Irán ataca e incauta barcos en Ormuz y eleva tensión pese a tregua extendida
Ataques en ruta clave del petróleo agravan la crisis y ponen en duda el rumbo de las negociaciones entre ambos países
Un buque de carga navega por el Golfo Pérsico en dirección al Estrecho de Ormuz. Crédito: PRENSA ASOCIADA | AP
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar tras la incautación de embarcaciones en el estratégico estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio mundial de petróleo. De acuerdo con reportes, fuerzas iraníes capturaron al menos dos barcos y atacaron un tercero, en un episodio que agrava la incertidumbre pese a la reciente extensión del alto el fuego con Estados Unidos.
El incidente fue atribuido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que aseguró haber trasladado las embarcaciones a aguas iraníes. Según versiones difundidas por medios estatales, un tercer buque quedó inmovilizado tras ser alcanzado por disparos en la zona.

Entre las embarcaciones afectadas se encuentra un buque de carga vinculado a Grecia. El ministro de Asuntos Exteriores griego, Giorgos Gerapetritis, confirmó el ataque, aunque evitó asegurar su captura.
“Puedo confirmar que hubo un ataque… pero no puedo confirmar que haya sido capturado”, declaró en entrevista. El funcionario calificó la situación como “bastante preocupante” y recomendó a barcos de su país evitar la zona.
Los hechos ocurren horas después de que Donald Trump anunciara la extensión indefinida del alto el fuego con Irán, con el objetivo de dar margen a nuevas negociaciones.
“Estamos dando tiempo para que presenten una propuesta unificada”, señaló, aunque advirtió que el bloqueo naval estadounidense continuará.

El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, se ha convertido nuevamente en un punto crítico. Cualquier interrupción en esta ruta impacta directamente en los mercados energéticos globales, elevando los riesgos económicos a escala internacional.
A pesar de la tregua, los ataques reflejan la fragilidad del proceso diplomático. La segunda ronda de conversaciones, prevista en Pakistán, enfrenta ahora un escenario incierto, con señales contradictorias entre ambas potencias.
Expertos en el tema advierten que estos movimientos podrían interpretarse como una demostración de fuerza por parte de Irán, en medio de un pulso estratégico con Washington. Al mismo tiempo, la continuidad del bloqueo naval estadounidense mantiene la presión sobre Teherán.
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