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Aranceles y bajas ventas sentencian al Dodge Hornet

La combinación de nuevos aranceles del 25%, caída en ventas y un mercado muy competitivo aceleró la decisión de Stellantis, que ahora reorganiza su oferta

Dodge Hornet GT y Dodge Hornet RT 2025

Dodge Hornet GT y Dodge Hornet RT 2025. Crédito: Stellantis. Crédito: Cortesía

El portafolio de Dodge vuelve a encogerse. En una industria que gira cada vez más rápido hacia la electrificación y la producción local, el fabricante estadounidense ha decidido cerrar un capítulo que apenas alcanzó a escribirse por completo: el del Hornet, su SUV compacto lanzado en 2023 con la ambición de atraer nuevos clientes a la marca.

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La noticia, confirmada por la propia compañía, marca el final definitivo de la producción del modelo, ensamblado en la planta italiana de Pomigliano d’Arco.

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Aunque el Hornet representaba una apuesta importante para diversificar la gama más allá de los muscle cars tradicionales, el contexto económico y político terminó por jugar en su contra.

Aranceles que cambiaron las reglas del juego

El golpe más duro llegó desde Washington. En marzo de 2025, la administración de Donald Trump anunció nuevos aranceles del 25% para vehículos importados, una medida orientada a reforzar la manufactura local en Estados Unidos. Para Dodge, esto significó un incremento inmediato de costos en uno de sus pocos modelos fabricados fuera del país.

El Hornet quedó directamente expuesto a este escenario, ya que toda su producción se realizaba en Italia. Stellantis, grupo propietario de Dodge, ya había anticipado problemas cuando decidió pausar la fabricación del modelo 2026 durante el verano anterior, a la espera de mayor claridad política y comercial.

Un portavoz de la marca explicó oficialmente que el cierre responde a “cambios en el entorno político”, confirmando que la nueva estructura arancelaria hacía inviable mantener al Hornet como una propuesta competitiva en precio dentro del mercado estadounidense. La empresa aseguró, no obstante, que seguirá ofreciendo soporte técnico, garantía y repuestos a los propietarios actuales.

Un debut prometedor que no logró consolidarse

Cuando llegó a los concesionarios como modelo 2023, el Dodge Hornet fue presentado como el vehículo de entrada a la marca. Su precio inicial, para la gama 2025, partía desde $31,990 dólares, una cifra pensada para captar compradores jóvenes y clientes que hasta entonces no consideraban a Dodge dentro del segmento SUV.

Compartiendo plataforma con el Alfa Romeo Tonale, el Hornet ofrecía dos configuraciones principales:

  • GT: motor 2.0 turbo de 268 caballos de fuerza.
  • R/T híbrido enchufable: sistema combinado de hasta 288 caballos con función PowerShot para entregas extra de potencia.

En el papel, la propuesta era sólida: diseño deportivo, buenas prestaciones y tecnología moderna. Sin embargo, las cifras de ventas revelaron otra realidad.

Durante el primer trimestre de 2024 se matricularon 7,419 unidades. En el mismo período de 2025, el número cayó hasta apenas 1,539 vehículos, lo que representa un desplome del 64%. Esta caída abrupta encendió las alarmas internas y terminó de sellar el destino del modelo.

Un segmento implacable y demasiados rivales

Más allá de los aranceles, el Hornet también sufrió en uno de los campos de batalla más saturados de la industria: el de los SUV compactos.

Modelos como el Honda HR-V, el Chevrolet Trailblazer y otros crossovers asiáticos y japoneses dominan este nicho con precios más bajos, producción local o regional, y una reputación consolidada en confiabilidad y valor de reventa.

Para Dodge, posicionar un SUV compacto deportivo con precio superior y origen europeo resultó una tarea cuesta arriba. Incluso con promociones y campañas de financiación, la demanda nunca alcanzó los niveles necesarios para justificar la continuidad del proyecto.

Tras evaluar distintos escenarios durante meses, Stellantis optó por cerrar definitivamente la línea, apenas tres años después de su lanzamiento comercial.

Lo que ofrecía el Dodge Hornet

En el apartado técnico, el Hornet logró destacar frente a muchos rivales de su categoría.

La versión GT aceleraba de 0 a 60 mph en poco más de seis segundos, gracias a su tracción integral estándar y a un torque máximo de 295 lb-pie. La variante R/T híbrida enchufable añadía conducción en modo 100% eléctrico, frenos Brembo de alto rendimiento y una aceleración aún más contundente.

En pruebas dinámicas, el modelo alcanzaba hasta 0.90 G de aceleración lateral, una cifra elevada para un SUV compacto, lo que llevó a Dodge a promocionarlo como el CUV más rápido de su clase en su lanzamiento.

En tecnología, incluía asistente de estacionamiento automático, cámara de visión 360°, reconocimiento de señales de tránsito y sistemas avanzados de asistencia al conductor. Su consumo homologado era de 21 mpg en ciudad y 29 mpg en carretera para la versión a combustión.

Este es el Dodge Hornet 2025
Este es el Dodge Hornet 2025. Crédito: Dodge.
Crédito: Cortesía

El nuevo escenario para Dodge sin el Hornet

Con la salida del Hornet, el Dodge Durango pasa a ser el SUV de entrada en la gama. Para el año modelo 2026, su precio arranca en $40,990 dólares, una cifra considerablemente más alta, aunque ofrece mayor espacio, motores más potentes y una orientación claramente familiar y de alto desempeño.

El Alfa Romeo Tonale, su “gemelo técnico”, continuará en producción con una estrategia más enfocada al segmento premium, donde los márgenes permiten absorber mejor los costos derivados de la importación.

En paralelo, Dodge concentra recursos en nuevos proyectos eléctricos como el Charger Daytona y en posibles desarrollos futuros con producción localizada en Estados Unidos, buscando blindarse ante nuevos cambios regulatorios.

Para los compradores interesados en el Hornet, todavía quedan unidades 2025 disponibles en algunos concesionarios, aunque el stock es limitado y podría agotarse rápidamente.

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