Netanyahu acepta unirse a la Junta de Paz por Gaza impulsada por Trump
Benjamin Netanyahu acepta unirse a la Junta de Paz de Donald Trump; líderes mundiales cuestionan su legitimidad y costos millonarios de la organización
Benjamín Netanyahu y Donald Trump. Crédito: AP
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aceptó el miércoles la invitación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para unirse a su controvertida Junta de Paz, una organización intergubernamental que busca promover un alto el fuego en Gaza y cuya composición genera preocupaciones internacionales.
La oficina de Netanyahu anunció la decisión en un comunicado publicado en su cuenta de Facebook, convirtiéndolo en el último líder mundial en sumarse a la junta, que Trump presentó en septiembre como parte de un plan de 20 puntos para asegurar la paz en Gaza.
Hasta ahora, al menos ocho países han confirmado su participación, incluidos Israel, Argentina, Bielorrusia, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Vietnam, Kazajistán y Hungría. Invitaciones también se enviaron a Canadá, Gran Bretaña, Francia y Rusia, entre otros.
Aunque el objetivo declarado de la junta es mantener la paz en Gaza, su estatuto no menciona explícitamente el enclave palestino, y algunos observadores advierten que podría intentar intervenir en otros conflictos, lo que podría socavar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un objetivo frecuente de las críticas de Trump.
Cuando se le preguntó si busca que la Junta de Paz reemplace a la ONU, Trump respondió: “podría ser”, y agregó que “la ONU simplemente no ha sido de mucha ayuda. Soy un gran admirador de su potencial, pero nunca ha estado a la altura”.
La inclusión de Netanyahu ha generado polémica debido a que enfrenta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra. También ha generado preocupación la posible membresía de Vladimir Putin y del líder bielorruso Alexander Lukashenko, ambos considerados líderes autoritarios.
La polémica propuesta de Trump
En Europa, varios países expresan dudas sobre la junta. Gran Bretaña, cuyo primer ministro Keir Starmer fue invitado, podría rechazar la oferta. La secretaria de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, dijo que “Putin no es un hombre de paz y no creo que pertenezca a ninguna organización que tenga la paz en su nombre”.
Francia también se prepara para declinar la invitación, lo que llevó a Trump a amenazar con un arancel del 200% al vino y champán franceses como represalia. Mientras tanto, Canadá anunció que no pagará los mil millones de dólares que cuesta la membresía, aunque mantiene su intención de unirse.
El ministro de Finanzas canadiense, Francois-Philippe Champagne, declaró desde el Foro Económico Mundial en Suiza que “hay muchos detalles por resolver, pero una cosa está clara: Canadá no va a pagar si nos unimos a la Junta de la Paz”.
La junta sigue generando debate internacional sobre su legitimidad, objetivos y financiamiento, mientras Trump continúa intentando sumar líderes mundiales a su iniciativa de paz.
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