Texas investiga a Lululemon por “químicos eternos” en su ropa: qué implican para los usuarios
El fiscal general de Texas abrió una investigación sobre la presencia de PFAS en prendas de Lululemon. No hay conclusiones aún. Qué dice el fiscal
Autoridades de Texas investigan la posible presencia de PFAS en prendas deportivas Crédito: Imagen creada con AI | Impremedia
La oficina del fiscal general de Texas, encabezada por Ken Paxton, inició una investigación sobre la marca de ropa deportiva Lululemon para determinar si algunos de sus productos podrían contener PFAS, conocidos como “químicos eternos”.
El anuncio no implica, por ahora, que las prendas en venta sean peligrosas ni que exista un retiro del mercado. Se trata de una pesquisa en curso para evaluar si hubo uso de estas sustancias y si la empresa cumplió con sus compromisos de transparencia frente a consumidores.
Qué son los “químicos eternos” y por qué preocupan
Los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) son un grupo de compuestos químicos utilizados durante décadas por su resistencia al agua, las manchas y el calor.
Según la Environmental Protection Agency (EPA), estos químicos se denominan “eternos” porque no se degradan fácilmente en el ambiente ni en el cuerpo humano, lo que puede generar acumulación con el tiempo.
Estudios citados por organismos de salud han vinculado la exposición prolongada a ciertos PFAS con posibles efectos adversos. Algunos de ellos pueden ser serios. Por ejemplo, alteraciones hormonales, problemas hepáticos, riesgos en el sistema inmunológico y hasta asociación con algunos tipos de cáncer (en contextos de alta exposición).
Algo importante: el riesgo depende de la dosis y la exposición, no de un contacto ocasional.
Qué investiga Texas exactamente
El fiscal general Ken Paxton emitió una solicitud de investigación civil (“CID”) a Lululemon USA Inc. (“Lululemon”) como parte de una investigación para determinar si la empresa ha engañado a los consumidores sobre la seguridad, la calidad y los efectos en la salud de sus productos.
La investigación anunciada por la oficina de Ken Paxton apunta a dos aspectos principales:
- Si productos de Lululemon contienen PFAS o los contuvieron en el pasado.
- Si la empresa comunicó correctamente esta información a los consumidores.
El foco no es solo sanitario, sino también comercial: si hubo publicidad o etiquetas que pudieran inducir a error.
“Los estadounidenses no deberían tener que preocuparse por ser engañados al intentar tomar decisiones saludables para ellos y sus familias”, declaró el fiscal general Paxton. “No permitiré que ninguna corporación venda materiales dañinos y tóxicos a los consumidores a un precio exorbitante bajo el pretexto del bienestar y la sostenibilidad. Si Lululemon ha violado la ley de Texas, rendirá cuentas”.
Según el comunicado de prensa oficial, “Lululemon es una marca líder en ropa deportiva que generó más de 11 mil millones de dólares solo en el año fiscal 2025. La compañía se promociona como una marca de estilo de vida centrada en el bienestar, que enfatiza la sostenibilidad y el rendimiento. Sin embargo, investigaciones recientes y la preocupación de los consumidores han generado dudas sobre la posible presencia de ciertos materiales sintéticos y compuestos químicos en sus prendas, los cuales podrían estar asociados con alteraciones endocrinas, infertilidad, cáncer y otros problemas de salud”.
Qué dice Lululemon
Por su parte, Lululemon negó el uso actual de PFAS en sus productos y aseguró que eliminó progresivamente estos compuestos de su cadena de producción en los últimos años. La empresa también indicó que está colaborando con las autoridades en el marco de la investigación.
El caso no es aislado. En los últimos años, los PFAS se convirtieron en un tema central en EE.UU., con investigaciones y regulaciones que abarcan desde agua potable hasta productos de consumo masivo.
Organismos como la Environmental Protection Agency han reforzado controles y recomendaciones, mientras varios estados avanzan con normativas propias.
La tendencia es clara en todo el país, y en rubros de lo más diversos: mayor escrutinio sobre químicos en productos cotidianos.

Qué significa para consumidores en EE.UU.
Para quienes compran ropa deportiva —incluyendo marcas populares entre la comunidad latina— la investigación abre preguntas, pero no implica una alarma inmediata.
Lo importante es que no hay retiro oficial de productos y que no se confirmó presencia de PFAS en prendas actuales. La investigación está en etapa inicial.
Sin embargo, especialistas recomiendan prestar atención a etiquetas y descripciones de productos, reclamos de “resistencia al agua” o “antimanchas”.
Cómo reducir la exposición en la vida diaria
Aunque el riesgo de la ropa es solo una parte del problema, hay medidas generales que pueden ayudar a reducir la exposición a PFAS:
- Evitar productos con tratamientos químicos innecesarios.
- Ventilar espacios y lavar prendas nuevas antes de usarlas.
- Informarse sobre materiales y procesos de fabricación.
La investigación de Texas sobre Lululemon no confirma un riesgo inmediato, pero sí refleja una preocupación creciente en EE.UU. El foco ya no está solo en qué compramos, sino en qué contienen los productos que usamos todos los días.
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