Supervisor de Aduanas podría ser condenado a 10 años en prisión por ofrecer refugio a una inmigrante
Un supervisor de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza podría terminar en prisión por vivir con una extranjera carente de estatus legal
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza ha logrado que se reduzca el cruce de inmigrantes procedentes de México. Crédito: Jeff Chiu | AP
Andrés Wilkinson, supervisor de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), podría pasar hasta una década en prisión tras revelarse que le ofreció refugio a una extranjera carente de estatus legal con la cual sostenía una relación amorosa.
A partir de una denuncia presentada en contra del estadounidense de 52 años, la Oficina de Responsabilidad Profesional de la CBP en Laredo, Texas, comenzó a investigarlo.
El argumento era que Wilkinson mantenía una relación sentimental con una mujer identificada a través de documentos judiciales como Elva Edith García-Vallejo, cuyo visado había expirado desde agosto de 2023 y, pese ello, optó no sólo por permitirle vivir en su domicilio, sino que además le había extendido tarjetas de crédito y vehículos para desplazarse libremente.
A partir de ello, entre junio y noviembre del año pasado, las fuerzas del orden se dedicaron a vigilar la casa de Wilkinson y observaron que, tanto la extranjera como su hijo menor de edad, vivían allí sin ningún tipo de preocupación de ser detenidos por los agentes de migración.
Después, se corroboró que la latina había permanecido al lado de su pareja sentimental desde agosto de 2024 y que recibía apoyo financiero y alojamiento.

Lo delicado del tema es que Andrés Wilkinson incluso la desplazó a través de los puestos de control de la Patrulla Fronteriza a sabiendas de que cometía un delito, pues su permanencia en territorio estadounidense representaba una violación a las leyes migratorias.
En todo momento, el supervisor de la CBP estuvo consciente de que eludía a justicia, pues llevaba casi 26 años trabajando en la agencia federal e incluso en 2021 fue ascendido a su actual puesto.
Entre sus funciones diarias se incluían supervisar la aplicación de las leyes de aduanas e inmigración, lo cual empeora su situación legal.
Por el momento, permanece bajo custodia en espera de que Brian C. Bajew, juez federal, defina su situación. No obstante, si resulta declarado culpable, Wilkinson podría purgar hasta 10 años de condena en una prisión federal y una multa máxima de $250 000 dólares.
Con respecto a la mujer y su hijo, se desconoce si únicamente serán deportados o si los años que llevaban viviendo en territorio estadounidense, sin un documento que avalará su estancia, podrían significarle alguna penalidad.
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