Desplegar la Guardia Nacional en Washington no disminuyó los delitos violentos, revela investigación
Una investigación del Centro Niskanen señala que, presuntamente, la presencia de la Guardia Nacional en Washington resulta costosa y no tan efectiva
La presencia de la Guardia Nacional en la capital del país se ha convertido en algo común para los ciudadanos de Washington D.C. Crédito: José Luis Magaña | AP
Los resultados de una investigación llevada a cabo por el Centro Niskanen muestran que la orden del presidente Donald Trump de desplegar a la Guardia Nacional en la capital del país no disminuyó los delitos violentos como se esperaba.
En agosto del año pasado, bajo el argumento de que la criminalidad en Washington, D.C. presuntamente era de las más elevadas, el magnate neoyorquino tomó el control del Departamento de Policía Metropolitana (MPD) y a la par ordenó el despliegue de la Guardia Nacional en la capital.
“Hoy es el Día de la Liberación en Washington D. C. y vamos a recuperar nuestra capital. La recuperaremos bajo la autoridad que me ha sido conferida como presidente de los Estados Unidos. Invoco oficialmente la sección 740 de la Ley de Autonomía del Distrito de Columbia, ya saben lo que es, y pongo al Departamento de Policía Metropolitana de Washington D. C. bajo control federal directo”, señaló durante una conferencia celebrada en la Casa Blanca.
Días después, tropas de la Guardia Nacional fueron asignadas para detener a personas que se habían apoderado de las calles utilizándolas como viviendas y puntos para delinquir.
A partir de entonces, la presencia de los miembros de las Fuerzas Armadas se fue elevando hasta llegar a 3,500 y con la proyección de que antes de concluir el año serán 5,000.

Sin embargo, el Centro Niskanen descubrió que la permanencia de la Guardia Nacional no ha logrado disminuir los delitos violentos durante cerca de 10 meses.
En contra parte, se habla de una disminución del 24% en los delitos contra la propiedad cometidos de forma oportunista.
“El despliegue de la Guardia Nacional no fue en vano. Produjo una reducción significativa de los delitos contra la propiedad, y lo hizo rápidamente, lo cual es importante cuando los residentes y las empresas exigen medidas visibles.
Pero fue una herramienta costosa, desplegada en los lugares equivocados y para los tipos de delitos equivocados, con un costo diario por persona un 60% superior al de un agente del Departamento de Policía Metropolitana (MPD), y con un costo oculto de productividad para la economía civil”, indica un reporte.
Además, la investigación destaca que los delitos violentos, incluidos los robos, ya mostraban una tendencia a la baja previo a la incorporación de elementos de las Fuerzas Armadas en los patrullajes de las calles.
“Los $185 millones de dólares gastados en la Guardia Nacional durante cinco meses podrían, en cambio, financiar más de 1,300 años adicionales de servicio militar para oficiales o, lo que es equivalente, más de 3,100 oficiales durante cinco meses”, añadió.
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