La Opinión Hoy: Joe Kent renuncia por rechazo a la guerra contra Irán
El ahora ex director del Centro Nacional contra el Terrorismo asegura que Irán no representaba ninguna amenaza para EE.UU.
Joe Kent. Crédito: Rachel La Corte, File | AP
El director del Centro Nacional contra el Terrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, presentó este martes su renuncia ante el presidente Donald Trump en rechazo por la guerra que su país a Israel libra contra Irán.
“Tras mucha reflexión, he decidido dimitir de mi cargo como director del Centro Nacional Antiterrorista con efecto, a partir de hoy”, dijo, “no puedo en conciencia apoyar la guerra que se libra en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, escribió Kent en una carta dirigida al presidente.
El Centro Nacional contra el terrorismo, integrado en la Dirección de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, es un organismo creado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 para recopilar información sobre terrorismo internacional.
Por su parte, el presidente Donald Trump calificó de débil inseguridad a Joe Kent al enterarse de su renuncia. “No lo conocía bien. Pensé que parecía un tipo bastante agradable. Pero cuando leí su declaración me di cuenta de que es algo bueno que se haya ido, porque dijo que Irán no era una amenaza. Irán era una amenaza,” afirmó Trump en una comparecencia ante los medios en el despacho oval.
El mandatario insistió en el riesgo iraní como justificación para la intervención militar.
Tribunal permite a Trump deportar a inmigrantes a terceros países
La Corte de Apelaciones para el Primer Circuito autorizó al gobierno del presidente Trump a continuar por ahora con la deportación sumaria de inmigrantes a países distintos a los de su origen. Así es, aunque la decisión es provisional, bloquea el fallo del juez Brian Murphy de Massachusetts que habría exigido al departamento de Homeland Security priorizar las deportaciones de extranjeros a sus países de origen.
A finales de febrero, el juez Murphy anuló la política del gobierno de Trump de enviar inmigrantes a terceros países, declarándola inconstitucional. Además, dijo que “no es correcto ni legal”,así lo escribió el juez en su fallo de 81 páginas.
Organizaciones civiles en Estados Unidos y por supuesto a nivel internacional, incluida Amnistía Internacional, señalan que la política de la administración Trump sobre deportaciones a terceros países carece de acuerdos claros. También acusa que hay varias fallas en el procesamiento de los inmigrantes que son enviados por Homeland Security a otras naciones que no son sus países y que incluyen, por ejemplo, la negación al debido proceso al no tener una audiencia justa o acceso a asesoría legal, riesgo de que las personas sean enviadas a lugares donde pueden correr peligro, incluso de muerte.
Estas deportaciones ocurren con conocimiento público y sin ningún tipo de supervisión. Además, pueden ser usadas como amenazas de expulsión a terceros países para incentivar la salida voluntaria del país.
Las partes en estos procesos deberán presentar escritos adicionales para una decisión final sobre esta política impulsada por el presidente Trump. Se otorgan 14 días a cada una de las partes, más 7 días a los demandados para responder la contrarréplica, tras lo cual se tomará una decisión.
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