Empresas en EE.UU. pagan por tareas domésticas para entrenar robots: cuánto pagan

Compañías tecnológicas están pagando a personas para realizar tareas del hogar mientras registran cada movimiento. ¿Ayuda o reemplazo?

Persona lavando platos en casa con cámara corporal para entrenar robots con inteligencia artificial

Empresas tecnológicas están pagando a personas por realizar tareas domésticas mientras registran sus movimientos para entrenar robots. Crédito: Imagen creada con AI / Georgina Elustondo | Impremedia

Lavar platos, ordenar una habitación o acomodar objetos puede convertirse en un trabajo pago en Estados Unidos, pero no por las razones habituales. Empresas tecnológicas están reclutando personas para realizar tareas cotidianas mientras sus movimientos son grabados con cámaras y sensores. El objetivo no es dejar todo impecable ni resolver la limpieza o la cocina: se trata de “enseñar”.

Sí, has leído bien: te pagan por tareas del hogar mientras entrenas robots. Cada acción se convierte en datos que luego se utilizan para que las máquinas buscan replicar el comportamiento humano en el mundo real.

En qué consiste este trabajo que paga por tareas del hogar

Este tipo de empleo forma parte del desarrollo de la llamada inteligencia artificial física o “embodied AI”, que busca llevar la IA del mundo digital al mundo real.

En la práctica, las personas realizan tareas simples (limpiar, ordenar, manipular objetos), usando cámaras corporales, guantes con sensores o trajes especiales. Esto permite que sus movimientos sean registrados en detalle.

Los datos se transforman en modelos que ayudan a los robots a entender cómo interactuar con objetos cotidianos. El objetivo: robots que imiten a los humanos.

Puedes ver: La IA ya diseña robots prácticamente indestructibles que siguen moviéndose aunque los cortes por la mitad

Por qué las empresas necesitan humanos para entrenar robots

A diferencia de la IA que responde textos o imágenes, los robots enfrentan un desafío mayor: el mundo físico es impredecible.

Por ejemplo:

  • Un plato puede resbalar.
  • Un objeto puede cambiar de posición.
  • Cada casa es distinta.

Por eso, empresas y universidades necesitan observar cómo actúan los humanos en situaciones reales. Es la forma más efectiva de enseñar a un robot a desenvolverse en entornos complejos.

Robot humanoide lavando platos en cocina como ejemplo de inteligencia artificial entrenada con datos humanos
Los robots domésticos en desarrollo buscan replicar tareas humanas como lavar platos gracias a datos recolectados de personas.
Crédito: Imagen creada con AI / Georgina Elustondo | Impremedia

Puedes ver: Robot que convierte humanos en centauros ya es una realidad

Dónde se está haciendo y qué empresas están detrás

Este tipo de proyectos se desarrolla principalmente en Estados Unidos, especialmente en polos tecnológicos como California y Boston. Entre los actores involucrados se destacan laboratorios universitarios, como Stanford y MIT, empresas de robótica e IA avanzada y startups enfocadas en robots domésticos.

Algunas compañías han mostrado avances en robots capaces de realizar tareas básicas, aunque todavía están en fase de desarrollo.

Cuánto se paga y quién puede hacerlo

Los pagos varían según el proyecto, pero suelen ser trabajos temporales o por sesión. En general, se paga por hora o tarea, no siempre requiere experiencia técnica y puede implicar firmar acuerdos de uso de datos. Si buscas en Internet “embodied ai job“, encontrarás opciones desde 35 dólares hasta más de 200 dólares la hora.

No es un empleo masivo ni permanente, sino más bien una oportunidad dentro de proyectos específicos de investigación o desarrollo.

Puedes ver: 5 Formas en que la IA puede ayudarte a encontrar un empleo bien remunerado

El debate: privacidad, datos y límites

Este modelo también abre preguntas importantes. Entre las principales preocupaciones, generan debates las grabaciones dentro de espacios privados, el uso posterior de los datos y la falta de claridad sobre cómo se almacenan.

Aunque los participantes suelen dar su consentimiento, el crecimiento de este tipo de prácticas genera debate sobre los límites entre innovación y privacidad.

El objetivo final: robots que hagan tareas humanas

El objetivo de fondo es desarrollar robots capaces de limpiar, ordenar, cocinar y manipular objetos en el hogar. Si bien todavía falta para verlos de forma masiva, los avances en robótica están acelerándose gracias a este tipo de entrenamiento basado en datos reales.

Lo que hoy parece una tarea simple pagada es, en realidad, parte de una carrera tecnológica mucho más grande. Mientras algunos cobran por hacer tareas cotidianas, las empresas están construyendo la base de una nueva generación de robots que podrían cambiar la vida en el hogar.

Qué es la “embodied AI”: la inteligencia artificial encarnada

La IA incorporada es un campo de la inteligencia artificial que integra agentes de inteligencia artificial en cuerpos físicos (robots, vehículos, drones) para percibir, razonar e interactuar con el mundo físico.

A diferencia de la IA pasiva, aprende mediante la interacción con el entorno, lo que permite cerrar la brecha entre la simulación y la aplicación práctica en la automatización.

Algunos ejemplos clave son los robots humanoides, los vehículos autónomos y la maquinaria industrial inteligente.

Robot
El robot de Apple estaría especialmente diseñado para desenvolverse en el hogar. Los humanoides ya no son el futuro: están entre nosotros.
Crédito: Shutterstock

Los aspectos clave de la IA incorporada incluyen:

  • Percepción y acción: Los agentes utilizan sensores para comprender su entorno y actuar dentro de él.
  • Interacción física: en lugar de limitarse a procesar datos, estos agentes navegan, manipulan objetos y operan en hogares, hospitales y fábricas.
  • Aprendizaje y adaptación: Mediante técnicas como el aprendizaje por refuerzo, los agentes mejoran su comportamiento con el tiempo a través de la prueba y el error, tanto en entornos simulados como reales.
  • Tecnologías clave: Combina el aprendizaje profundo, la visión artificial y la robótica, lo que permite que las máquinas pasen de la automatización simple a la toma de decisiones autónoma y compleja.

Seguir leyendo:

“No seas complaciente”: prompt de ChatGPT para que el bot sea más honesto, directo y sin filtros

Qué puedes hacer con Copilot en 2026: la IA de Microsoft que compite con ChatGPT

Grok AI: la jugada maestra de Tesla dentro de California

En esta nota

Inteligencia artificial Robótica robots Trabajos
Contenido Patrocinado