiar de manos sin perder valor percibido, especialmente cuando pertenecen a marcas con fuerte herencia histórica.

Modelos icónicos de fabricantes como Porsche o Ferrari funcionan como referencias “ancla” del segmento. Un vehículo con 20 años de antigüedad puede seguir siendo altamente deseado, no solo por su diseño o desempeño, sino por su valor simbólico y su exclusividad.
El auge del mercado de autos usados premium
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es el crecimiento acelerado del mercado de autos usados de lujo. Según el análisis, este segmento avanzará hasta 1.5 veces más rápido que el de vehículos nuevos en los próximos años.
El aumento sostenido de los precios de los modelos nuevos, junto con tasas de interés más elevadas y una mayor disponibilidad de inventario certificado, ha llevado a muchos compradores a reconsiderar el mercado secundario.
Los programas Certified Pre-Owned (CPO) y las plataformas digitales especializadas están extendiendo la vida comercial de los vehículos de alta gama, transformándolos en activos reutilizables dentro de un ecosistema cada vez más profesionalizado.
Para muchos clientes, adquirir un auto de lujo con pocos años de uso representa una forma de acceder a modelos de alto nivel por miles de dólares menos que en el canal de vehículos nuevos, sin renunciar a garantías ni respaldo de marca.
Una nueva generación redefine la compra de lujo
El informe, basado en entrevistas con actores clave del sector y encuestas a más de 400 compradores y coleccionistas, confirma un cambio generacional profundo. Aunque el interés por los autos de lujo se mantiene en todas las edades, millennials y miembros de la Generación Z muestran comportamientos claramente distintos.

Estos compradores más jóvenes presentan menor lealtad a una sola marca y una mayor disposición a comparar opciones, precios y experiencias antes de tomar una decisión. Para ellos, el automóvil de lujo puede ser una inversión, una recompensa personal o una extensión de su identidad, más que una simple herramienta de movilidad.
En contraste, los compradores de mayor edad suelen priorizar la innovación tecnológica, el acceso anticipado a nuevos modelos y la relación directa con la marca.
Digitalización y rapidez en la decisión de compra
La digitalización es otro de los pilares del crecimiento futuro. Cerca del 80% de los compradores de autos de lujo navega en plataformas online al menos una vez por semana, incluso sin intención inmediata de compra. Este contacto constante con el producto alimenta el deseo y acorta los ciclos de decisión.
Una vez tomada la decisión, el proceso es sorprendentemente rápido: alrededor del 70% de los compradores completa la adquisición en menos de un mes. Este comportamiento obliga a las marcas a ofrecer experiencias digitales de alto nivel, con contenido visual, configuradores avanzados y asesoría personalizada.
Experiencias como nuevo factor diferencial
Más allá del vehículo, las experiencias asociadas se han convertido en un elemento clave de fidelización. Eventos en pista, programas de conducción, visitas a fábricas y lanzamientos exclusivos siguen liderando la satisfacción del cliente, pero ahora se complementan con propuestas de estilo de vida.
Catas de vino, experiencias gastronómicas, moda y hospitalidad premium forman parte de un ecosistema donde el automóvil actúa como puerta de entrada a un mundo exclusivo. Marcas como Ferrari, Lamborghini y Aston Martin ya desarrollan encuentros privados y experiencias personalizadas para fortalecer el vínculo emocional con sus clientes.

Esta tendencia abre oportunidades estratégicas para alianzas con hoteles, marcas de lujo y minoristas especializados, ampliando el alcance del negocio más allá del concesionario tradicional.
Electrificación: avance gradual en el lujo extremo
Aunque los vehículos eléctricos ganan protagonismo en la industria, su adopción en el segmento de lujo avanza con cautela. Solo alrededor del 10% de los encuestados afirma poseer actualmente un vehículo eléctrico de lujo, aunque el interés es mayor entre millennials y Gen Z.
En los segmentos de ultralujo e hiperlujo, los motores de combustión seguirán dominando hasta al menos 2035. Las decisiones de compra en estas categorías son altamente emocionales y los ciclos de producto suelen ser más largos, lo que ralentiza la transición total hacia la electrificación.
El estudio concluye que los fabricantes deben abandonar enfoques tradicionales y centrarse en construir lealtad emocional, contenido digital de alto nivel y experiencias memorables.
Las marcas que entiendan esta evolución estarán mejor posicionadas para capitalizar un mercado que, todo indica, superará los $200 mil millones de dólares en la próxima década.
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