Ford quiere romper el mercado con un EV de $30,000
Para lograrlo, la marca estadounidense está rediseñando desde cero la forma de fabricar motores, plataformas y líneas de ensamblaje
Volante de la Ford Expedition. Crédito: Ford. Crédito: Cortesía
Durante años, el mayor obstáculo para que los autos eléctricos lleguen a un público masivo ha sido el precio. Aunque la tecnología ha avanzado rápidamente, los costos de producción siguen siendo elevados, especialmente en modelos de mayor tamaño como camionetas y SUV. Ford considera que ese escenario está a punto de cambiar.
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La marca del óvalo azul trabaja en un proyecto que busca algo concreto: poner en el mercado una camioneta eléctrica mediana con un precio cercano a $30,000 dólares, sin sacrificar rendimiento, espacio ni durabilidad. Para Ford, no se trata solo de lanzar un modelo barato, sino de replantear toda la cadena de desarrollo y fabricación de vehículos eléctricos.
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Este plan forma parte de una estrategia más amplia para asegurar la rentabilidad de los EV desde su lanzamiento, algo que ha resultado difícil incluso para marcas con experiencia en electrificación.
Plataforma Universal EV: menos piezas, menos costo
El pilar técnico de esta estrategia es la plataforma Universal EV, una arquitectura diseñada específicamente para reducir costos de manera agresiva. A diferencia de otras plataformas que priorizan la modularidad para múltiples segmentos, esta base se enfoca en eficiencia productiva y simplicidad estructural.
Uno de los cambios más importantes es el uso de baterías LFP (litio-hierro-fosfato), que prescinden de materiales costosos como el cobalto y el níquel. Estas baterías no solo son más baratas, sino que además se integran como parte estructural del vehículo, formando el piso. Esto elimina componentes adicionales, reduce peso y mejora la rigidez del conjunto.
A esto se suma el uso de grandes fundiciones de aluminio en una sola pieza para el frente y la parte trasera del vehículo. Gracias a esta técnica, Ford logra eliminar hasta un 20% de las piezas que normalmente se utilizan en un vehículo convencional, simplificando el ensamblaje y reduciendo tiempos de producción.

Producción más rápida y eficiente en Estados Unidos
La simplificación del diseño tiene un impacto directo en la fabricación. Ford estima que, en una primera fase, la producción puede acelerarse en un 15%, con el objetivo de llegar hasta un 40% más rápido una vez que el sistema esté completamente optimizado en su planta de Louisville, Kentucky.
El rediseño también alcanza al cableado. La plataforma reduce el cableado en más de 4,000 pies, lo que se traduce en una disminución de peso de 22 libras y menos complejidad durante el ensamblaje. Todo esto contribuye a bajar costos sin afectar el funcionamiento del vehículo.
Ford planea que la primera camioneta eléctrica basada en esta plataforma, una pickup mediana de cuatro puertas, llegue al mercado a partir de 2027.
Motores eléctricos baratos como arma principal
Si la plataforma es la base, el verdadero corazón del proyecto está en los motores eléctricos de bajo costo. Este desarrollo está liderado por Doug Field, exingeniero de Tesla y Apple, quien encabeza un equipo de alrededor de 500 especialistas en una oficina de bajo perfil en Long Beach, California.
Las versiones de tracción trasera utilizarán un motor de imán permanente, mientras que las variantes de doble motor incorporarán un motor de inducción en el eje delantero, una solución similar a la empleada en el Tesla Model 3. Esta combinación permite equilibrar costos, eficiencia y rendimiento.
Ford está invirtiendo fuertemente en las etapas iniciales del diseño para reducir al máximo los gastos de manufactura a largo plazo. El uso intensivo de robótica y procesos automatizados es clave para competir en precio con los fabricantes chinos, sin comprometer la robustez que se espera de una pickup.

Rendimiento, espacio y tecnología práctica
A pesar de su enfoque en la accesibilidad, esta camioneta eléctrica no apunta a ser un producto básico. Ford promete un espacio interior superior al de un Toyota RAV4, con frunk delantero y una caja trasera funcional, pensada tanto para familias como para trabajo.
En términos de desempeño, el modelo aceleraría de 0 a 60 mph en aproximadamente 5.6 segundos, una cifra comparable a la de un Mustang EcoBoost. Además, contará con un sistema eléctrico de 400 voltios que permitirá carga rápida y actualizaciones inalámbricas.
Otro punto destacado es su capacidad para alimentar una casa durante hasta seis días en situaciones de emergencia, una función cada vez más valorada en regiones propensas a cortes de energía.
La estrategia de Ford frente a Tesla y China
Ford está invirtiendo alrededor de $5,000 millones de dólares en lo que internamente define como una “revolución tipo Model T” para los vehículos eléctricos. El objetivo es claro: dominar el segmento de camionetas eléctricas asequibles, un terreno donde la marca ya tiene una fuerte reputación.
Con producción en Estados Unidos, acceso a incentivos y un precio final que podría situarse cerca de $30,000 dólares, Ford busca cambiar la percepción de que los eléctricos son solo productos costosos y exclusivos.
Este modelo será el primer paso de una familia completa de EV accesibles, y podría marcar un antes y un después en la adopción masiva de vehículos eléctricos, tanto en Estados Unidos como en otros mercados.
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