FBI despide a analistas ligados al polémico informe sobre católicos bajo Biden
Los despidos reavivan el debate sobre sesgo político, libertad religiosa y vigilancia federal
El FBI removió a varios analistas vinculados a un informe que generó fuerte polémica política. Crédito: Mark Schiefelbein | AP
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) despidió a varios analistas relacionados con la elaboración de un controvertido memorando de inteligencia de 2023 que advertía sobre una posible amenaza de extremismo vinculada a ciertos sectores del catolicismo tradicionalista. La medida se produce bajo la dirección de Kash Patel, nombrado por el presidente Donald Trump, y se suma a una serie de cambios internos que han generado debate sobre la independencia de la agencia.
Entre los despedidos, según informó AP, figuran cuatro analistas de inteligencia y un supervisor que participaron en la elaboración del documento producido por la oficina del FBI en Richmond, Virginia. Según su abogado, David Laufman, la decisión es “manifiestamente injusta” y contradice los procedimientos habituales de la institución.

Un informe que desató una tormenta política
El memorando fue elaborado en enero de 2023 y examinaba posibles vínculos entre grupos definidos como “católicos tradicionalistas radicales” y personas con tendencias extremistas motivadas por razones raciales o étnicas.
Cuando el documento se hizo público, provocó fuertes críticas de legisladores republicanos, quienes lo utilizaron como ejemplo de lo que consideraban una persecución ideológica contra sectores conservadores durante la administración de Joe Biden.
La entonces dirección del FBI retiró rápidamente el informe y ordenó una revisión interna. Asimismo, el exfiscal general Merrick Garland afirmó sentirse “consternado” por el contenido del documento.

Revisiones internas no hallaron mala fe
Diversas investigaciones posteriores concluyeron que los analistas cometieron errores metodológicos y no siguieron adecuadamente los estándares de análisis de inteligencia. Sin embargo, tanto una revisión interna del FBI como un informe del inspector general del Departamento de Justicia publicado en 2024 determinaron que no existían pruebas de conducta maliciosa ni de una intención indebida.
Los informes señalaron que el documento generó la impresión equivocada de que el FBI investigaba a personas por su afiliación religiosa, algo prohibido por los principios constitucionales y operativos de la agencia.
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