Huracán Genevieve: qué peligro representa ahora para México y Estados Unidos
Por su rápida intensificación, el ciclón se convirtió en el más poderoso del Pacífico oriental desde 2024. Qué pasó en las últimas horas
Es probable que el huracán Genevieve genere olas de 8 a 11 pies en las playas de California. Crédito: Imagen creada con AI | Impremedia
Genevieve se convirtió durante algunas horas en un huracán de categoría 5, la máxima intensidad de la escala Saffir-Simpson, antes de comenzar a debilitarse sobre aguas abiertas del Pacífico.
El ciclón alcanzó vientos sostenidos de 160 millas por hora, equivalentes a unos 260 kilómetros por hora, y pasó a ser el sistema más potente de la temporada 2026 en el Pacífico oriental.
La buena noticia es que, según la trayectoria prevista, no se dirige hacia un impacto directo en México ni Estados Unidos. Sin embargo, su paso no será completamente inocuo: las marejadas generadas por el huracán pueden elevar el oleaje y crear corrientes de resaca peligrosas en varias zonas costeras.
Genevieve se intensificó en pocas horas
El fortalecimiento del huracán fue especialmente rápido. Genevieve pasó de tormenta tropical a categoría 5 en aproximadamente un día y medio, favorecido por aguas muy cálidas, abundante humedad y condiciones atmosféricas que permitieron que el sistema organizara con rapidez su núcleo.
Después de alcanzar su máxima intensidad, comenzó a perder fuerza. El ciclón se desplazó hacia el noroeste y encontró condiciones menos favorables, entre ellas aguas más frías y aire más seco.
Aunque descendió de categoría, eso no elimina de inmediato sus efectos sobre el océano. Las marejadas pueden recorrer grandes distancias y llegar a la costa aun cuando el centro del huracán permanezca lejos.

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¿Puede tocar tierra en México?
Por ahora, los pronósticos no muestran un impacto directo sobre territorio mexicano. Genevieve avanza sobre el Pacífico, en una ruta paralela y alejada de la costa. Esto reduce el riesgo de que el ojo del huracán o sus vientos más destructivos alcancen ciudades mexicanas.
La principal preocupación está en el mar. Sectores de la costa occidental de México y de la península de Baja California pueden registrar olas más altas de lo habitual, corrientes de resaca, condiciones peligrosas para embarcaciones pequeñas y restricciones en playas y actividades marítimas.
El sur de Baja California, incluida la región de Los Cabos, no aparece dentro de la trayectoria directa del ciclón. Aun así, las playas abiertas al Pacífico podrían experimentar un aumento importante del oleaje.
El peligro puede estar lejos del ojo
Uno de los errores más frecuentes durante un huracán es pensar que no existe riesgo cuando el sistema no tocará tierra. Las marejadas pueden llegar mucho antes que el viento o la lluvia y afectar playas ubicadas a cientos de millas del centro del ciclón. También pueden generar corrientes de resaca difíciles de detectar desde la orilla.
Estas corrientes arrastran agua mar adentro y pueden sorprender incluso a nadadores experimentados. Por eso, las autoridades recomiendan respetar las banderas y advertencias de los guardavidas, además de evitar muelles, rompeolas y zonas rocosas cuando el mar está agitado.
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Qué puede pasar en Estados Unidos
Genevieve tampoco se dirige hacia Estados Unidos y no representa una amenaza directa para el territorio continental. El efecto más probable se sentiría en algunas playas de California, donde las marejadas del Pacífico pueden traducirse en oleaje elevado y mayor riesgo de corrientes de resaca.
No se espera que sus vientos alcancen tierra estadounidense. Tampoco existe una amenaza para Texas o los estados del Golfo de México, ya que Genevieve se encuentra en otra cuenca y mantiene una trayectoria sobre el Pacífico.
Por qué perdió fuerza
Los huracanes necesitan aguas cálidas para conservar su energía. Al desplazarse hacia el noroeste, Genevieve comenzó a ingresar en una región con temperaturas oceánicas más bajas.
El aire seco y los cambios en los vientos de altura también pueden alterar la organización del ciclón. Como resultado, el sistema empezó a debilitarse después de alcanzar la categoría 5.
Los meteorólogos esperan que continúe perdiendo intensidad durante los próximos días. Sin embargo, el oleaje puede mantenerse aun después de que Genevieve deje de ser un huracán mayor.
Qué deben tener en cuenta residentes y turistas
Quienes se encuentren en la costa del Pacífico mexicano, Baja California o el sur de California deberían consultar los avisos locales antes de entrar al agua. También conviene evitar actividades marítimas si existen alertas por oleaje o corrientes de resaca. El hecho de que el cielo esté despejado o el huracán se encuentre lejos no garantiza que el mar sea seguro.
Genevieve comenzó a perder fuerza, pero todavía puede dejar un efecto peligroso en las costas: no por un impacto directo, sino por las olas y corrientes generadas a gran distancia.
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