Cómo limpiar y desinfectar una tabla de cortar: puede tener más bacterias que el baño
Las tablas de madera pueden acumular bacterias peligrosas y hongos si no se desinfectan bien: así puedes limpiarlas correctamente y prolongar su uso
No te conformes con limpiar la tabla de cortar con agua y jabón, porque esto no desinfecta por completo el utensilio. Crédito: JulieK2 | Shutterstock
Limpiar una tabla de cortar de madera, con agua, jabón y una esponja, puede no ser suficiente para desinfectarla, según expertos en seguridad alimentaria. Aunque parece impecable, la superficie porosa puede retener restos de comida, humedad y microorganismos contaminantes.
El riesgo aumenta cuando la misma tabla se utiliza para cortar carne cruda, pollo, pescado, frutas y vegetales sin una limpieza profunda entre usos. En esas condiciones, podría tener más bacterias que el propio baño, con salmonela o E. coli, que se adhieren en pequeñas grietas de la tabla.
Cada vez más especialistas recomiendan aplicar métodos de desinfección que realmente sean efectivos y naturales. No solo para mantener estos utensilios en buen estado, sino también para prolongar su vida útil.
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La mejor forma de limpiar y desinfectar la tabla de cortar
Uno de los métodos caseros más confiables combina bicarbonato de sodio y limón, dos ingredientes que ayudan a remover grasa, manchas y olores.
Para hacerlo correctamente, primero se debe humedecer la tabla con agua caliente. Luego hay que espolvorear bicarbonato de sodio sobre toda la superficie y agregar el jugo de un limón fresco.
La mezcla comenzará a generar efervescencia, una reacción que ayuda a desprender residuos incrustados dentro de la madera. Después, con la misma cáscara del limón o con un cepillo suave, se debe frotar toda la tabla durante varios minutos, especialmente en las zonas más marcadas.
El bicarbonato actúa como desodorizante y limpiador natural, mientras que el limón ayuda a eliminar grasa y aporta un efecto antibacteriano ligero.
Finalmente, la tabla debe enjuagarse con abundante agua caliente y secarse de inmediato con una toalla limpia o de microfibra.
¿Y cuándo conviene reemplazarla?
Aunque una tabla de madera puede durar muchos años, llega un momento en el que deja de ser segura. Si presenta grietas profundas, olor persistente, manchas oscuras o superficies muy desgastadas, lo más recomendable es sustituirla.
También se aconseja tener tablas separadas para carnes crudas y alimentos listos para consumir, reduciendo así el riesgo de contaminación cruzada.
Con una limpieza adecuada y mantenimiento frecuente, este utensilio puede conservarse en mejores condiciones y seguir siendo una herramienta segura dentro de la cocina.
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