window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

¿Sabes qué pasaría si pagas todo con tu tarjeta de crédito?

Usar tu tarjeta de crédito para todos tus gastos puede darte beneficios que ningún otro método de pago te ofrecería, pero implica riesgos si no tienes cuidado

Pagar todo con tarjeta de crédito

Pagar todo con tarjeta de crédito puede ser una buena estrategia, siempre que tengas claros los riesgos. Crédito: Shutterstock

Hay dos tipos de consumidores: los que temen usar la tarjeta de crédito y los que la utilizan para todo, sin contemplar los riesgos. En cualquier caso, podrías estar cometiendo el peor error financiero. En Estados Unidos es cada vez más común utilizar el plástico para nuestros pagos cotidianos: el supermercado, la gasolina, los viajes, las salidas a restaurantes, los viajes, entre una infinidad de otros gastos. La gran pregunta es: ¿realmente conviene usar la tarjeta de crédito para absolutamente todo? Te explicamos qué sucede si lo añades a tu día a día y las reservas que debes considerar.

En principio, hay que entender que no todas las tarjetas de crédito son iguales. Hay emisores que ofrecen plásticos con beneficios y que están diseñados para premiar cada compra. Esas son las alternativas que deberías buscar, si pretendes aprovechar al máximo el uso de tu tarjeta de crédito.

Con esa premisa, si ya ibas a gastar ese dinero, usar el crédito puede generarte puntos, millas o devolución en efectivo. Por ejemplo, si gastas $2,000 dólares al mes en gastos habituales y tu tarjeta ofrece 2% de “cash back”, podrías recibir alrededor de $480 dólares al año. Es dinero que regresa a tu bolsillo por compras que de todos modos ibas a hacer.

Por la competencia actual, algunas compañías de tarjetas de crédito ofrecen recompensas mayores por categorías. Es común ver 3% o 4% en restaurantes, en supermercados, gasolina, incluso con viajes reservados a través de ciertos portales o en categorías rotativas trimestrales que podrían ser mayores.

A estas recompensas también se suman bonos de bienvenida que pueden ir desde $200 hasta más de $750 dólares, dependiendo de la oferta y del gasto inicial requerido.

Aquí es donde las tarjetas se dividen en dos grandes grupos: devolución en efectivo (cash back) y viajes. Las de cash back suelen ser más sencillas, ya que si dice 2%, significa 2% sobre tus compras elegibles. No hay tanta complejidad.

Las tarjetas de viaje pueden ofrecer un valor mayor, pero requieren estrategia y entendimiento sobre cómo funcionan. Un bono de 75,000 puntos puede valer $750 dólares si lo canjeas en un portal de viajes. Sin embargo, si transfieres esos puntos a aerolíneas u hoteles asociados, el valor podría ser más alto según cómo los uses. Si ya gastas en vuelos, hoteles y restaurantes, concentrar esos pagos en una tarjeta premium puede acelerar tu estatus élite, financiar viajes gratis y compensar la cuota anual con créditos y beneficios.

Otro punto a favor es la protección contra fraude. Si tu tarjeta de débito es comprometida, el dinero sale directamente de tu cuenta bancaria mientras se resuelve el problema. Con una tarjeta de crédito, está en juego el dinero del emisor. Tu efectivo no desaparece de inmediato. Además, muchas tarjetas incluyen protección de compras y garantías extendidas.

Usar tu tarjeta de crédito de manera sana te ayuda a mejorar tu puntaje crediticio. El historial de pagos es el factor más importante en tu puntuación. Si usas la tarjeta para todo y pagas el saldo completo cada mes, construyes un historial sólido rápidamente. Con el tiempo, esto puede traducirse en aprobaciones más fáciles, mejores tasas en préstamos y acceso a tarjetas con mayores beneficios.

Ahora, toca hablar de los riesgos y, el principal, es la acumulación de los intereses. La mayoría de las tarjetas cobran tasas anuales superiores al 20%. Si mantienes un saldo de $3,000 dólares con una tasa del 22%, podrías pagar alrededor de $660 dólares en intereses en un año. Eso elimina cualquier recompensa obtenida.

Otro punto a considerar en el uso de la tarjeta es la utilización de crédito. Si tu límite es de $5,000 dólares y sueles usar $4,000 dólares antes de pagar, tu porcentaje de utilización será alto. Incluso si liquidas el total después, ese saldo elevado puede afectar temporalmente tu puntaje.

Podemos sugerirte dos soluciones prácticas: solicitar un aumento de límite cuando tus ingresos lo permitan o realizar pagos antes de que cierre el estado de cuenta.

Si en algún momento no puedes pagar el total, las recompensas dejan de ser prioridad. En ese caso, conviene enfocarse en liquidar la deuda lo antes posible, incluso considerando opciones con tasa introductoria del 0% para transferencias de saldo, siempre con un plan claro de pago.

Ninguna recompensa se puede comparar con el cobro de intereses, es decir, si no pagas tu tarjeta a tiempo, simplemente debes cambiar tu estilo de uso de la tarjeta o detenerlo hasta pagar tu deuda, porque las bonificaciones no compensan el pago de intereses.

Usar la tarjeta de crédito para todo puede ser una herramienta poderosa si la manejas con disciplina. La clave está en pagar cada mes el total, vigilar tus límites y no gastar más de lo que realmente puedes cubrir. Ahí es donde las recompensas trabajan a tu favor y no en tu contra.

También te puede interesar:

En esta nota

FinanzasPersonales tarjeta de crédito
Contenido Patrocinado