Mira cómo transformaron un Ferrari Testarossa en una bestia 6×6

Un Ferrari Testarossa convertido en 6x6 genera admiración y críticas por igual entre los amantes de los autos personalizados

El Ferrari Testarossa regresa como híbrido enchufable

El Ferrari Testarossa regresa como híbrido enchufable. Crédito: Ferrari. Crédito: Cortesía

El Ferrari Testarossa terminó convertido en una máquina de seis ruedas capaz de llamar la atención, incluso, entre los vehículos más extravagantes del planeta.

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La transformación no pasó desapercibida porque, tomar uno de los deportivos italianos más emblemáticos de los años 80 y modificarlo de manera tan radical es una idea que para algunos resulta fascinante y para otros directamente imperdonable.

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Detrás de esta peculiar creación se encuentra Gas Monkey Garage, el conocido taller estadounidense liderado por Richard Rawlings. El proyecto recibió el nombre de “F6” y fue concebido junto al constructor francés Alexandre Danton, reconocido por sus trabajos extremos en Danton Arts Kustoms.

Una colaboración que apuntaba muy alto

La asociación entre ambas partes no surgió de la nada. Tiempo atrás habían colaborado en la construcción de un AM General Humvee modificado con seis ruedas y motor Hellcat. Aquel vehículo terminó vendiéndose por unos $750,000 dólares en una subasta de Barrett-Jackson, demostrando que existía mercado para este tipo de creaciones fuera de lo convencional.

Animados por ese éxito, decidieron elevar la apuesta. La elección recayó sobre el Ferrari Testarossa, un modelo que ya es considerado una leyenda dentro de la industria automotriz.

La intención no era únicamente añadir un eje adicional. El objetivo consistía en desarrollar una máquina extrema con una potencia estimada cercana a los 1,200 caballos de fuerza y una presencia imposible de ignorar.

Problemas durante la construcción

Sin embargo, el camino estuvo lejos de ser sencillo. A medida que avanzaba el desarrollo del vehículo comenzaron a surgir diferencias entre los responsables del proyecto.

Según explicó Rawlings, parte del trabajo inicial no cumplía con los estándares exigidos por Gas Monkey Garage, por lo que fue necesario desmontar y rehacer numerosos componentes. Desde el lado francés también aparecieron críticas relacionadas con el reconocimiento del trabajo realizado y cuestiones económicas vinculadas al proyecto.

Las tensiones crecieron públicamente, aunque eso no impidió que el taller texano continuara adelante con la construcción.

Un Ferrari que no deja indiferente a nadie

Más allá de la polémica, el resultado final es una de las preparaciones más llamativas que se han visto sobre la base de un Ferrari Testarossa. El chasis tuvo que ser profundamente modificado para soportar el peso extra y gestionar la enorme potencia prevista para el vehículo.

Como era de esperar, las opiniones siguen divididas. Los seguidores más puristas de Ferrari consideran que intervenir un clásico de esta forma es un auténtico sacrilegio. En cambio, quienes disfrutan de la cultura de la personalización extrema ven en el F6 una muestra de creatividad sin límites.

Lo cierto es que el Ferrari de seis ruedas ya consiguió algo importante. Independientemente de que guste o no, logró convertirse en uno de los proyectos más comentados y controvertidos del mundo de los autos modificados.

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