“Filas de la TSA van a empeorar mucho”, reconoce Sean Duffy, secretario de Transporte
“Creo que veremos a más agentes de la TSA que no se presentarán a trabajar… Sin recibir un sueldo, la situación se vuelve insostenible”, afirmó el funcionario
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, defendió la capacidad de los agentes de inmigración para asumir tareas de seguridad aeroportuaria. Crédito: Rod Lamkey, Jr. | AP
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, advirtió que los tiempos de espera en los aeropuertos del país podrían deteriorarse aún más en los próximos días debido a la falta de financiamiento que afecta a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), en medio del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Durante una entrevista en el programa “This Week” de ABC, Duffy señaló que la situación podría agravarse a medida que más agentes de seguridad aeroportuaria opten por no presentarse a trabajar o incluso renuncien ante la falta de pago. “Creo que veremos a más agentes de la TSA que no se presentarán a trabajar hacia finales de la próxima semana.
Sin recibir un sueldo, la situación se vuelve insostenible”, afirmó el funcionario, al advertir que muchos empleados enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos como renta y alimentación.
El impacto ya se refleja en aeropuertos de todo el país, donde los viajeros han comenzado a experimentar largas filas en los controles de seguridad. De acuerdo con datos oficiales, cientos de agentes han abandonado sus puestos desde finales de febrero, cuando comenzó el estancamiento presupuestario.
Renuncias y presión al Congreso
El cierre parcial del DHS ha dejado sin financiamiento a agencias clave como la TSA, lo que ha generado una creciente ola de ausencias laborales. Autoridades del departamento han informado que más de 360 agentes han renunciado desde el inicio de la crisis, cifra que podría seguir aumentando.
Duffy reconoció que, aunque se ha pedido a los trabajadores que continúen presentándose a sus labores, muchos están tomando decisiones basadas en su situación financiera personal. “Les pedimos que vengan a trabajar. Sabemos que van a recibir su pago eventualmente, pero entendemos que están tomando decisiones familiares difíciles”, dijo.
El funcionario también sugirió que el deterioro en la operación aeroportuaria podría incrementar la presión sobre el Congreso para alcanzar un acuerdo que permita restablecer el financiamiento del DHS, actualmente bloqueado por desacuerdos políticos en torno a la política migratoria.
Los legisladores demócratas han condicionado la aprobación de fondos a reformas en agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), mientras que los republicanos han rechazado esas propuestas.
ICE podría intervenir en aeropuertos
En un intento por mitigar el impacto operativo, el presidente Donald Trump anunció que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas serán desplegados en aeropuertos a partir del lunes. Aunque los detalles del plan aún no están completamente definidos, Duffy aseguró que estos agentes cuentan con capacitación en sistemas de seguridad similares a los utilizados en los controles aeroportuarios, particularmente en la frontera sur.
“Pueden ayudar a gestionar el flujo de pasajeros, apoyar en tareas administrativas y asistir a los agentes de la TSA”, explicó.
Por su parte, el zar de la frontera de la Casa Blanca, Tom Homan, indicó que la administración trabaja contrarreloj para definir cómo se implementará el despliegue.

No obstante, la medida ha generado dudas sobre su efectividad, ya que no se ha precisado cuántos agentes serán enviados ni en qué aeropuertos operarán.
Mientras tanto, el sector aéreo enfrenta presiones adicionales. El aumento en los precios del petróleo, impulsado por tensiones internacionales, ha elevado los costos del combustible para las aerolíneas. Scott Kirby advirtió que la industria ya se prepara para escenarios de precios significativamente más altos.
En este contexto, expertos anticipan una combinación de retrasos, mayores costos y congestión en aeropuertos durante las próximas semanas, especialmente en plena temporada alta de viajes de primavera.
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