Comité de Ética de la Cámara de Representantes abre una investigación contra Tony Gonzales
La medida surge tras graves denuncias que vinculan al legislador con un presunto abuso de poder y conducta sexual inapropiada hacia una subalterna de su oficina
La semana pasada, un grupo de congresistas republicanas pidieron la renuncia de Gonzáles, mientras que el líder del partido en la Cámara Baja, Mike Johnson, pidió esperar a que avanzaran las pesquisas. Crédito: Andrew Harnik | AP
El congresista republicano de Texas, Tony Gonzales, se encuentra bajo la lupa federal tras el anuncio oficial de una investigación formal por parte del Comité de Ética de la Cámara de Representantes. La medida surge tras graves denuncias que vinculan al legislador con un presunto abuso de poder y conducta sexual inapropiada hacia una subalterna de su oficina, un caso que ha cobrado un matiz trágico tras el suicidio de la empleada involucrada.
El comité, encabezado por sus miembros de mayor rango, confirmó que se ha votado unánimemente para establecer un subcomité de investigación. El objetivo es determinar si Gonzales, quien representa un distrito clave con mayoría hispana que se extiende desde San Antonio hasta la frontera con México, violó el Código de Conducta Oficial o cualquier ley federal en el ejercicio de sus funciones.
Escándalo sexual y sombras de tragedia en Texas
La investigación se centra en dos vertientes explosivas: si el legislador incurrió en una conducta sexual inapropiada con una persona de su equipo y si otorgó favores o privilegios especiales de manera injusta. Sin embargo, el trasfondo de la pesquisa es mucho más sombrío.
Según reportes del diario San Antonio Express-News, Gonzales habría sostenido una relación extramarital en 2024 con Regina Santos-Aviles, quien se desempeñaba como su directora de oficina en Uvalde.
Según la publicación, en los intercambios, el congresista habría presionado a su subordinada para enviarle imágenes de carácter sexual. En uno de los mensajes difundidos, ella le habría respondido: “Esto está yendo demasiado lejos, jefe”.
La tragedia golpeó el caso cuando Santos-Aviles, de 35 años, se quitó la vida en septiembre pasado, meses después de que la relación terminara y su estado de salud mental se deteriorara bajo la presión del entorno laboral.
El esposo de la fallecida rompió el silencio recientemente, acusando directamente al legislador de haber “abusado de su posición de poder”.
Fuego amigo y una reelección en la cuerda floja
El anuncio del Comité de Ética llega en el momento político más vulnerable para Gonzales. El legislador no solo enfrenta el rechazo de la oposición, sino un creciente “fuego amigo” dentro de las filas republicanas.
Figuras de la derecha conservadora, como las congresistas Lauren Boebert, Anna Paulina Luna y Nancy Mace, han exigido públicamente su renuncia, calificando las acusaciones como “insostenibles”. Mace, incluso, presentó una resolución para que se transparenten todos los informes sobre acoso sexual en el Congreso, poniendo a Gonzales en el ojo del huracán justo cuando se encamina a una disputada segunda vuelta en las primarias de mayo contra el creador de contenido y fabricante de armas, Brandon Herrera.
A pesar de la gravedad de los señalamientos, el liderazgo republicano en Washington ha optado por la cautela. El presidente de la Cámara Baja, Mike Johnson, calificó las acusaciones como “muy serias”, aunque llamó a no prejuzgar y a permitir que el proceso siga su curso.
Por su parte, Gonzales ha negado rotundamente haber cometido alguna falta, mientras que el Comité de Ética enfatizó que la apertura de la investigación no implica necesariamente una declaración de culpabilidad, sino un paso procesal para recopilar información.
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