“Nos faltó el centavo pa’l peso”, lamentan aficionados cafeteros

El milagro que esperaban no se dio y Colombia se despidió de la Copa Mundial de Futbol

Fabrizio Méndez se dedicó a orar para que los colombianos avanzaran a los cuartos de final, pero el milagro no llegó

Fabrizio Méndez se dedicó a orar para que los colombianos avanzaran a los cuartos de final, pero el milagro no llegó Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia

Durante más de 120 minutos, Fabrizio Méndez, un estudiante de economía en Cal State Northridge se aferró a un crucifico y oró con mucha fe a Dios por un “milagro” para que la selección colombiana de futbol ganase el cotejo a su similar de Suiza.

Sin embargo, la petición del joven hijo de colombianos de Medellin no se hizo realidad: Colombia fue eliminada en la tanda de penales de la Copa Mundial de Futbol.

“Dios es el todopoderoso. Él es a quien le pedí que ganáramos, pero sus caminos no son los mismos del hombre”, manifestó el hincha cafetero.

La desilusión de apoderó de los fervientes fanáticos colombianos, quienes no dieron crédito a la falla que tuvo su delantero Jaminton Leandro Campaz, en los minutos finales del tiempo regular donde pudo definir el destino a favor del equipo sudamericano y botó la pelota sobre el larguero.

“Desafortunadamente llegamos a la lotería y la lotería es así. El que no hace los goles los ve que se los hacen”, consideró Orlando Camargo, un trabajador del departamento de producción de una fábrica de prendas de Los Ángeles.

Camargo refirió que fue “fatal” el lanzamiento de penal de Davinson Sánchez que estrelló el balón en el travesaño y la falla de Juan Camilo “Cucho” Hernández, a quien Kobel, el portero suizo le detuvo el penalti.

“Nos faltó el centavo pa’l peso”, comentó Camargo, quien no se cansó de gritar “¡Vamos Colombia! ¡Vamos Colombia!”.

El colombiano Orlando Camargo reacciona tras una opción de gol de la selección cafetera.
Crédito: Impremedia

La mejor participación de la selección cafetera ocurrió en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014. En dicha edición, el combinado sudamericano logró un histórico quinto puesto y alcanzó los cuartos de final, donde fueron eliminados por Brasil, el anfitrión (2-1).

En aquel torneo, Colombia ganó todos sus partidos de la fase de grupos y James Rodríguez se consagró como el máximo goleador del campeonato con 6 tantos, ganando la Bota de Oro y recibiendo el Premio Puskás por el mejor gol del año.

La falta de definición

“En el último partido contra Ghana vi a Colombia muy fuerte”, valoró el ecuatoriano Rafael López, esposo de la colombiana Yenny Salazar, de Bogotá. “En la serie de penales la victoria era para cualquiera de los dos; los jugadores de Colombia llegaron cansados por tantos viajes entre Mexico, Estados Unidos y Canadá”. La pareja, residente de Los Ángeles, estuvo acompañada por su hija Leslie.

Mientras tanto, Tito Pineda, carpintero mexicoamericano de 59 años, dijo que el equipo cafetero “había estado jugando con fortaleza en la defensa, y en el ataque, Lucho [Díaz] es muy bueno, pero no se le dio la oportunidad de anotar. A Colombia le faltó definición”.

Su esposa, Adriana Godoy, afanadora de casas y originaria de Bogotá, manifestó que su gusto por el balompié le fue heredado por Guiomar, su madre.

“Mi madre conocía por su nombre a todos los jugadores de la selección”, dijo.

En La Casita con Sabor Colombiano, Cristóbal Aguirre, un cantinero mitad salvadoreño y mitad colombiano que vive en Los Ángeles compartió su mesa con su compatriota Ariela Duarte y la guatemalteca Rachel López.

“Tenía tres entradas y mis amigos no vinieron, así que no tuve ningún problema en invitar a las chicas”, dijo Cristóbal.

Mientras que el degustó un platillo de arroz mixto, Ariela dijo que no podía comer nada que no fuera comida kosher, una comida preparada según las leyes dietéticas del judaísmo, que se basan en el origen bíblico.

Aficionados colombianos sufrieron cada minuto del partido frente a Suiza en los octavos de final.
Crédito: Impremedia

“El partido estuvo apretado en la media cancha”, expresó Juan Carlos Benavides, de Ibagué, quien llegó a Estados Unidos para vivir la Copa Mundial de Futbol con su esposa Martha Guzman, su hijo Andrés, y la esposa de este, Juliana Montero.

“No se preocupen que cuando vuelva la semanal va a haber un gol de Colombia” gritó Betty Valdez, empleada del restaurante colombiano.

“¡Que venga el postre gratis!”, añadió Orlando Camargo, cuando se fue la señal televisiva, al minuto 62 del partido.

Sin inmutarse, su esposa Rocío Moreno, gozaba de un delicioso ajiaco valluno, un plato tradicional que se originó en la región de los Andes colombianos, específicamente en la zona de la Sabana de Bogotá. Es una sopa espesa que se prepara con diferentes tipos de papas, pollo desmechado, maíz, guascas (una hierba aromática), cebolla, ajo y crema de leche.

“¡Doble postre!”, reclamó Camargo cuando, por segunda ocasión, se perdió la señal de la transmisión, al minuto 79.

Orlando Camargo analizó que fue un partido cerrado entre dos equipos que utilizaron todas sus tácticas para mantener la contención.

“Como decíamos cuando jugábamos en la calle, el que anote gol, gana y avanzará a la siguiente ronda”, comentó. “Colombia hizo historia en el Mundial con un equipo compacto y un sacrificio notable. Hicimos un buen partido y nos morimos con las botas puestas…y bueno, el que gana goza, y Suiza nos ha vencido”.


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