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Decisión radical de Toyota con respecto al RAV4

Toyota mantiene su estrategia diversa y deja fuera, por ahora, una versión eléctrica del RAV4 pese al avance de esta tecnología

El poder del Toyota RAV4

El poder del Toyota RAV4. Crédito: Toyota. Crédito: Cortesía

La electrificación avanza con fuerza en la industria, pero no todas las marcas pisan el acelerador de la misma manera. Toyota, fiel a su estilo, sigue apostando por una convivencia de tecnologías en lugar de jugárselo todo a una sola carta. Y eso tiene consecuencias directas para uno de sus modelos más populares.

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El RAV4, un SUV que ha sido clave en el éxito global de la marca japonesa, no tendrá una versión completamente eléctrica en el corto plazo.

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La confirmación llegó de boca de Yoshinori Futonagane, ingeniero jefe del proyecto, en una entrevista concedida al medio CarSales. Sus palabras no dejan lugar a demasiadas interpretaciones y dibujan con claridad la hoja de ruta de la compañía.

Un SUV que seguirá fiel a la hibridación

El planteamiento de Toyota con el RAV4 es bastante claro. El modelo seguirá apoyándose en mecánicas híbridas, tanto en su formato tradicional como en versiones enchufables. Esa combinación le permite a la marca mantener un equilibrio entre eficiencia, autonomía y facilidad de uso sin depender exclusivamente de la infraestructura de carga.

En su generación más reciente, el RAV4 ofrece precisamente esas dos variantes. La opción híbrida enchufable, por ejemplo, supera los 100 km de autonomía en modo eléctrico, una cifra que cubre buena parte de los desplazamientos diarios sin consumir combustible.

La Toyota RAV4
La Toyota RAV4. Crédito: Toyota.
Crédito: Cortesía

Durante la charla, Futonagane fue directo al grano. “Actualmente no se está considerando una mecánica puramente eléctrica para nuestro SUV más vendido”, afirmó. Una declaración que deja fuera, al menos por ahora, cualquier posibilidad de ver un RAV4 cien por ciento eléctrico en los concesionarios.

Toyota separa sus caminos eléctricos

Mientras algunos fabricantes transforman modelos existentes en eléctricos, Toyota prefiere crear líneas diferenciadas. El ejemplo más claro es el bZ4X, desarrollado específicamente como vehículo eléctrico desde cero.

El propio Futonagane lo explicó en la entrevista. “Desarrollamos el bZ4X específicamente como un vehículo para impulsar el desarrollo y la presentación de la tecnología de vehículos eléctricos y para satisfacer las necesidades de aquellos que quieren ver qué posibilidades ofrece esta tecnología”, afirmó.

Este enfoque también se ha visto en otros lanzamientos recientes como el C-HR+ o el Urban Cruiser en algunos mercados. Aunque comparten nombres o segmentos con modelos conocidos, en realidad responden a estrategias distintas dentro del catálogo.

La Toyota RAV4 viene con todo
La Toyota RAV4 viene con todo. Crédito: Toyota.
Crédito: Cortesía

La tecnología avanza, pero Toyota no se precipita

Eso no significa que Toyota esté ignorando el crecimiento de los eléctricos. Todo lo contrario. La marca reconoce que el ritmo de evolución tecnológica es cada vez más rápido y que lo que hoy parece innovador puede quedarse atrás en poco tiempo.

Futonagane lo resumió con una frase bastante gráfica: “Lo que hasta hace un año era un gran salto, ahora ya podría considerarse anticuado”, aseguró. Y añadió un matiz importante pensando en el futuro. “Muchas cosas son posibles”.

Esa mirada a largo plazo incluye el desarrollo de baterías de estado sólido, una de las grandes apuestas de la industria. Toyota planea introducir esta tecnología hacia 2028, con autonomías que podrían rondar los 1,000 km por carga y evolucionar incluso hasta los 1,200 km en años posteriores.

Toyota RAV4
Toyota RAV4. Crédito: Toyota.
Crédito: Cortesía

Lo que viene y lo que no

A día de hoy, la marca no ha confirmado cuál será su primer modelo eléctrico con baterías de estado sólido ni qué nuevos vehículos cero emisiones llegarán en el corto plazo. Hay rumores sobre posibles deportivos eléctricos, pero nada oficial.

Lo que sí está claro es que el RAV4 seguirá siendo un bastión híbrido dentro de la gama. Toyota parece cómoda con esa decisión y, por ahora, no tiene intención de cambiarla.

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