Un directivo de Mercedes arremete contra su nuevo AMG eléctrico

La declaración resulta especialmente llamativa porque no se trata de un observador externo ni de un rival de la marca

Mercedes-AMG GT 4 door

Mercedes-AMG GT 4 door. Crédito: Mercedes-AMG. Crédito: Cortesía

La decisión de Mercedes de apostar por deportivos eléctricos empieza a generar un debate incómodo dentro de la propia compañía. Un alto ejecutivo, cuya identidad no fue revelada, lanzó duras críticas contra el nuevo AMG GT de cuatro puertas eléctrico y cuestionó directamente que el modelo haya llegado a producción.

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La declaración resulta especialmente llamativa porque no se trata de un observador externo ni de un rival de la marca. Según la fuente, el proyecto siguió adelante pese a que dentro de Mercedes ya existían dudas sobre la demanda que tendría un deportivo de altas prestaciones alimentado exclusivamente por baterías.

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El modelo no es precisamente discreto en sus cifras. El AMG GT eléctrico de cuatro puertas alcanza 1,169 caballos de fuerza y representa una de las apuestas más ambiciosas de Mercedes-AMG para intentar llevar el rendimiento eléctrico a un territorio tradicionalmente dominado por motores de combustión.

El problema comenzó con los EQS y EQE

Para entender la molestia del ejecutivo hay que retroceder hasta los primeros grandes eléctricos desarrollados por Mercedes. Los EQS y EQE fueron concebidos como piezas fundamentales de la transición de la compañía, pero su desempeño comercial terminó muy lejos de las expectativas iniciales.

La marca había invertido miles de millones en el desarrollo de estos vehículos y posteriormente tuvo que asumir importantes costos relacionados con producción, comercialización y lanzamiento. Según la fuente anónima citada en el texto original, la conclusión dentro de la compañía fue contundente: “Quedó claro entonces que estos coches eran los mayores fracasos en la historia de la compañía”.

El problema se hizo todavía más evidente hacia finales de 2023. Las ventas de los sedanes eléctricos EQS y EQE habían caído un 90%, un golpe especialmente duro para una estrategia que había colocado a estos modelos en el centro de la transformación tecnológica de Mercedes.

El Mercedes-AMG GT 4 door
El Mercedes-AMG GT 4 door. Crédito: Mercedes-AMG.
Crédito: Cortesía

La apuesta eléctrica siguió adelante

Pese a esas señales, varios proyectos continuaron avanzando. La electrificación del Clase G y el desarrollo del AMG GT de cuatro puertas fueron parte de una estrategia que buscaba acelerar la transición y acercar a Mercedes a fabricantes como Tesla.

La lógica empresarial parecía clara en aquel momento. La compañía quería reducir la distancia tecnológica con sus competidores y demostrar que los vehículos eléctricos también podían ocupar espacios asociados con el lujo, la deportividad y las altas prestaciones.

El problema apareció cuando las expectativas de demanda comenzaron a chocar con los gustos de los compradores tradicionales. Una parte importante de los clientes de AMG todavía busca motores de combustión, especialmente los V8 que durante décadas han sido una de las principales señas de identidad de la división deportiva.

Cuando Mercedes detectó con mayor claridad ese cambio de escenario, detener determinados programas ya no resultaba sencillo. Los proyectos estaban demasiado avanzados y habían consumido una cantidad considerable de recursos.

“Este auto ni siquiera debería existir”

El AMG GT eléctrico terminó convirtiéndose en el símbolo de esa tensión interna. El ejecutivo anónimo fue especialmente contundente al referirse al modelo: “Este auto ni siquiera debería existir”.

La misma fuente añadió otra frase que resume el problema al que se enfrentó Mercedes durante el desarrollo: “Pero ya era demasiado tarde para detenerlo”.

La situación tampoco termina con este modelo. Mercedes tiene previsto presentar otros dos vehículos eléctricos de altas prestaciones, primero un SUV y posteriormente una variante SUV con carrocería coupé.

La marca intenta así ampliar el atractivo de sus eléctricos y demostrar que la ausencia de un motor térmico no tiene por qué significar renunciar a las prestaciones. El nuevo Mercedes-AMG CLA 45 4MATIC forma parte precisamente de esa búsqueda de una personalidad más deportiva dentro de la gama eléctrica.

La sorpresa del Mercedes-AMG GT 4 door
La sorpresa del Mercedes-AMG GT 4 door. Crédito: Mercedes-AMG.
Crédito: Cortesía

AMG se enfrenta a una prueba complicada

El caso del GT eléctrico abre una pregunta importante para Mercedes-AMG: ¿Cuántos deportivos eléctricos puede desarrollar la compañía antes de que el mercado obligue a cambiar nuevamente el rumbo?

Sobre el papel, las cifras del AMG GT son difíciles de discutir. Una potencia de 1,169 caballos de fuerza lo coloca en un territorio impresionante. Sin embargo, los números no resuelven necesariamente el problema de fondo.

El peso de las baterías, la pérdida del sonido y la respuesta característica de los motores V8 pueden ser factores decisivos para quienes compran un AMG precisamente por la experiencia que ofrece.

Mercedes tendrá que encontrar un equilibrio entre la electrificación que exige su estrategia y lo que esperan sus clientes más fieles. El AMG GT eléctrico será una de las pruebas más claras de esa convivencia y, según las propias críticas que ya circulan dentro de la compañía, también podría convertirse en uno de los experimentos más cuestionados de esta nueva etapa.

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